Grieta económica: Macro K vs Macro M

A una semana para las PASO, la comparativa entre los números de la última gestión de Cristina Fernández y los del mandato de Mauricio Macri es uno de los principales ejes de discusión de la campaña.

Mara Ruiz Malec
4 de agosto de 2019 11:08 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

A una semana para las PASO y las comparaciones entre el último gobierno de Cristina Fernández y el ¿primero? de Mauricio Macri están en el primer plano de la campaña. En el medio, otros interrogantes: ¿qué lineamientos tendría la macroeconomía de Alberto Fernández? ¿Se puede volver a la macro que tuvo Néstor Kirchner en 2003? "Volver para ser mejores" en una esquina del ring, "ir en la misma dirección, pero lo más rápido posible" en la otra. Las preguntas que nos podemos hacer en medio de esta vorágine son cuál es esa dirección que propone Juntos por el Cambio y el Frente de Todos.

Lo primero que hay que decir es que hay decenas de temas para tener en cuenta si queremos hacer una evaluación acabada de cada gestión. Hoy vamos a hablar de macroeconomía. Pero como dentro de ella hay también una gran cantidad de temas, nos concentraremos en seis: inflación, crecimiento, devaluación, salario real, fuga de divisas. Podríamos sumar mucho más o algunas alternativas a estos indicadores (salario en dólares en lugar de salario real, por ejemplo), pero hay cierto consenso en que estas son las dimensiones más relevantes, también entendiendo que sobre otras como el desempleo no existe una serie homogénea a lo largo del tiempo. Del déficit, una variable muy importante para algunos, ya hablamos acá. Podemos decir que ahí Cambiemos gana con la mínima ventaja, pero todavía puede meterse un gol en contra en el último minuto y que ese asunto termine en un virtual empate.

El ejercicio que les propongo es sencillo: partimos del momento "cero" de cada gestión y vemos cómo evoluciona cada variable por separado. Para tener un poco más de contexto vamos a sumar a las dos gestiones previas (Kirchner 1 y CFK 1) para que estén todos los gobiernos posteriores a la salida de la convertibilidad. Una aclaración, la gestión de Néstor Kirchner no es del todo comparable con las siguientes ya que parte de un momento "cero" bastante particular.

Primer round: inflación

Desde la salida de la convertibilidad la inflación volvió a instalarse en la agenda pública. Si bien en los primeros dos años de Néstor Kirchner no hubo aceleraciones relevantes, a partir de 2006 el aumento de precios comenzó a ser un problema que solo dio un leve respiro ya en la primera presidencia de CFK, en gran medida producto de la recesión de 2008-2009. Bajo una serie que combina el Índice de Relevamiento de Precios del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) hasta 2016 y el IPC del INDEC de ahí en adelante, podemos evaluar cuánta inflación se acumuló en los primeros 43 meses de gestión de cada gobierno.

Si dejamos de lado la gestión de Néstor Kirchner que acumuló "sólo" 31% en esos meses, vemos que la primera de CFK alcanzó un preocupante 90% mientras que la segunda superó el récord al llegar a 130%.

La inflación es lo más fácil de resolver, es la demostración de tu incapacidad de gobernar, los precios ya están ajustados al "blue", eran parte de la melodía con la que Mauricio Macri se subía al ring a fines de 2015. Pero 43 meses después, la inflación acumulada durante su gestión batió todos los récords anteriores y alcanzó el 215%, un valor que es casi equivalente al de las dos presidencias juntas de CFK.


Segundo round: crecimiento económico

Hay muchas formas de medir el crecimiento económico. Quizá la más adecuada sea corrigiendo por el crecimiento poblacional, lo que técnicamente se llama crecimiento económico per cápita. En este caso no vamos a tener en cuenta ese refinamiento en parte por que es un indicador que no se puede evaluar mensualmente y en segundo lugar porque el crecimiento poblacional se puede suponer más o menos constante (en torno al 1% anual desde fines de la década del noventa).

En este caso actualmente contamos con información hasta el mes 41 de la gestión de Mauricio Macri, por lo que esa será la señal de llegada para las otras gestiones. Como ocurrió con la inflación, el "momento cero" le juega muy a favor a Néstor Kirchner que acumuló un crecimiento de casi 40% hasta el mes 41 de su gestión.

