"Con la vuelta a la lucha armada, le damos de nuevo la oportunidad a la derecha para se afiance en la guerra"

Así lo sostuvo en diálogo con Cenital la senadora de las FARC, Sandra Ramírez, sobre el anuncio de un grupo de ex guerrilleros de rearmarse.

Leticia Martínez
30 de agosto de 2019 17:08 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

Fue el 11 de diciembre último en plena sesión del Congreso cuando la senadora, Sandra Ramírez, de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), se estrechó la mano con el ex presidente, Álvaro Uribe, principal rival político de las ex facciones armadas. El hecho simbólico, pero no por eso menos importante, era un acto impensado en Colombia antes del Acuerdo de Paz del 2016: los ex guerrilleros con representación legislativa y saludándose con quien había sido hasta ese momento uno de sus principales enemigos.

Ese cambio de atmósfera que dejó el acuerdo que firmaron tras las negociaciones en La Habana el ex mandatario, Juan Manuel Santos, y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, tuvo un recaída ayer ante el anuncio de un grupo de las FARC de volver a la lucha armada. A través de un video, Iván Márquez cuestionó al gobierno del presidente, Iván Duque, de no cumplir con los compromisos del acuerdo y rememoró los peores recuerdos del conflicto que duró más de 50 años, el más largo del continente.

Cenital se comunicó con la senadora Ramírez, también conocida como Griselda Lobo, de las Fuerzas Alternativas, nombre del partido que tomaron cuando abandonaron las armas en el proceso de paz, para saber cuál es su posición sobre la decisión de Márquez, que despertó ayer el interés mundial y que fue nuevamente noticia por la muerte de 9 disidentes de la agrupación, según anunció el Ministerio de Defensa. La legisladora que tiene un rol clave en el proceso de pacificación, fue también la pareja durante 24 años de uno de los fundadores de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, más conocido como Tirofijo.

¿Cuál es la postura que tomaron desde el Partido tras el anuncio de una facción de volver a las armas?

Hace poco nos habíamos pronunciado en cuanto a lo que pasó con las personas que decidieron rearmarse y lanzarse a la lucha armada para decir que nosotros, como Fuerza Alternativa, estamos cumpliendo con los compromisos adquiridos y esa esa la tarea de ahora en adelante del Partido. Vamos por el cumplimiento de los compromisos.

¿Cómo evalúan la decisión tomada por Iván Márquez?

Como Partido, vemos que es un paso desafortunado la decisión de las personas que resolvieron de nuevo retomar las armas porque le damos de nuevo la oportunidad a que la derecha se afiance más en la guerra. El acuerdo de paz cambió Colombia y cambió para bien, para impulsar una nueva sociedad, generar una sociedad en paz, reconciliada. La derecha ha querido retroceder, que volvamos a la guerra, quiere cabalgar sobre la guerra y esta oportunidad que le vamos a dar a ellos para que cabalguen sobre la guerra.

¿Cuáles son las principales preocupaciones ahora del Partido?

Tenemos muchas preocupaciones en este momento como, por ejemplo, la figura de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) la alimentación para los mismos. Preocupación porque estamos de nuevo en el reimpulso de las circunscripciones especiales o sea las curules (bancadas) para las víctimas, nuestro trabajo legislativo y la estructuración y unidad de nuestro partido. Esas son las grandes preocupaciones que tenemos.

¿Qué considera que puede pasar con el acuerdo?

El acuerdo va más allá de acciones y actos que toman una personas, el acuerdo es en sí mismo una obra de reconciliación y de reparaciones para nuestro país. Lo que va a pasar es no se van a presentar, como es el compromiso de hacerlo todos, ante las Jurisdicciones Especiales para la Paz (JEP, creadas especialmente para el proceso) y así no vamos a tener la verdad de ellos que es tan importante para Colombia. Para los casi 9 millones de víctimas del conflicto que tenemos. Pensamos que no es el momento para que se den estos nuevos alzamientos cuando tenemos un acuerdo, y cuando dos de estas personas fueron quienes estuvieron en las negociaciones de La Habana, uno al frente como jefe y otro como redactor de este importantísimo acuerdo.

¿Qué significó el proceso de paz para Colombia?

El acuerdo que se presentó a la sociedad colombiana y se puso en el centro del país para que cada uno de los colombianos lo haga como su herramienta de lucha para buscar un país mejor, reconciliado, en paz, con justicia social. Un país sin guerra, un país donde no nos asesinen por pensar diferente y el acuerdo nos da a nosotros esas herramientas de lucha.