El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

Polonia: la democracia liberal sufre en las urnas

Los sondeos apuntan a una victoria del oficialismo, que lleva adelante una agenda ultraconservadora.


11 de octubre de 2019 17:10 hs

Todo indica que la derecha ultraconservadora se encamina a otra victoria en Polonia. Este domingo los polacos participarán de elecciones parlamentarias que determinarán al próximo Primer Ministro. Según las encuestas el Partido Ley y Justicia (PiS) es el favorito. Movimiento que encabeza nominalmente el primer ministro, Mateusz Morawiecki, en una gestión marcada por el rechazo a los migrantes, los homosexuales, pero con buenos indicadores económicos y fuertes políticas públicas para atacar la desigualdad.

Los sondeos

De acuerdo a las últimas encuestas, el Partido Ley y Justicia que gobierna desde el 2015 obtendrá entre un 45% y 50% de los votos, mientras que en segundo lugar quedarían los bloques de la centrista Coalición Cívica con el 27% y más lejos la izquierdista Lewica, con un 11% de intención de voto.

Para continuar gobernando en solitario y no tener la necesidad de pactar con otros movimientos, el partido ultraconservador necesita obtener 231 escaños de los 460 que están en juego.

La campaña

El gobierno de ultraderecha estuvo marcado por su apego a la religión católica y su fuerte rechazo a lo homosexuales y los inmigrantes. Desde la comunidad LGTBI denuncian que son víctimas de constantes ataques en la calle, y que desde el propio partido gobernante consideran a los gays "enemigos de los valores de la patria" y aseguran que la unión de pareja solo es un hombre y una mujer, a diferencia de la gran mayoría de los países de la Unión Europea, donde las personas del mismo sexo pueden casarse.

La relación con Rusia también es un tema central de campaña. Tras la anexión rusa de Crimea en el 2014, Polonia acordó instalar seis bases estadounidenses en territorio nacional y hay más de cinco mil soldados norteamericanos. El temor recae sobre la región rusa de Kaliningrado, un exclave que limita con Polonia y donde el gobierno de Vladimir Putin desplegó recientemente misiles de corto alcance.

En junio pasado, Donald Trump autorizó el envío de mil soldados más a Polonia por posible amenaza de Rusia, criticando la postura de Alemania, que caracterizó como "rehén" de Putin por su dependencia del suministro energético de aquel país.

A diferencia de otro partidos en el extremo derecho del arco político europeo, el Partido Ley y Justicia mantiene una relación tensa con Rusia y percibe la creciente asertividad del Kremlin como una amenaza existencial.

Un milagro para cada economía

Polonia es una de las tantas contendientes a milagro económico. Desde su ingresó a la UE en el 2004 y a 30 años de haber abandonado el comunismo, Polonia tuvo un crecimiento anual de más del 3%. Es la sexta economía del bloque. Polonia tiene actualmente una moneda local fuerte, el zloty, el desempleo es cercano al 4%. El PBI se octuplicó desde el inicio la década del 90, aunque los beneficios fueron percibidos de modo desigual entre diferentes sectores de la población.

Al contrario de sus predecesores más liberales, el gobierno actual destina gran parte de los ingresos del Estado en programas sociales dirigidos especialmente a las familias, como el pago de 100 euros por hijo hasta los 18 años, un programa análogo a la Asignación Universal argentina que ha cobrado enorme importancia, entre varios destinados a acortar las desigualdades económicas. Entre sus promesas para este ciclo están duplicar el salario mínimo y eximir de impuestos a los menores de 26 años.

Temores democráticos

Desde los sectores opositores, que van desde la centroderecha liberal hasta la centroizquierda, incluyendo herederos del antiguo Partido Comunista, la elección es considerada como "una última oportunidad" para preservar a Polonia en el campo de las "democracias liberales". La utilización sistemática de la televisión pública para campañas de difamación y persecución contra el movimiento LGTBI, y las constantes acusaciones de traición a la patria y la identidad católica del país hacen temer una profundización en caso de victoria oficialista.

El temor es que el presidente del partido gobernante, Jaroslaw Kaczynski, líder político de facto del país, aunque no ocupe otro puesto que el de diputado, persiga una política similar a la del húngaro Orban, utilizando el poder del estado para controlar también los medios privados, e impulse una radicalización de la agenda social conservadora.