El odio: los diálogos de los procuradores de Lava Jato ante las tragedias personales de Lula

Se conocieron mensajes de chat donde los fiscales se burlan por los fallecimientos de la esposa del ex presidente, de su hermano y hasta la de su nieto de 7 años.


28 de agosto de 2019 11:08 hs

Los chats de Telegram del grupo encargado de la acusación contra Lula da Silva en la causa Lava Jato muestran a los integrantes del Ministerio Público reproduciendo varias de las peores expresiones que podían leerse en las redes sociales en varios de los momentos más difíciles de la vida del expresidente, como el fallecimiento de su esposa y madre de sus hijos, de su hermano mayor, y hasta el de su pequeño nieto, Arthur, de apenas siete años.

En un país que hoy es tema de conversación en el mundo entero por las expresiones violentas e irrespetuosas de su presidente, Jair Bolsonaro, los procuradores no escapan a la lógica del odio como base de construcción política.

El 2 de febrero, tras unos días de agonía, Marisa Leticia, la esposa del ex presidente Lula, falleció en el hospital sirio libanés de San Pablo, los procuradores deslizaron teorías conspirativas y bromearon sobre el fallecimiento en sus grupos de Telegram:

El fiscal de la causa Deltan Dallagnol escribe en el chat: "Un amigo de un amigo de un primo dijo que Marisa llegó al servicio sin respuesta, como vegetal", a los cual Januário Paludo le contesta: "Están eliminando a los testigos".


Luego uno de los integrantes del chat cuenta que finalmente Marisa Leticia murió, a lo cual la abogada Laura Tessler afirma de manera burlesca: "Quien tenga que asistir a la próxima audiencia de Lula, es bueno ir con una dosis extra de paciencia para la sesión de victimización".


Otro de los comentarios con respecto a la ex mujer de Lula que falleció como consecuencia e un derrame cerebral:"Lo único que falta es que digan que Lava Jato implantó 10 años atrás un aneurisma en la cabeza de la mujer".


El fallecimiento de su hermano mayor Vavá, motivó especulaciones de los procuradores, que creían posible que el líder de los trabajadores convirtiera la concurrencia al funeral en un acto político, e incluso intentara no regresar al presidio. "Va a pedir ir al entierro. Si va, será un tumulto enorme", decían en el chat, y Januário Paludo, otro de los procuradores, aseguraba "el travieso solo quería pasear". El líder del Partido de los Trabajadores no llegó a despedir a su familiar porque el permiso llegó tarde.


Tampoco el fallecimiento de Arthur, nieto del ex presidente, que murió víctima de una meningitis cuando tenía siete años de edad despertó empatía en los procuradores:

"Uf, prepárense para una nueva novela de ida al velorio", sostiene uno, mientras que otro de los fiscales agrega "y en medio del carnaval".


Cuando se conoció que Lula había llorado al hablar con un ministro, unos de los fiscales afirma: "Es una estrategia para humanizarse, como si eso fuera posible en el caso de él".

Los abogados defensores de Lula hicieron el pedido en un recurso de hábeas corpus presentado ante la Corte Suprema brasileña, al que adjuntaron grabaciones de conversaciones atribuidos a los fiscales, que afirma haber tenido acceso a los diálogos entablados a través de la red telegram.

"Los mensajes refuerzan la evidente parcialidad y la persecución de los fiscales contra Lula y su familia", dijo un posteo publicado en la cuenta oficial del ex presidente en Twitter, sobre las conversaciones filtradas que fueron obtenidas por el sitio The Intercept y publicadas por el portal UOL.