La plata de los jubilados

Avalado por el FMI, el Gobierno usará el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para cerrar el año fiscal.

Mara Ruiz Malec
11 de julio de 2019 11:07 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

Hace pocos días se conoció que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad finalmente empezará a solventar los gastos de la Reparación Histórica. Esto, autorizado y hasta empujado por el FMI, significa que se tendrán en cuenta recursos del FGS a la hora de calcular el resultado fiscal del gobierno. Lo cual pone a Dujovne un pasito más cerca de alcanzar el objetivo de déficit cero. También, pone un pasito más cerca el fin del FGS.

Esta historia es larga, y habla de falta de previsión, proyecciones erradas y algunos manejos preocupantes del dinero. Si no quiere conocer toda la historia, puede saltearse los dos títulos que siguen e ir directamente al final.

¿Qué es la Reparación Histórica?

Un grupo de jubilados se agolpan en un centro cultural del barrio porteño de San Cristóbal. Esperan la llegada del presidente Mauricio Macri para escuchar el anuncio oficial de la "Reparación Histórica". Es mayo de 2016 y, como hoy, hacía frío. El proyecto presentado buscaba pagar las diferencias que habían iniciado una catarata de juicios contra la ANSES por jubilados que o bien no estaban de acuerdo con el cálculo de su jubilación inicial o bien no habían tenido aumentos entre 2003 y 2008, periodo en el cual la gestión anterior priorizó el aumento de la jubilación mínima. Además, extendía este gesto a todos los jubilados en esta situación, hubiese o no iniciado juicio.

Cuando el proyecto ingresó en el Congreso, la posibilidad de oponerse parecía difusa. La ex presidenta Cristina Fernández alzó la voz advirtiendo que los fallos de la Corte Suprema que habilitaron muchos de estos juicios beneficiaban a jubilados y jubiladas de elevadísimo poder adquisitivo. Podían ser válidos judicialmente, pero eran claramente regresivos, desconociendo el carácter solidario de nuestro sistema. Además, como el propio Diego Bossio se encargó de aclarar en una interesante intervención donde destrozó la medida que después votó a favor, la ANSES venía pagando los juicios con mucha mayor prestancia. Por otra parte, como el criterio para el haber inicial y los aumentos se habían regularizado, la cantidad de juicios debía ir disminuyendo con el tiempo (los jubilados a partir de cierto año ya no tienen motivo para iniciar juicios).

Con la promesa de alcanzar también a aquellos que no habían iniciado juicio - y que por lo tanto se suponía más indefensos y cercanos a una jubilación media - el proyecto de ley se volvía un poco más amigable en términos de progresividad. También, se volvía menos cuantificable.

¿Cuánto salía la Reparación Histórica?

El Poder Ejecutivo mandó un proyecto de enorme importancia, caballito de batalla, sin una sola estimación. Se hablaba de un aumento del 45% en promedio para 2,4 millones de jubilados. Pero el costo de esto era un misterio. Tan preocupante como desconocer el costo, era la forma en que se proponía pagarlo. Por empezar, el proyecto de ley incluía un blanqueo de capitales. Blanqueo que no obligaba a repatriar los capitales en el extranjero sino a declararlos y pagar un impuesto de una sola vez por todo lo que no se había pagado antes. De ahí en más, claro, los bienes quedaban atrapados en el sistema. Para que no fuera tan duro para los pobres evasores, algunos de estos impuestos como Bienes Personales se bajaron. Se saldaban las deudas con un impuesto sin multas ni sanciones y se pagaba poco de ahí en adelante. No es extraño que muchos quisieran entrar.

Este es el primer problema. El impuesto al blanqueo era algo de una sola vez, pero la Reparación Histórica implicaba pagar un retroactivo por lo pasado y reconocer un aumento permanente en las jubilaciones. Un ingreso de una vez para un gasto permanente no es una buena idea. En eso estamos todos de acuerdo.

El segundo ingreso que iba a sostener la Reparación Histórica era el propio FGS. Primero se iban a utilizar las rentas que se obtuvieran de las inversiones que hace el Fondo, pero si fuera necesario, también ir vendiendo los activos del fondo (y con ello, disminuir las rentas futuras). ¿Cuánto se iba a liquidar? ¿Quedaría algo para atender alguna contingencia?

