Stornelli y la rebeldía de nunca acabar

Vence el plazo para el sumario del fiscal pero nada indica que vaya a perder sus fueros. Apercibimiento y continuidad de la negativa a comparecer ante la Justicia.

Ariel Zak
7 de septiembre de 2019 13:09 hs
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@Ariel_Zak

Se acaba el tiempo pero nada indica que se vaya a acabar la rebeldía del fiscal federal Carlos Stornelli. Este lunes vence el plazo de 60 días establecido para la presentación del informe ordenado en el marco del sumario que se le sigue por estar en rebeldía en el Caso D'Alessio. Pero el fiscal de la Causa de los Cuadernos cuenta desde el lunes pasado con un versión preliminar de ese documento por lo que ya sabe que allí se sugiere un "apercibimiento" por su inconducta. No habla de remoción ni desafuero.

Si bien el contenido del informe elaborado por el fiscal sumariante Marcelo Retes se mantiene aún bajo llave, Cenital pudo confirmar de fuentes seguras que allí se sostiene que la actitud asumida por Stornelli al ausentarse a 6 citaciones a prestar declaración a indagatoria constituye una "falta grave". Además incluiría una crítica a la utilización de los fueros por parte del fiscal, a la decisión de ampararse en una situación de privilegio que lo diferencia del resto de los imputados y de la ciudadanía en general. Pero nada indica por ahora que los vaya a perder. Desde que recibió el documento, a Stornelli le comenzó a correr un plazo de 10 días para ofrecer un descargo o proponer nuevas medidas de prueba, si así lo desea.

El informe final de Retes será remitido a la Consejo Evaluador de Fiscales y de allí al Procurador General Interino Eduardo Casal quien deberá decidir cuál es la suerte que finalmente correrá el fiscal Stornelli: podrá tomar la sugerencia de apercibirlo, aplicarle una multa, sancionarlo o, finalmente, dar inicio al proceso de remoción. Esto último fue lo que solicitó el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, para que el fiscal imputado sea despojado de sus fueros y finalmente declare en el Caso D'Alessio donde está imputado por 6 hechos atribuidos a la banda dedicada al espionaje ilegal y la extorsión.

El informe que ya tiene Stornelli en sus manos incluye, entre otras cosas, el pedido de Ramos Padilla para que el fiscal comparezca ante la justicia, el primer descargo del fiscal, la recomendación del Comite Evaluador que dio origen al sumario y la prueba producida en los 60 día de plazo, según pudo reconstruir Cenital.

Hay quienes sostienen que, como cabeza del Ministerio Público Fiscal, el procurador interino también podría intimar Stornelli a presentarse ante la justicia si entendiera que no corresponde que siga en rebeldía. Pero desde la Procuración desalientan esa posibilidad: "El procurador no puede ordenar ni aconsejar en este caso, solo le corresponde decidir si desestima, sanciona o impulsa el proceso de destitución".

La Rebeldía

Stornelli repite entre quienes acceden a consultarlo por la causa de Dolores lo mismo que ya dijo públicamente y que incluso denunció ante la justicia: que no se presentará allí porque se trata de una causa armada al solo efecto de perjudicarlo a él y voltear el caso de los Cuadernos; algo que a esta altura es difícil de justificar dado que en el caso D'Alessio se investigan más de 30 hechos de espionaje ilegal y extorsión de los cuales la mayoría nada tienen que ver con la causa referida.

Solo un minúsculo pero no menos poderoso grupo de fiscales apoyó la posición de Stornelli a principio de año cuando estalló el caso D'Alessio a partir de las publicaciones periodísticas del diario Página/12 y del portal ElCohetealaluna.com. Con el tiempo esos apoyos también se fueron diluyendo y aparecieron los consejos al fiscal imputado para que se presentara a declarar y descomprimiera la situación. Pero no hubo caso. "Prefiere estar rebelde que procesado", justificó alguien de su entorno que afirma que el fiscal cree que si declara en Dolores, lo que sigue ya está escrito.

El principal elemento de la estrategia judicial de Stornelli tenía que ver con reclamar la incompetencia de Ramos Padilla en la causa que se le sigue y lograr que pase a los tribunales federales porteños, ubicados en el edifico de Comodoro Py, donde está su propio despacho. Busca jugar de local. Aunque por ahora no será posible: la competencia de Ramos Padilla fue confirmada en todas las instancias. Al menos de momento.

"Stornelli tiene que ir y declarar. Por más que pueda tener razón con el reclamo de competencia, esta estrategia no le va a dar resultado. Y el debería saberlo: con (el juez, Claudio) Bonadio se quedaron con la Causa de los Cuadernos cuando debieron haberla sorteado y sin embargo los imputados no lograron correrlos del caso", le dijo a Cenital un asiduo visitante de Stornelli en su despacho de Comodoro Py. Son pocos los que se animan defender la decisión de un funcionario público de permanecer en rebeldía.

