Comodoro Py y después

¿Cómo impactarán los resultados de las elecciones en los tribunales de Retiro? Jueces y fiscales hablan en off. Creen que algo cambiará en el fuero federal sin importar quien gane.

Ariel Zak
12 de agosto de 2019 10:08 hs
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@Ariel_Zak

"Un proceso eleccionario no es indiferente para este edificio". La frase corresponde a un juez federal con despacho en los tribunales de Comodoro Py que asegura que algo cambiará en el fuero federal porteño cuando se defina quién es el nuevo presidente. Gane quien gane.

A pesar de las diferencias que existen entre quienes habitan el edificio de los tribunales federales de Retiro, todos coinciden en que no es lo mismo un presidente que otro. "Cada Poder Ejecutivo traza su propio vínculo con el Poder Judicial", razonan. Los cambios de los que hablan llegarán por criterio propio de los magistrados o por impulso del poder político.

Hacia dónde apuntará la justicia federal porteña después de las elecciones generales de octubre es una incógnita que solo se podrá develar con la práctica. Pero en esta nota realizada en la semana previa a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, varios jueces y fiscales de Comodoro Py reflexionan -off the record- sobre los escenarios posibles.

Muchos magistrados consultados consideran que si Mauricio Macri resulta reelecto volverá a intentar quitar poder a los jueces de Comodoro Py, los que investigan los casos de corrupción del gobierno nacional. ¿Cómo? En un principio tuvo la idea de duplicar los juzgados federales, pero no prosperó. Podría reactivarla. El propio candidato a vicepresidente de Juntos por el cambio, Miguel Ángel Pichetto, alimentó la idea cuando en una entrevista que concedió a Cenital hace pocos días sostuvo que el actual sistema les da a los jueces federales "un gran poder y una gran discrecionalidad".

Entre los factores que explicarían la reforzada voluntad de Macri de licuar el poder de los doce federales de Comodoro Py se destaca la continuidad de algunas causas que la Casa Rosada no logró voltear, como el caso del Correo Argentino que lleva a delante el juez Ariel Lijo, por la que fue indagado el ministro de Defensa y ex titular de la cartera de Comunicaciones, Oscar Aguad. El Presidente ya conoce lo que le pasó a sus antecesores cuando volvieron al llano.

¿Hay más motivos para creer que el actual Gobierno, u otro, quiera insistir con licuar el poder de los federales? "Sea el gobierno que sea tendrá que prestar atención a la justicia; la causa de los Cuadernos generó sensación de que gobiernan los jueces", sostuvo un magistrado que tiene canales de diálogo con la Casa Rosada.

¿Y si gana la fórmula Fernández-Fernández? Ahí las respuestas son cambiantes. Algunos aseguran que las causas contra ex funcionarios kirchneristas que ya fueron elevadas a juicio no se detendrán. Otros afirman que entre planteos de nulidad y falta de recursos en los Tribunales Orales esas causas pueden estar paradas por años. La práctica lo dirá.

Están, también, los que creen que el resultado de las elecciones impactará directamente en el desempeño de los jueces federal en general; algo así como un misterioso cambio de criterio. "El derecho es uno solo, pero las bibliotecas se pueden partir a la mitad y sobre un mismo hecho se puede tomar una decisión o la contraria", señala un juez de Comodoro Py.

La afirmación vinculada con partir la biblioteca está acompañada de un ejemplo: el uso de las prisiones preventivas. "Lo que pasó en los últimos 3 años y medio se podría definir como el 'despilfarro de las prisiones preventivas'. Se borró todo lo discutido anteriormente sobre cuándo era correcto aplicarlas. Se les dio un uso que se pareció más a la venganza que a la justicia", dijo el magistrado que, además, remarca que si se da un cambio de gobierno, eso debería volver a regularse. No es el único que piensa de esa forma.

Desde hace casi dos años, cuando en Comodoro Py se habla de la aplicación de la prisión preventiva se está haciendo referencia a la popularmente denominada "Doctrina Iruzun" -por el camarista Martín Irurzun- que se utilizó para ordenar la detención del ex ministro de Planificación, Julio de Vido. Se aplicó por primera vez en la causa conocida como Rio Turbio. Las causales para ordenar un encarcelamiento preventivo son el peligro de fuga o el de entorpecimiento de la investigación y para invocarse deben ser fundamentados de forma práctica y no hipotética. Sin embargo, aquella vez se sostuvo que la libertad de De Vido y sus posibles "lazos residuales" con el poder podían entorpecer la investigación judicial en su contra. Luego se usó el mismo criterio contra otros ex funcionarios detenidos.

"Hubo un corrimiento de los procedimientos judiciales, que fue efectista pero que es espantoso" y que eso debe ser modificado, sostiene otro juez que considera que el cambio debe darse sin importar quién gane finalmente las próximas elecciones.