A fines de junio de 2016 el Senado aprobó la Ley de Reparación Histórica. Nueve meses después de la aprobación del proyecto, ANSES publicó en uno de los informes regulares sobre el FGS las proyecciones oficiales del impacto que el programa tendría sobre el balance de la seguridad social. Se estimaba que los ingresos del blanqueo podrían financiar el programa hasta 2018 y luego tendrían que utilizarse los activos del Fondo, hasta su virtual vaciamiento en 2050.

Fondos acumulados en el FGS en millones de USD

Fuente: Informe del Fondo de Garantía de Sustentabilidad - Consejo del FGS febrero 2017

¿Qué se hizo con la plata del blanqueo y el FGS?

La recaudación del impuesto extraordinario del blanqueo iba a realizarse a lo largo de seis meses y llegaría directo a la ANSES. Y aquí está el primer truco porque pusieron ANSES y no Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que es donde la ANSES guarda lo que le "sobra".

El FGS puede invertir su dinero, pero tiene ciertas pautas para hacerlo. Como es la plata de todos y todas los trabajadores (jubilados o no), tiene que cuidarla y no puede poner todos los huevos en una misma canasta. Además, al ser un fondo tan grande tiene la oportunidad y el interés de invertir en proyectos productivos que no sólo le ofrezcan un retorno por el préstamo sino que además incentiven el desarrollo económico y el empleo en blanco, lo que colabora con aumentar la recaudación de ANSES. Si ANSES tiene recursos que le sobran, debería girarlos al FGS para que sean invertidos bajo estos criterios. La última vez que esto pasó fue en 2014. Dentro de los límites que tiene el FGS está el de prestarle al Estado. ¿Pero cómo? ¡Si el gobierno anterior se financiaba con la plata de los jubilados! Bueno sí, pero hasta ciertos límites.

Pero la ANSES no tiene esos límites y la plata del blanqueo que se recaudó en seis meses, estaba prevista usarse en dos años y medio. Adivinen qué hizo con ese dinero en el mientras tanto. Se la prestó al Tesoro. En diciembre de 2016 el gobierno colocó una letra del Tesoro directamente a la ANSES por la suma de 60 mil millones de pesos. Esta letra se renovó en 2017 por 86 mil millones en 2018 con vencimiento el 26 de diciembre de 2019. Cuando se le preguntó a la ANSES por qué había suscripto una letra con fondos propios, siendo que por ley todos los fondos excedentes de libre disponibilidad deben ir a parar al FGS, contestó que no eran fondos de libre disponibilidad ya que este dinero estaba comprometido para el pago de la Reparación Histórica. El peso de las inversiones públicas en el FGS es de 47%. Con esta letra se habría ido a 49,5%, muy cerquita del límite de 50%.

Ahora, se supone que la plata del blanqueo se acabó. Tardó un poquito más porque las proyecciones originales no eran muy buenas y nunca se llegó ni a la cantidad de jubilados ni al aumento promedio que se esperaba. Pero para principios de este año se hablaba de que la plata del blanqueo se terminaba. Raro porque está invertida en parte en una letra que vence en diciembre (y está vez sí, habrá que pagarla), pero supongamos, como además dice la propia ANSES, que en realidad todavía no se acabó la plata del blanqueo porque invertir el dinero generó intereses que se están usando.

¿Entonces por qué Dujovne empieza a contabilizar ahora la plata del FGS como recurso? No lo sabemos. El FMI en realidad le dijo que sí podía hacerlo. Cuando se dio de baja el sistema de capitalización y las AFJPS privadas desaparecieron, todo lo que tenían juntado de aportes de las personas hasta ese momento conformó el FGS. Eso nunca se contabilizó como ingreso porque justamente es un recaudo y no algo disponible para usarse en todo momento y lugar. El FMI dijo "úselo" y bueno, ya que vamos a usar, lo contabilizamos. Si metemos toda junta esa masa de recursos, tendríamos de repente un superávit fiscal enorme producto de la pesada herencia kirchnerista. Un escándalo. Se contabiliza de a poco. En el primer acuerdo stand-by se estableció incluir el equivalente a 0,4% del FGS en cada presupuesto. Esto, independientemente de para qué se use la plata. Eso está haciendo Dujovne.

¿Implica liquidar los activos del Fondo? Depende. Si las ganancias por las inversiones son suficientes, es nada más que un cambio contable porque las rentas del FGS ya se cuentan como recursos. Algo así sucedió en 2018. En este caso tampoco ayuda a mejorar el resultado fiscal. Si lo que se está haciendo es no renovar títulos públicos o vender acciones, entonces va a ser un ingreso de Recursos para el Tesoro y el principio del fin del FGS.