¿A quién beneficia y cómo se va a financiar el paquete de medidas anunciado por el Gobierno?

El presidente Mauricio Macri lanzó una serie de iniciativas para intentar reducir el impacto de la crisis económica, principalmente, en la clase media.

Mara Ruiz Malec
14 de agosto de 2019 14:08 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

Mauricio Macri dio a conocer este miércoles un paquete de medidas, con mucho énfasis en la clase media. Pueden encontrar un resumen y algunas repercusiones en esta nota. Ahora, vamos a analizar con un poquito más de profundidad el anuncio.

¿Alcanzan las medidas?

Los ingresos de los trabajadores venían perdiendo por cerca de 10 puntos contra la inflación. Para los próximos meses, se esperan valores de suba de precios muy altos. Por lo menos 5% para agosto y hasta 6% para septiembre. De no mediar nuevos aumentos por paritaria, el salario podría perder otros 10 puntos más en estos meses. Traducido en plata, un salario registrado promedio (unos $38.000 en mano), necesita más de $7.500 pesos extra cada mes para recuperar el poder de compra que tenía al menos hace un año. Es evidente que, sin una recomposición paritaria, los $2.000 por dos meses tienen gusto a poco.

Para los trabajadores estatales la situación es peor. Su paritaria fue del 28%, más algunos bonos y adicionales. La inflación está por arriba del 50%.

En el caso de los beneficiarios de la Asignación, el aumento del 46% otorgado en marzo sumado a estos $2.000 los ayuda a arañar la inflación general de este año. Sin embargo, la pérdida de poder adquisitivo en la era Macri de este programa podría llegar al 15%. Por otra parte, la inflación en la canasta básica viene siendo mayor que el nivel general de precios (58,3% de acuerdo al último dato). A esto hay que agregarle que, contrario a lo que se cree, la Asignación no es ni el único ni el más importante ingreso de las familias más vulnerables. Los salarios informales subieron solo 32% hasta mayo, mientras que los salarios de los trabajadores registrados lo hicieron en un 40%.

Peor es el caso del plan Progresar, cuyos montos no se habían actualizado el año pasado (pese a la elevada inflación del 2018). A esto hay que sumarle que cerca de 300 mil jóvenes fueron perdiendo el beneficio antes los cambios en las solicitudes y condiciones.

Por último, están las medidas de contención a las PyMES y el congelamiento de naftas. Sobre esto último, los congelamientos sin acuerdo de salida suelen ser dolorosos cuando terminan. Restará ver cómo funciona en términos de cupos y cantidades, sobre todo a medida que nos acerquemos a la fecha de fin del acuerdo. La moratoria para PyMES era una medida solicitada, pero de poco servirá si en el medio sigue cayendo el consumo y siguen subiendo las tasas de interés.

No nos olvidamos de los olvidados. No hubo ningún anucio para jubilados (con excepción de los que cobran jubilaciones arriba de los 77 mil pesos, que se beneficiaran con ganancias). Tampoco para trabajadores informales que no tengan hijos.

¿Quién se beneficia más?

Las medidas afectan de forma directa a 16 millones y medio de personas, entre trabajadores y trabajadoras, niños y niñas y jóvenes.

Tienen un fuerte impacto en la clase media. Los que reciben un mayor beneficio en términos absolutos son los trabajadores que pagan ganancias, quienes no solo dejarán de pagar en promedio $2.000, sino que recibirán, en algún momento, un beneficio retroactivo. A esto debe sumarse solo los jubilados que en septiembre iban a cobraban entre $77.000 y $90.000, que dejarán de pagar ganancias y los que cobran más de $90.000 que pasarán a pagar menos.

En segundo lugar, los trabajadores registrados que cobran menos de $60.000, que recibirán en su gran mayoría $2.000 extra por dos meses.

Los trabajadores estatales y fuerzas de seguridad recibirán más dinero, pero lo cierto es que también son quienes más habían perdido.

Por último, monotributistas y trabajadores informales reciben una compensación menor, en términos de cantidad de dinero y en términos de costo fiscal (las medidas para trabajadores formales cuestan cerca de $5.000 por persona vs $2.000 por niño, niña o adolescente de la AUH). Al FMI no le va a gustar.

¿Quién lo paga?

A partir de la reforma tributaria, el impuesto a las ganancias es 100% coparticipable. Esto significa que alrededor de 2 de cada 3 pesos que salga la medida, serán financiados por las provincias y la Capital Federal, mientras que lo restante saldrá de las arcas de Nación. En total se trata de alrededor de $4.000 millones de pesos.

El resto de las medidas saldrán de las arcas nacionales. Recordemos que el FMI le deja al Estado tener un déficit de hasta 0,3% del PIB siempre y cuando ese déficit se explique por un mayor gasto social, concentrado casi exclusivamente en la Asignación Universal por Hijo. Es posible que el gobierno solicite al FMI que tomen en consideración alguna de estas medidas para incluir en este mismo "permiso", si ven que no llegan a cumplir la meta.

Algo de este gasto se verá compensado porque a mayor inflación, mayor recaudación (por ejemplo, el IVA es un porcentaje sobre los precios. Si los precios suben, sube la cantidad recaudada por IVA. A estos niveles de aumento de precios, esto suele compensar la posible caída por menores cantidades vendidas)

En cambio, los aportes y contribuciones patronales dependen de la dinámica salarial. Sin aumentos salariales otorgados por las empresas, es posible que la recaudación de ANSES se resienta. Se supone que el Tesoro Nacional va a compensarle esto a la ANSES.

El gobierno prometió que esto no afectará la meta de déficit. Eso significa que lo que se gaste en estas medidas saldrá de recortes de otros gastos. La obra pública tiene todos los números, porque no hay mucho más de dónde recortar.