La decisión de Stornelli de no presentarse a declarar tuvo repercusiones a lo largo y a lo ancho del país. Según pudo saber Cenital, en el momento de mayor exposición mediática del caso llegaban a la Corte Suprema de Justicia reclamos de los jueces de instancias inferiores que daban cuenta de las situaciones que se les presentaban en sus juzgados donde los imputados buscan estrategias similares a la del fiscal rebelde que, a diferencia de todos ellos, tiene fueros.

Sobre este tema le preguntó alguna vez, de manera indirecta, el periodista Edi Zunino al ministro de la Corte Horacio Rosatti:

-¿Qué haría usted, en tanto miembro de la Corte, si lo citaran de un juzgado federal como testigo o imputado?

-Me presento. Es mi obligación. En este cargo, uno tiene que dar el ejemplo. Si no hay ejemplaridad moral, es muy difícil generar seguimiento de conductas -respondió Rosatti.

-¿Y si no le gusta el juez?

-Esto no es cuestión de gustos. También puede haber jueces a los que no les guste esta Corte, pero es la Corte.

El proceso disciplinario

A la par del sumario que se le sigue a Stornelli, en el ámbito de la Procuración General de la Nación ¿avanza? a paso lento y sin plazos en el horizonte el proceso disciplinario en el que se evalúa la situación de Stornelli en relación al caso que se tramita ante la justicia federal de Dolores. Una especie de dúplica de la investigación que tiene Ramos Padilla.

El proceso está a cargo del Consejo Evaluador de Fiscales integrado por Irma Netto, Julio Piaggio, Alejandro Alagia, Guillermo Pérez de la Fuente y Oscar Ciruzzi quienes tendrán que dictaminar si los delitos que imputan a Stornelli están vinculados a su desempeño como fiscal.

En el marco de ese expediente disciplinario se busca determinar, por ejemplo, si el detenido falso abogado Marcelo D'Alessio solía frecuentar la fiscalía de Stornelli, ubicada en el quinto piso de Comodoro Py; si los empleados de la fiscalía lo conocían; si se movía con confianza. Algo de eso puede encontrarse en el propio expediente de Dolores donde una serie de elementos dan cuenta de que D'Alessio le avisó a Stornelli que iba a llevarle a declarar a un ex directivo de PDVSA y así ocurrió.

Con ese estudio ambiental, y otras medidas realizadas, el Consejo Evaluador emitirá un dictamen no vinculante que le será remitido también a Casal. Y otra vez el procurador interino será quien deberá definir si hubo o no méritos por parte de Stornelli en los hechos que se le imputan, si debería abrirse un nuevo sumario o si directamente corresponde dar inicio por eso a un proceso de destitución. Hasta ahora, los tiempos de Casal beneficiaron a Stornelli.

La acusación

En la causa de Dolores, "se le imputa a Carlos Stornelli haber actuado conjuntamente con Marcelo Sebastián D'Alessio y otras personas que se encuentran siendo identificadas e investigadas en las actuaciones en maniobras de espionaje ilegal que guardaban relación con las investigaciones judiciales a su cargo y con su actuación como Fiscal Federal a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 4 y que importaron diversos y diferentes planes delictivos", según consta en el expediente.

En particular, se lo acusa de "reclamar y ordenar investigaciones paralelas a las causas judiciales, no autorizadas por ley a Marcelo Sebastián D'Alessio, a quien conocía como un agente de la Drug Enforcement Administration (DEA), quien por tanto no poseía atribuciones legales para ello".

Del mismo expediente, en el que Stornelli se negó a declarar en 6 oportunidades desde el 28 de febrero, surge que el fiscal imputado recurría a D'Alessio aún cuando sabía acerca de "las maniobras de espionaje ilegal que realizaban mediante mecanismos ilícitos tales como la coacción, la intimidación o la extorsión u operaciones denominadas 'puesta en emergencia' en perjuicio de las personas que eran sometidas a este tipo de operaciones".

También se le imputa "haber reclamado operaciones de espionaje -filmaciones con cámaras ocultas- para perjudicar a abogados que en el ejercicio de su función lo molestaban", como es el caso de José Manuel Ubeira, otrora amigo del fiscal, quien defiende a uno de los imputados de la causa de los cuadernos.

El hecho más incómodo sobre el que se le reclama explicaciones a Stornelli es el de haberle pedido a D'Alessio información sobre Jorge Castañón, el "peruano", el ex marido de la actual pareja del fiscal. Un favor que le puede costar caro.