Que diga la FED si es albertista

La Reserva Federal de Estados Unidos redujo la tasa de interés por primera vez desde 2008. Tal como se esperaba, la disminución fue de 0,25 puntos. Se dejó abierta la posibilidad a nuevas bajas, aunque hubo dos votos en contra.

Mara Ruiz Malec
31 de julio de 2019 16:07 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

La Reserva Federal de Estados Unidos (conocida en el mundo como la "FED") es el equivalente a nuestro Banco Central, aunque con sus muchas diferencias. En particular, el órgano de decisión de la FED se compone de un presidente y otros miembros elegidos por el jefe de Estado (y aprobados por el Senado) y de los presidentes de los Bancos Centrales regionales (como si acá tuviéramos el Banco Central NOA o Patagonia), que a su vez están dirigidos por directores elegidos por la FED y directores elegidos por los bancos comerciales privados. Hoy el presidente es Jerome H. Powell, nominado por el propio Trump en 2018.

Parecido al BCRA, y a diferencia de la mayoría de los Bancos Centrales del mundo, la FED tiene un mandato que no se limita exclusivamente a un objetivo de inflación. En el caso de Estados Unidos, la Reserva Federal además de la inflación tiene la meta del pleno empleo. No obstante, y similar a casi todos los bancos centrales, suele utilizar una única herramienta para este objetivo: la tasa de interés. Unas ocho veces al año, se reúne un comité donde todos se juntan y la deciden.

Hoy decidieron que la tasa de interés pasará de estar en el rango de 2,25 a 2,5 a oscilar entre 2 y 2,25. Un recorte de 0,25 puntos.

¿Qué pasa cuando baja la tasa de interés?

La tasa de interés que la FED define es una de muy corto plazo, que los bancos usan para conseguir dinero rápido. La FED no fija una tasa, sino que interviene prestando más o menos dinero en un gran mercado financiero para intentar que la tasa final que establece el mercado se acerque al objetivo previsto (por eso la meta es un rango).

Si esta tasa es más baja, los bancos pueden conseguir fondos de manera más económica y eso ayuda a reducir también las tasas de interés que pagan por los depósitos de los ahorristas y sobretodo las tasas de interés a las que prestan. Esto se supone que incentiva el crédito y, con ello, la inversión y el consumo. Si la economía no se encuentra operando al límite de su capacidad, esto debería ayudar a que se produzca más y se genere más empleo.

Los movimientos de la tasa de la FED tienen algunos efectos adicionales. El primero es que puede influir, de manera indirecta, en la tasa que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Esto es, en la tasa que paga Trump por tomar deuda. Y Trump está tomando bastante deuda. Como buen republicano, se ha dedicado a bajar algunos impuestos - en particular los que afectan a empresas - sin necesariamente reducir otros gastos. Quiere incluso aumentar el gasto, en particular el de defensa y suspender el techo de deuda (la habilitación del Congreso de cuánta puede tomar).

A su vez, esto tiene un segundo efecto. Si hay más crédito, se genera más dinero en la economía de Estados Unidos. Eso termina en algún lado en algún momento. Si ese dinero es eventualmente invertido, tiene el problema de que justamente Estados Unidos ahora va a estar pagando menos a sus ahorristas. No es muy atractivo. Tampoco lo es para los que ya estaban invirtiendo. Y entonces, los dólares se van de Estados Unidos.

Si además la economía crece porque hay más consumo interno, posiblemente necesite importar más. Estos dos fenómenos (dólares invertidos afuera y dólares usados para comprar cosas afuera) hacen que el valor de esa divisa respecto al resto de las monedas caiga. Sí, devaluar el dólar. Trump está bastante urgido porque esto suceda, porque quiere mejorar la competitividad de su moneda.

¿Por qué la FED baja la tasa de interés?

Acá es donde se pone peludo. Porque los datos no acompañan la decisión de la FED. Dijimos que tenía un doble mandato: inflación y empleo. Para inflación, el objetivo es de 2% anual (sí, anual). En junio fue de 1,7%. Un poco por debajo, pero nada tan grave. Para desempleo no hay una meta precisa, pero el dato real está en valores bajísimos: 3,7%. Incluso, desde la última reunión de los muchachos del Comité, los números de empleo y los de crecimiento del PBI dieron mejor de lo esperado.

Aun así, Trump quería más y se encargó en hacérselo saber a la FED. Un recorte más fuerte. Medio punto por lo menos. El presidente de la Reserva de Nueva York (que tiene silla permanente en el comité, mientras que los otros bancos regionales alternan) amagó con que podría suceder hace algunos días, cuando dijo algo así como que los ajustes tenían que ser fuertes para ser efectivos. Después aclaró que no estaba anunciando una baja fuerte de la tasa.

Hasta principios de este año, la FED estaba en la onda contraria. Luego de años de bajísimas tasas de interés y de políticas para, aparte, inyectar mucho dinero en la economía, el crecimiento de Estados Unidos parecía estar más sólido y el rumbo del empleo por buen camino. La Reserva quería "normalizar" la política monetaria, esto es, llevar las tasas a niveles un poquito más por encima de cero. Esta "normalización" se cortó ante la incertidumbre global que generó, entre otras cosas, el propio Trump y su guerra ¿comercial? con China. Efectivamente, los datos de inversión y los de expectativas de crecimiento dan un poco menos robustos que antes. También hay algunas dudas sobre la buena salud de los mercados financieros, en particular de las bolsas, que llevaron a algunos a predecir otra crisis financiera inminente. La presión política sobre la FED es inmensa y llamativa en un momento donde la economía de Estados Unidos está ATR.

Se trata entonces de una baja "preventiva".

¿Por qué a Argentina le puede importar que la FED baje la tasa?

Un par de párrafos más arriba contamos que el movimiento de la FED hace que haya más dólares disponibles y, a la vez, que el rendimiento de dejarlos en Estados Unidos sea menos atractivo. Bueno, eso significa que algunos de esos dólares podrían ir a los mercados emergentes, que pagan tasas mucho más interesantes. Asimismo, que haya más interés en las inversiones financieras en los emergentes ayuda a que también ellos puedan ofrecer una menor tasa de interés a cambio. Es decir, pagar menos por su deuda.

Argentina hoy está en un momento muy particular porque no tiene acceso a los mercados de crédito internacional. Pero si todas las tasas de interés que pagan los países emergentes bajan, posiblemente pueda al menos renovar algunos de los vencimientos de corto plazo a tasas un poco menores, puede que se reduzca un poco el riesgo país y que eventualmente, si logra salir de nuevo a los mercados, pueda hacerlo a una tasa menor a la actual.

Como a todo esto la economía mundial todavía no está en crisis, la baja de tasas solo trae buenas noticias.

¿Qué puede pasar en los próximos meses?

En su comunicado de prensa, la FED expresó que actuará como sea necesario para sostener la expansión de la economía. En el mundo de los lectores de la FED, esto se interpreta como una posible señal de que están dispuestos a volver a bajar la tasa. La votación, igual, no fue unánime. Dos directores - de doce - votaron en contra de reducir la tasa.