Irán y Estados Unidos: entre la tensión y la negociación

Las versiones sobre un derribo de un dron del país árabe en el Estrecho de Ormuz, un día después de la captura de un buque, elevaron las tensiones en Medio Oriente. La discusión por el futuro del acuerdo nuclear persiste.


19 de julio de 2019 11:07 hs

Las tensiones en el estrecho de Ormuz, donde circulan una gran cantidad de buques petroleros, se intensificaron en las últimas horas, en un nuevo capítulo de la disputa abierta que mantienen Estados Unidos e Irán.

Ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el derribo de un dron iraní en el estrecho con la justificación de que volaba cerca de uno de sus buques. "Esta es la última de muchas acciones provocativas y hostiles de Irán contra los buques. . . En aguas internacionales ", tuiteó el jueves. Según Trump, el dron volaba en un rango de 1000 yardas (poco más de 900 metros) e ignoró varios pedidos para salir del área. La medida llegó el mismo día en el que Irán capturó un buque extranjero de proporciones pequeñas, según explicaron desde el país árabe, por presunto contrabando de petróleo. Hace unas semanas la zona había sido testigo de una escalada militar entre ambos países, cuando Irán atacó un dron estadounidense y estos, pese a tener lista una respuesta mayor, respondieron con un ciberataque.

Este viernes, el vicecanciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, desmintió que Estados Unidos haya derribado el dron. "No hemos perdido ningún avión no tripulado en el Estrecho de Ormuz ni en ningún otro lugar. ¡Me preocupa que el USS Boxer [el buque estadounidense] haya derribado sus propios UAS [dron] por error! ", tuiteó.

El jueves, un día antes de la desmentida, Irán, mediante su canciller Mohammad Javad Zarif, manifestó que el régimen esta dispuesto a ratificar el "protocolo adicional" del Acuerdo Nuclear, que permite al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llevar a cabo inspecciones más exhaustivas antes del 2023, la fecha prevista para las inspecciones, si Estados Unidos levanta las sanciones que siguieron a la retirada del país del Norte del acuerdo, en lo que parecía ser un guiño orientado a negociar una distensión. Los reclamos de la administración Trump, no obstante, exceden a la letra chica del acuerdo e incluyen las actividades de grupos que financia Irán en Medio Oriente, como Hezbollah, y el resto de su equipamiento militar, entre otras cosas.

La disputa entre ambos países, por ahora, amenaza con seguir escalando. En las últimas horas, mientras tanto, la justicia de Gibraltar decidió prolongar por un mes la retención de un buque iraní capturado en julio que supuestamente se dirigía a Siria. Irán lo calificó como "piratería". La decisión de continuar con la retención es apenas un episodio en una saga de roces que alejan cada vez más al país árabe de Occidente.