La inflación en tiempos de elecciones

La suba de precios en junio fue de 2,7% y llegó a 55,8% en el último año. Pese a la disminución respecto al mes pasado, permanece en niveles altos y las perspectivas no son alentadoras. El Gobierno enfrentará las PASO con la cifra más alta desde 1991.

Mara Ruiz Malec
16 de julio de 2019 16:50 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

El INDEC dio a conocer este martes la inflación del mes de junio: los precios escalaron un 2,7% respecto a mayo, acumulando una suba de 55,8% en los últimos doce meses. Comunicaciones fue el rubro que registró el mayor aumento, con 7,1%, explicado por alzas entre 5,9% y 8,1% de los servicios de telefonía e internet en las diferentes regiones, a pesar del congelamiento de precios de las compañías telefónicas anunciado por el gobierno nacional. Mientras tanto, el aumento en alimentos fue de 2,6%, que ya registran un incremento de 60,8% en los últimos doce meses, con un fuerte impacto en la canasta básica y en el costo de vida. Dentro de este grupo, los precios que más subieron fueron los de la leche y los productos lácteos que acumulan en el último año un aumento de 85% (solo 40% en los últimos seis meses).

De esta forma, se confirmaron las expectativas de desaceleración que surgían de relevamientos privados: la inflación ya lleva tres meses consecutivos de caída y alcanzó la variación mensual más baja desde diciembre del año pasado. Además se ubicó por debajo del 3%, barrera que no superaba desde este enero, con lo que muchos funcionarios inflan el pecho de poder dar buenas noticias económicas en este contexto tan duro.

La inflación persiste en niveles altos

Sin embargo, no todo es color de rosa para el Gobierno en materia inflacionaria. Una inflación de 2,7% aún es un registro alto considerando los números que se observaban previo al estallido de la crisis cambiaria. En marzo de 2018, último mes antes de la primera devaluación, la cifra de la variación de precios había sido de 2,3% y hasta seis meses antes los registros eran en promedio de 2,1%. Aún estamos lejos de alcanzar esos niveles inflacionarios.

La duración de este incremento inflacionario resulta muy alta si se compara con los últimos dos saltos del tipo de cambio, en 2014 y 2016. En el primer caso, la inflación mensual promedio previa era del 2,3%, según el relevamiento de precios de la Ciudad de Buenos Aires, y tras la devaluación de enero demoró seis meses en regresar a ese nivel. En cuanto a la devaluación de diciembre de 2015, la inflación previa era de 1,8% y tardó nueve meses en volver a esas cifras.

Hoy llevamos quince meses de incremento de precios superiores al nivel previo a la devaluación de abril de 2018. En este sentido, el Gobierno deja un largo camino por recorrer en materia de inflación. Además, esa persistencia en subas mensuales tan altas tiene un riesgo muy importante, que es que dichos aumentos se normalicen y se constituyan en un nuevo piso inflacionario más alto al anterior.

Proyecciones al alza

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional publicó este lunes sus nuevas proyecciones para este año. En ellas, incluye que esperan que la suba de precios a lo largo del 2019 será de 40,3%, cuando hace tres meses anticipaba únicamente 30,5%. Es decir, en un trimestre revisaron las expectativas inflacionarias en casi diez puntos hacia arriba.

El aumento de precios en el primer semestre del año acumula 22,4%, por lo que aún queda un largo trecho para que llegar al número proyectado por el FMI: en lo que resta del año, la inflación debería tener un promedio de 2,3% mensual. En este sentido, incluso en ese organismo consideran que no queda mucho margen para continuar este sendero descendente durante el segundo semestre de 2019.

Asimismo, el Fondo incluyó una proyección inflacionaria de 32,1% para el año 2020. En caso de cumplirse, Argentina alcanzaría tres años seguidos de inflación superior al 30%, algo que no sucede desde el trienio de 1989-1991.

La inflación en la arena electoral

A menos de un mes de las PASO, estos son los últimos números oficiales de inflación que se conocerán previo a las primarias presidenciales. El gobierno de Macri, en este sentido, afrontará la elección con una suba mensual de precios de 3,8% en promedio en los últimos doce meses. Comparando con los últimos comicios presidenciales, la inflación actual se encuentra muy por encima a la de 2015: ese año, los precios subieron mensualmente un 2% en promedio. Estos valores inflacionarios erosionaron el poder de compra de los salarios, que de acuerdo a los propios números del INDEC acumularon una baja de 2,7% en los primeros cuatro meses del año y que únicamente pudieron ganarle a la inflación en uno de los últimos 16 meses.

Incluso si se cumplieran las proyecciones del FMI para este año, eso implicaría que 2019 culminará con una suba mensual promedio sería cercana a 2,9%, casi un punto más que hace cuatro años. Con este panorama, el Gobierno deberá jugar en desventaja en el área económica, aquella que anunciaba como su fuerte allá por 2015.