Hong Kong: la posibilidad de una isla

Recrudecen los enfrentamientos en la isla que había prometido integrar un país con dos sistemas políticos y económicos.


14 de agosto de 2019 15:08 hs

Un fallo judicial puso fin a la toma del aeropuerto internacional de Hong Kong, tras dos días de parálisis total. A casi tres meses desde que comenzaron las movilizaciones en la ex colonia británica, en oposición a un proyecto que habilitaba la extradición a China continental, la medida de la Justicia impide que se realice cualquier tipo de protesta que bloquee el funcionamiento normal de los servicios públicos.

En junio pasado, cientos de miles de manifestantes salieron a las calles para oponerse a la medida que modificaba la legislación sobre extradición. Tras semanas de multitudinarias movilizaciones, la gobernadora local, Carrie Lam, anunció que la norma quedaba en suspenso. Sin embargo, las protestas continuaron para exigir la renuncia de la funcionaria, la ampliación de libertades democráticas y mayor autonomía respecto del gobierno chino.

Esta semana las protestas paralizaron el aeropuerto internacional de Hong Kong, donde lunes y martes los vuelos no pudieron aterrizar ni despegar, por lo que miles de pasajeros quedaron varados y la jornada de ayer terminó con enfrentamientos con efectivos policiales. Los manifestantes se disponían a paralizar nuevamente los vuelos, pero la orden judicial restringió las posibilidades de protestas.

Carrie Lam

La gobernadora de Hong Kong brindó ayer una conferencia de prensa agitada, donde fue cuestionada por periodistas que la acusaron de no tener moral, insistieron con pedirle la renuncia e incluso le preguntaron cuándo habría de morirse. De acuerdo a un sondeo del Instituto de Investigación de Opinión Pública, la funcionaria cuenta con un apoyo del 27,9% de la población, la tasa más baja registrada, incluso comparándola con ex gobernadores coloniales británicos.

Las acusaciones de rebelión contra más de 45 manifestantes detenidos, por lo cual podrían recibir hasta 10 años de cárcel es una de las que mayor impacto generó en las percepciones sobre la gobernadora.

Incidentes

Los enfrentamientos recrudecieron cuando los manifestantes agredieron a un periodista del diario oficialista Global Times, quien llevaba una camiseta que decía "amo a la Policía de Hong Kong", al que acusaron de ser un infiltrado. El comunicador debió ser trasladado por los efectivos policiales en medio de la caótica manifestación y circularon los videos donde se podían ver los ataques, que sirven para fortalecer la postura que mantiene china de que las protestas son "maniobras terroristas".

El territorio de Hong Kong fue colonia británica hasta que en 1997 fue devuelta a China, aunque mantiene cierta autonomía del gobierno central, y garantizada por la Ley Básica, una especie de Constitución local que las autoridades chinas se comprometieron a respetar hasta 2037. Luego del avance de las protestas, sobrevoló la idea de que el Gobierno de Xi Jinping podría intervenir en las movilizaciones.

Reacción estadounidense

La acusación sobre una intervención del gobierno chino a Hong Kong fue recuperada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien escribió en su Twitter que la inteligencia estadounidense tenía información de que la administración Xi estaba enviando tropas a la región. "Nuestra inteligencia nos ha informado que el Gobierno Chino está moviendo tropas a la Frontera con Hong Kong. ¡Todos deben estar calmos y seguros!", escribió el mandatario, que se deslindó de las acusaciones chinas de intervencionismo : "Muchos me culpan a mí, y a Estados Unidos, por los problemas que están sucediendo en Hong Kong. No puedo imaginarme por qué".

Según la Ley Básica que rige Hong Kong, el Ejército chino solo podría intervenir si el gobierno local lo requiere. Algo que con la ya baja popularidad de la gobernadora, parece impensable, ya que una imagen de soldados combatiendo manifestantes podría empeorar la conflictiva situación de la isla, que ya lleva once semanas.