El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, en su visita a Afganistán, en el marco del proceso de paz.

Afganistán: pactar con los talibanes

El gobierno de Donald Trump busca un acuerdo con el grupo islámico.

Leticia Martínez
2 de agosto de 2019 12:08 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

Estados Unidos busca llegar a un acuerdo con los talibanes para terminar con un conflicto que lleva ya 18 años. El gobierno de Donald Trump espera que el grupo afgano se comprometa a brindar algunas concesiones, y a cambio la administración norteamericana comenzaría con el retiro de tropas para llevarlas nuevamente a la cantidad que había al momento de su asunción, en lo que sería una primera etapa.

Entre los principales puntos requeridos a los talibanes se encuentran el cese al fuego y la renuncia a sus contactos con Al Qaeda, según consigna el diario estadounidense The Washington Post, quien dio a conocer la primicia del posible acuerdo que aún no es público. A cambio de las concesiones del grupo afgano, acusado de cometer miles de asesinatos, el mandatario estadounidense se comprometería a reducir los efectivos en Afganistán que pasarían de los actuales catorce mil a ocho o nueve mil, un número similar al que había en 2016.

Las negociaciones

La que es la octava ronda de conversaciones se lleva adelante con idas y vueltas en Doha, Qatar, y suponen tres actores. Los talibanes, los representantes estadounidenses y el gobierno afgano, pero el grupo islámico se negó en más de una oportunidad a negociar con las autoridades del país. Por eso, el acuerdo se centró en las conversaciones entre estos y la delegación norteamericana; que encabeza, Zalmay Khalilzad, un diplomático estadounidense nacido en Afganistán.

Las novedades sobre el posible acuerdo se dan a poco más de un mes de que el propio secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, viajara a la región de manera sorpresiva, y anunciara el plan de alcanzar un acuerdo de paz antes del 1 de septiembre. El funcionario insistió con que el principal interesado en terminar con la guerra iniciada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 es Donald Trump, quien en campaña había prometido acabar con las intervenciones militares fuera de su país.

De acuerdo a los funcionarios que cita The Washington Post, se espera que el acuerdo llegue antes también de las elecciones presidenciales en Afganistán del 28 de septiembre. Sin embargo, se muestran algo escépticos ante la posibilidad de que los talibanes cumplan con sus promesas, e incluso creen que podrían dilatar las conversaciones para después de la votaciones.

La violencia

Los talibanes llegaron al poder en 1994, bajo el mando de Mohammed Omar, al tomar varias ciudades del país que no estaban bajo el control del gobierno de Kabul, aunque apenas los gobiernos de Pakistán y Emiratos Árabes Unidos reconocieron al gobierno como legítimo. Después de la invasión norteamericana comenzaron a perder poder, pero a través de una estrategia de combate asimétrico, llegaron hasta la actualidad, donde el territorio que disputan con el gobierno reconocido, es el mayor desde la estadounidense al país.

El grupo afgano es recordado por las condiciones a las que sometieron a gran parte de la población. Un antecedente inmediato de las que harían conocido al Estado Islámico en Siria e Irak. Los talibanes prohibieron a las mujeres desde estudiar hasta maquillarse, e impusieron un sistema extremo en el que consideraban que quien, según los criterios gubernamentales, no actuara como un buen musulmán, podía ser ejecutado.

Los ataques y asesinatos no cesan en el país asiático. 2018 fue el año más crítico: murieron 3800 civiles. Cuando se inició la semana pasada la campaña para las elecciones de septiembre, un ataque con coche bomba al candidato a vicepresidente, Amrullah Saleh, dejó un saldo de más de veinte muertos. Esta misma semana, murieron al menos cuarenta y cinco talibanes en un ataque aéreo y a su vez un ataque de este grupo terminó con la vida de doce personas. Un día como cualquiera en el país, sumido completamente en la violencia.

Según los funcionarios consultados por el diario estadounidense, los talibanes estarían convencidos de aceptar un 80% o 90% de las demandas, pero podría quedar un largo trayecto para llegar a ese 10% o 20% que resta para empezar a poner fin a una guerra que también deja un saldo muy negativo de baja para Estados Unidos. Desde el inicio del conflicto, ya murieron alrededor de 2400 soldados americanos y hubo más de 20 mil heridos, según informes del Pentágono.