En el caso del primer gobierno de CFK, el crecimiento en ese mismo período de gestión fue de casi 8%. Cabe recordar que en este gobierno se produjo de lleno el efecto de la crisis internacional por las hipotecas subprime entre 2008 y 2009, de hecho, se observa la abrupta caída a poco de terminar su primer año de gobierno. Luego de la crisis se advierte a partir de 2010 una marcada recuperación que en gran medida signará el mítico 54% de votos para su reelección. El segundo gobierno fue más austero en términos de crecimiento y deja a las claras el escenario de estancamiento que caracterizó a la etapa posterior a 2011.

Y finalmente tenemos a Mauricio Macri. Veníamos bien, pero pasaron cosas. Un primer año más bien mediocre que el macrismo tiró a pérdida para "corregir los desequilibrios macro", un segundo año bueno que se reflejó en las legislativas de 2017 y un tercer y cuarto año en el que la macro se desequilibró ATR a punto tal que es la única de las gestiones que en esta etapa está incómodamente por debajo del escenario base.


Tercer round: devaluación

Es un poco difícil medir a los contrincantes sobre esta dimensión dado que en cada gestión existieron políticas cambiarias muy variadas. En un extremo tenemos el control de cambios en su máxima expresión, vigente durante buena parte de la segunda gestión de CFK aunque levemente rebajado en los últimos dos años. En el otro la desregulación modo diablo de Mauricio Macri. En el medio tenemos el control de capitales "racional" de Néstor Kirchner y la primera gestión de CFK.

Como los diferentes regímenes cambiarios, los contrastes son evidentes al mirar la devaluación acumulada en los primeros 43 meses (de nuevo, hasta donde hay datos para el actual Presidente). Kirchner estuvo con un dólar planchado en toda su gestión, mientras que CFK acumuló una devaluación de 31% durante esos meses de su primera administración. En cambio, las presiones sobre el dólar se profundizaron en la segunda gestión de CFK en la que a pesar del llamado "cepo" se produjo una devaluación muy importante a comienzos de 2014 y terminó acumulando en 43 meses 112%.

Abracemos la incertidumbre, bienvenida la volatilidad. Estos mantras new age pegaron fuerte en el dólar durante estos 43 meses de Cambiemos. Si en perspectiva comparada el 112% de CFK puede asombrar, qué queda para la devaluación de 352% de la gestión Macri. Una pequeña digresión que abre la puerta al próximo round. En general devaluaciones de esa magnitud suelen ser la manera de contener la fuga de dólares bajo la idea de "podes comprar todo lo que quieras, pero al precio que dicta el mercado". Así como CFK buscó regular la fuga de dólares a partir de las cantidades ("cepo"), el esquema actual creyó regularlo al modo ortodoxo a partir del precio (libre oferta y demanda).


Cuarto round: fuga de dólares

Como vimos en el round anterior, los diferentes regímenes cambiarios implican dinámicas de devaluación con evidentes contrastes. Lo mismo ocurrirá con la fuga de dólares que básicamente refiere a todos los dólares (o cualquier moneda extranjera) que se van del sistema financiero local, sea en una cuenta bancaria en otro país, en una caja fuerte o en algún recoveco de nuestras casas.

En este caso los puntos intermedios son la gestión de Néstor Kirchner y la primera de CFK en las que se fugaron casi 12.200 y 48.000 millones de dólares respectivamente.

La fuerza del cepo. A causa de la administración estricta del mercado de cambios de la segunda gestión de CFK la fuga de dólares fue más bien pobre y acumuló 833 millones en 43 meses de gestión (que son nada comparados con los 48.000 millones de la primera gestión). El correlato de esta "buena noticia" fue, entre muchos otros problemas, que también se frenó la entrada de divisas.

¿Sirvió subir el precio para contener la fuga? "Sigo teniendo mi dinero afuera. A medida que recuperemos la confianza en la Argentina lo iremos regresarando", decía el entonces ministro de Energía Juan José Aranguren a minutos de desatarse la crisis cambiaria de 2018. A pesar de haber devaluado el 352%, Mauricio Macri no supo, no pudo o no quiso. El caso es que la fuga de dólares en sus primeros 43 meses de gestión alcanzó casi los 72.000 millones de dólares. Pequeña aclaración metodológica: una parte importante de la fuga en esta última etapa se informa no como Formación de Activos Externos, sino como "Operaciones de canje por transferencias con el exterior".


