Problemas en el paraíso

Otra vez subió el dólar pese la intervención el Banco Central. El riesgo país se disparó y superó los dos mil puntos, y las acciones cayeron. Todo en un día en que el Gobierno licitaba Letes y Lecaps.

Mara Ruiz Malec
28 de agosto de 2019 11:08 hs
mara@cenital.com  
@marucha_rm

El lunes pintaba para un día complicado. El viernes a la tarde Donald Trump no tuvo mejor idea que preguntar por Twitter quién era el mayor enemigo de Estados Unidos, si Powell (el presidente de la Reserva Federal) o Xi (el presidente de China). Por suerte (?) en la tarde del lunes aclaró que Xi es un gran líder representando a un gran país y que las conversaciones (por un acuerdo comercial) siguen. Acá en Argentina, no pasó demasiado. Con un bajo volumen operado, el dólar estuvo tranquilo.

Pero nuestro país siempre nos sorprende. Y, con un mundo más calmado, el dólar volvió a subir.

Lo que dicen que dice, lo que dice y lo que calla el Fondo

Desde el domingo, el staff técnico del Fondo Monetario Internacional está de reunión en reunión. Tanto con el equipo económico local como con representantes económicos del candidato más votado en la PASO y posible futuro presidente, Alberto Fernández. La reunión fue cordial, de acuerdo a ambos equipos. Más tarde, el Frente de Todos emitió un comunicado. Las palabras fueron duras, pero no se separan de lo que Fernández viene diciendo: la responsabilidad de la crisis es conjunta del Gobierno y el Fondo, los resultados económicos desde la aplicación del programa han sido malos (en términos de crecimiento, inflación, deuda y pobreza) y las reservas se están utilizando para financiar la salida de capitales, algo que viola el estatuto del FMI.

Más tarde comenzaron los rumores. El Fondo habría hablado de "vacío de poder" - según la última edición de Off The Record, uno de los newsletters semanales de Cenital-, lo cual se asemejó a "adelantar elecciones". Un rato después, el vocero del FMI desmintió categóricamente "que miembros de la delegación actualmente presentes en Argentina hayan sugerido adelantar las elecciones presidenciales..." Ok, rumor desmentido, ¿entonces?

De lo que poco se habló es de lo que pasó en la otra reunión. Ese encuentro en el que el Fondo, en principio, revisó con los funcionarios actuales las cuentas de Argentina en vistas al próximo desembolso. ¿Están garantizados los próximos 5.300 millones de dólares? Lo que habilita el siguiente pago es el cumplimiento de las metas hasta junio, que estarían todas en regla. El staff técnico del Fondo suele incluir algunas observaciones sobre las últimas novedades de la economía argentina. Las últimas novedades no son muy buenas. Entonces, algunos esperaban una declaración contundente de apoyo.

El silencio del Fondo es lógico. El staff aún no ha concluido la revisión - de hecho, no está claro que la haya iniciado formalmente - y todavía debe escribir su informe técnico. A la incertidumbre y el -efectivo- vacío de poder ante un presidente que no fue reelecto y otro que no fue oficialmente elegido, se suma otro factor: el vacío de poder en el propio Fondo. Christine Lagarde, quien patrocinó el acuerdo con Argentina pidió licencia y presentó su renuncia a partir del 12 de septiembre para asumir al frente del Banco Central Europeo. Su reemplazo no está 100% confirmado. La candidata búlgara, actual número 2 del Banco Mundial, tiene las de ganar, pero no termina de conseguir el apoyo suficiente. Recién el 4 de octubre podría materializarse. Todos están de salida. No importan tanto las declaraciones de Fernández o sus voceros como las no declaraciones del FMI.

Lo más importante es que, declaraciones van, rumores vienen, la Argentina sigue teniendo un cronograma de pagos para los próximos cuatro años difícil de cumplir. Mientras tanto, la compra de dólares sigue y las reservas caen.

No terminan los problemas

La respuesta del Banco Central volvió a ser errática. Subastó 300 millones de dólares, pero el dólar igual subió 1,58% en la plaza mayorista y un peso en la cotización minorista del Banco Nación. Al no explicitar un objetivo de precio, todo valor que marca el Banco Central pareciera percibirse como barato. No hay un techo.

En el medio de toda esta movida, Lacunza tiene que renovar letras del tesoro en pesos y en dólares cuyos vencimientos su antecesor dejó acumulados antes de las elecciones. Del stock de letras en dólares, el 59% vence antes de las elecciones de octubre, y el 70% vence antes del eventual ballotage. Cerca de 1.000 millones de dólares en manos de ahorristas privados vencen hoy. A esto se suma el vencimiento de letras en pesos que, si no se renuevan, podrían ir automáticamente al dólar. Por eso, Lacunza volvió a habilitar la inscripción de letras en dólares con pesos. Si todo sale bien, unos 55 mil millones de pesos presionarán al dólar recién en 2020. Pero no sabemos si todo saldrá bien. La última vez, no se pudo colocar nada con vencimiento en 2020.