Ecuador: Lenín contra las tesis de la historia

Se profundiza el conflicto en un país en el que las protestas tienen un largo historial de destitución de gobiernos.


8 de octubre de 2019 14:10 hs

Se recrudecen las protestas en Ecuador. Los saqueos continúan y se empieza a sentir la falta de acceso a los servicios básicos. Frente a ese escenario, el presidente Lenín Moreno anunció el cambio de la sede gubernamental de Quito, la capital, a la ciudad de Guayaquil. El mandatario aseguró, además, que las manifestaciones no son por descontento sino que forman parte de un "plan de desestabilización" orquestado por Rafael Correa y Nicolás Maduro.

"He trasladado la sede de Gobierno a esta querida ciudad, de acuerdo a las atribuciones constitucionales que me competen", comenzó diciendo Moreno en cadena nacional anoche, donde se lo podía ver acompañado por el mando de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y por su vicepresidente Otto Sonnenholzner. De esa forma el mandatario anunciaba su evacuación del Palacio de Carondelet y el traslado de su gobierno a Guayaquil, el mismo día que las organizaciones indígenas habían llegado a la capital para continuar con las protestas en rechazo del "paquetazo" anunciado por el presidente, a pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ecuador atraviesa una fuerte crisis social desde que, la semana pasada, Moreno anunció una serie de medidas económicas que incluían una reforma laboral y quita de subsidios a los combustibles. La suba de precios de las naftas generó masivas movilizaciones y paralización de transporte en varias ciudades del país. Para frenar las protestas, el Presidente decretó el Estado de Excepción y cientos de ecuatorianos fueron detenidos en movilizaciones.

Lejos de haber calmado la situación, las organizaciones indígenas llegaron ayer desde la Sierra a la capital para continuar con el reclamo. Quito se encuentra con emergencia por falta de acceso a los servicios básicos, con cientos de comercios cerrados por temor a los saqueos que continuaron estos días y con una fuerte presencia policial y militar en las calles.

¿Correa y Maduro?

"No es una manifestación de descontento. Los saqueos, el vandalismo y la violencia demuestran que hay un intento de romper el orden democrático", afirmó Moreno, quien responsabilizó directamente al ex presidente Correa, el ex aliado que apadrinó su candidatura presidencial.

Moreno, que adelantó que no dará marcha atrás con la medida a pesar del malestar social, afirmó: "Los más violentos son individuos externos, pagados y organizados ¿Es coincidencia que Correa, Ricardo Patiño y Paola Pabón hayan viajado hace unas semanas a Venezuela? Maduro ha activado, junto con Correa, su plan de desestabilización. Ellos son quienes están detrás de este intento de golpe de Estado".

En medio de los saqueos, este lunes por la noche fue atacada la Contraloría General del Estado, donde se produjeron varios destrozos en el edificio. El titular del organismo, Pablo Celi, afirmó que los atacantes no eran indígenas que protestaban, sino que respondía a un "ataque de una banda organizada con la clara intención de sustraer y destruir documentos que sustentan responsabilidades civiles y penales y de investigaciones en marcha".

Caos

La situación es caótica en diversas partes del país. Por un lado, denuncian la falta de productos en varias provincias del país y en la capital decretaron el Estado de Emergencia y afirman que en los mercados mayoristas ya se dificulta conseguir frutas y verduras, entre otros alimentos y productos. Por otro lado, también se vieron afectados algunos campos petroleros y desde el propio gobierno afirmaron que se están perdiendo alrededor de 64 mil barriles de crudo por día, debido a las tomas de las instalaciones.

Moreno se mostró abierto al diálogo con los indígenas, pero se mantuvo firme en su postura de no dar marcha atrás con el "paquetazo". Si tras el anuncio del paro de transportistas parecía que podía volver cierta calma el fin de semana, la jornada de ayer y el traslado de sede de Lenín Moreno no parecieran ser buenos augurios de cómo va a continuar el conflicto social en el país, donde ya se cobró la vida de un manifestante, y permanecen detenidas alrededor de 500 personas.

Con la memoria histórica de un país que, hasta la llegada de Rafael Correa, se había acostumbrado a la inestabilidad y los cambios de presidentes en contextos de protesta social, la situación de Moreno, obligado a trasladar hasta la sede del gobierno, aparece precaria. Sin embargo, la exhibición del respaldo de los jefes de las fuerzas armadas, una variable clave en las últimas crisis latinoamericanas, pone en duda el sentido del desenlace del conflicto entre un presidente que hasta ahora se ha mostrado inflexible, y un movimiento social que cuenta con su propia historia.