Quinto round: salario real

Junto con el desempleo y la desigualdad, es posible que este sea la medida que mejor refleje el nivel de vida. A diferencia de las otras dos, contamos con una serie homogénea de salario real para todas estas gestiones de gobierno. Es cierto que todas ellas no pudieron contener la dinámica inflacionaria, pero para tener una mejor idea del impacto de la suba de precios sobre la población es importante evaluar si los salarios perdieron o ganaron frente a ella. En este caso tendremos en cuenta el Salario Imponible Promedio de Trabajadores Estables (RIPTE) deflactado por el IRP de ITE hasta 2016 y por el IPC-INDEC a partir de entonces.

Como ocurre con las otras variables, la gestión con mejor performance fue la de Néstor Kirchner. Pero también como dijimos antes, la base de la que se partía era extraordinariamente baja. Lo cierto es que, pese a algunos altibajos durante 2004, al mes 42 de gobierno ya se acumulaba una mejora de 41% en el salario real y con ese incremento finalizaría su mandato.

Ambos gobiernos de CFK tuvieron dinámicas similares en lo que respecta al salario real. En la primera gestión el salario acumuló un 18% por encima de la inflación hasta el mes 42 de gobierno. En la segunda gestión, pese a la aceleración inflacionaria, el salario también le ganó a la inflación y se colocó un 13% por encima del inicio de ese mandato.

Sin duda, el caso de Mauricio Macri representa una excepción a los tres anteriores. Los salarios pierden sistemáticamente contra la inflación y se ubica un 16% por debajo del nivel en el que estaban al momento de asumir. Es llamativo que incluso no se logra volver al punto de partida durante el único año relativamente bueno de gestión macroeconómica, y la tendencia de los últimos meses se torna francamente preocupante.


Sexto round: pobreza

De la pobreza no vamos a hacer grafiquito, porque ya está hecho. En realidad, para este caso tampoco teníamos una serie comparable, pero los colegas Daniel Schteingart, Guido Zack y Federico Favata hicieron un laburo gigante para poder unir los datos existentes y llegaron a las conclusiones que Dani muestra en esta nota.

Aclaraciones metodológicas mediante, lo que cuenta la nota es que la pobreza bajó muy fuerte durante el primer gobierno de Néstor Kirchner (de nuevo, partiendo del valor de 67% en 2003). Luego, bajó otros 8,5 puntos en el primer mandato de CFK. En el segundo, llegó a subir en 2014, pero tras un buen 2015, terminó bajando unos 2,5 puntos respecto a 2011 para finalizar en un 26,9%, 40 puntos debajo de 2003. En el gobierno de Macri amagó con mejorar la performance de 2015 y logró el piso de la serie en 2017 (25,7%). Pero devaluación y recesión mediante, la pobreza alcanza, según los colegas, al 35,2% de la población en el primer trimestre de 2019. Por primera vez, la pobreza podría terminar por encima de la "herencia" recibida.

Qué podemos esperar

Como vimos el desempeño de la gestión macroeconómica de Mauricio Macri es cuando menos preocupante, y difícilmente se pueda esperar alguna mejora en estos indicadores si la estrategia es "ir en la misma dirección, pero más rápido". Si algo está claro es que no existe autocrítica alguna respecto de la gestión más que buscar culpables en factores externos como ser la inestabilidad internacional, la "causa de los cuadernos" o el exceso y/o ausencia de lluvias.

Del otro lado parece haber quedar claro en el Frente de Todos que la dinámica de los últimos años del gobierno de CFK no es atractiva. Bajo esta mirada es entendible que Alberto Fernández busque despegarse de la segunda gestión de CFK, de la que por otra parte siempre fue muy crítico, y se identifique principalmente con la gestión de Néstor Kirchner, destacando la administración del mercado de cambios de aquella etapa. El problema es que el contexto (y la base de comparación) son otras. Ojo, Alberto Fernández lo sabe. Quizás por eso el oyente atento escuchó cuando se refería a imitar la creatividad en materia de políticas económicas de la época de Néstor Kirchner, más que a replicar las mismas herramientas.

Si decidís votar al Frente de Todos, pasá a la página 126; si decidís votar al frente Juntos por el Cambio, pasá a la página 127. El problema es que en ambas páginas está el FMI y vencimientos de deuda por casi 160.000 millones de dólares. A parte del evidente condicionamiento por la necesidad de conseguir dólares para poder pagar esos compromisos, el acuerdo con el FMI limita notablemente los márgenes para hacer política económica. Intentar retornar, no a la coyuntura, pero sí las estrategias macro del "nestorismo", o profundizar la macro del macrismo (seguramente ya sin gradualismo) son caminos se enfrentarán indefectiblemente a un FMI que podrá ser un obstáculo por resolver o un socio sobre el cual apoyarse. Todo está por verse.