Temores

Quien gane las elecciones de octubre detentará el poder político. Eso no es noticia. Lo que importa en esta nota es qué significa eso en términos judiciales. Estar fuera del poder implica estar judicialmente expuesto. Algo así como un rey que se descubre desnudo y sabe que los demás también lo ven así. "Hoy Macri es intocable. En lo formal, tiene fueros. Después... hay que ver la historia hacia atrás", sostiene un juez que, sin decirlo, da a entender que si el Presidente perdiera las próximas elecciones podría comenzar a transitar el camino que ya recorrió su antecesora en el cargo, Cristina Fernández de Kirchner. Si se le aplicara en alguna causa en su contra la doctrina de detención preventiva que imperó durante los últimos años su suerte estaría echada. Pero nadie cree que eso vaya a pasar.

La mayor manifestación de temor al despoder difundida últimamente fue esgrimida por la periodista y presentadora Viviana Canosa en el marco de una charla televisiva con escritor y analista político Jorge Asis días atrás. Allí la conductora reveló uno de los supuestos temores del presidente Mauricio Macri: "La última vez que hablé con él me dijo que tenía miedo de ir preso". No hay motivos para desconfiar de la revelación de Canosa. Si hiciera falta alguna prueba de su llegada al presidente Macri, basta recordar que el mandatario fue el primer entrevistado del ciclo televisivo Nada personal que conduce la periodista en Canal Nueve.

El supuesto temor de Macri guarda estricta relación con la posibilidad de no resultar reelecto. En sus casi cuatro de gobierno, y a pesar de las decenas de denuncias presentadas en su contra, el mandatario no tuvo sobresaltos e incluso vio cómo se cerraban algunas causas que fuera del poder podrían generarle dolores de cabeza. Un ejemplo de ello fue la primera denuncia en su contra por la venta de las acciones de Ausol que estaban en manos del Grupo Macri, solo después de haber aumentado las tarifas y haber disparados sus precios. También sabe que la suerte de Cristina Fernández de Kirchner cambió al dejar la Casa Rosada.

También existen temores en un sector del Poder Judicial, compuesto por aquellos jueces o fiscales que asumieron papeles protagónicos en causas que tuvieron como principales acusados a ex funcionarios kirchneristas e incluso a la propia ex presidenta, entre otros. No hace falta hacer nombres, sobre todo para condicionar la lectura de las declaraciones brindadas off the record para esta nota.

"Si ganan los Fernández me voy del país", repite un funcionario judicial que habita uno de los pisos más trajinados del edificio de los tribunales federales de Comodoro Py donde se investigan las causas de corrupción del gobierno nacional. Asume así que al menos un sector de la sociedad o de la política lo ubica en las filas de la supuesta "justicia macrista" o en el bando de los antikirchenristas. Otro de los consultados sostiene que simplemente pasará a ser tildado como un "juez opositor" lo que, dice, "no es cómodo pero es parte de las reglas del juego".

¿Qué dicen los candidatos?

Los dos espacios con más chances de llegar a la presidencia en las próximas elecciones expresaron visiones críticas sobre la actualidad del Poder Judicial. Desde ambos sectores se habló de una revisión, aunque el único cuestionado por sus referencias al Poder Judicial fue el principal candidato de la oposición, Alberto Fernández. No hubo achaques para quienes se expresaron una mirada similar desde el oficialismo.

"Me parece que vamos a tener que revisar muchas sentencias que se han dictado en los últimos años, que carecen de todo sustento jurídico y de toda racionalidad jurídica", sostuvo Fernández. Esas revisiones llegarán, si ocurren, desde la Corte Suprema, por ejemplo, si las partes llegan hasta esas instancias con sus recursos.

Fernández además hizo nombres cuando en distintas entrevistas dijo que "las cosas que han dicho en los juicios contra Cristina, (Claudio) Bonadio o (Julián) Ercolini, son dantescas", a la vez que cuestionó "la imposición de detenciones anticipadas y arbitrarias se han dicho cosas dantescas, empezando por la teoría (Martín) Irurzun".

No muy lejos -aunque con la destreza de no utilizar nombres propios- se posicionó el candidato a vicepresidente del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto. En el mencionado reportaje que le realizó para este sitio Iván Schargrodsky, el dirigente peronista cuestionó además el manejo que hicieron muchos jueces federales de "la extensión de la responsabilidad objetiva de los funcionarios" en distintas causas de corrupción. Sin rodeos, el candidato de Cambiemos cuestionó la utilización del "principio" que establece que en cualquier investigación sobre delitos cometidos desde el Estado un funcionario de jerarquía debe ser acusado porque "debería conocer", "sabía", "estaba en el organigrama". Sin mencionarlo, criticó un fórmula utilizada tantas veces por el juez federal Claudio Bonadio contra ex funcionarios kirchneristas y sobre todo contra Cristina Fernández.

"Eso me parece que es derecho penal que lleva la responsabilidad a cualquier límite, peligroso además para las libertades. Y además marca un principio de degradación para el sistema político porque los peores, los que no tengan nada para perder, los que tengan vocación de delinquir, son los que van a estar a cargo del gobierno en el futuro", lanzó Pichetto. Que, claro está, también considera que algo debe ser revisado.

¿De qué forma y a qué velocidad se darán esos cambios o revisiones? Otro de los magistrados consultados para esta nota ensayó una respuesta: "Habrá que ver cómo gana el que gana. La ventaja que obtenga el ganador marcará al menos, en un comienzo, su relación con el Poder Judicial. Igual, todos los candidatos saben que los cargos electivos son efímeros y la justicia es un poder permanente".