El titular de la ONU, António Guterres, Greta Thunberg y Bruno Rodríguez.

El fin del ecologismo de brillantina: la juventud al frente de la lucha ambiental

Las nuevas generaciones en todo el mundo se movilizan contra la crisis climática, le exige medidas a los Estados y se diferencia de una lógica "liberal y cosmética". Cómo está parada Argentina en ese escenario global y el surgimiento de Jóvenes por el Clima.

Durante los últimos meses las problemáticas ambientales empezaron a instalarse en la agenda pública de nuestro país, desde el funeral a los cuerpos de hielo extintos en Islandia, hasta los incendios forestales en el Amazonas. La juventud en todo el mundo se moviliza contra la crisis climática exigiendo a los Estados que tomen cartas en el asunto, el movimiento estudiantil argentino lidera la lucha en la región dándole un giro de 180 grados al discurso hegemónico del activismo ambiental.

Olas de calor y de frío, sequías extremas, inundaciones, avance de vectores de enfermedades infecciosas y refugiados climáticos son algunas de las consecuencias que describen los últimos informes científicos elaborados en comisiones especializadas de Naciones Unidas en relación al cambio climático. A partir de este contexto crítico surge Greta Thunberg, una chica sueca de 16 años que, en agosto del año pasado, empezó a manifestarse en soledad faltando todos los viernes a la escuela con el objetivo de instalarse frente a las puertas de su parlamento para reclamarle al Estado que adopte medidas urgentes contra la crisis climática y ecológica. Cuando se publicaron las alarmantes conclusiones del informe emitido por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático en octubre del mismo año, millones de jóvenes europeos decidieron seguir el ejemplo de Thunberg: nacía el movimiento "Viernes por el Futuro"

Los impactos de la crisis en Argentina y en Latinoamérica en general son completamente distintos en comparación con los que atraviesan los países del norte global. Asumiendo esas diferencias regionales es necesario comprender que las formas de llevar adelante iniciativas de activismo ambiental no pueden ser un calco de las estructuras de militancia europeas o estadounidenses y bajo esta lectura surge "Jóvenes por el Clima Argentina" (JOCA) un movimiento social integrado plenamente por pibes y pibas de 15 a 19 años cuya misión es resignificar a la militancia ambiental por medio de la desarticulación del discurso hegemónico que se viene sosteniendo en nuestro país en relación a los métodos y los objetivos de la participación social en esas problemáticas.

Colonialismo cultural y ecologismo

La historia de nuestra región se resume en cinco siglos de saqueo. Es importante tener en cuenta al contexto histórico latinoamericano en materia de soberanía nacional sobre recursos naturales a la hora de desmenuzar los ejemplos concretos de depredación ambiental que nos lega la conquista del continente. Las formas de vida en armonía con la naturaleza de los pueblos originarios transitan un proceso de pulverización desde la llegada de los conquistadores europeos; el extractivismo no fue creado a partir de la intromisión de las grandes multinacionales mineras y petroleras nacientes de la revolución industrial sino que fueron los potencias europeas dispuestas a explotar y saquear nuestras tierras orquestando un verdadero genocidio. Las primeras resistencias al extractivismo fueron las de los pueblos de américa, los primeros ecologistas, completamente olvidados por el ecologismo hegemónico en ruina.

Las luchas ecologistas de los últimos años en Argentina fueron lideradas por movimientos anglosajones y lógicamente se excluían a las tradiciones de lucha llevadas adelante por las comunidades originarias porque las agendas de los reclamos no las imponían los territorios en pugna sino las grandes estructuras del ecologismo europeo. El colonialismo no solamente se expresó en las grandes campañas extractivas, también se vio representado en el desplazamiento de los sectores más marginados de los puestos de liderazgo frente a las disputas del ecologismo. El ecologismo latinoamericano había sido colonizado. Llevado a la contemporaneidad se pone de manifiesto el gran problema cultural de las organizaciones del status quo ambiental, el enfoque del activismo propuesto por dichas entidades promueve una visión basada en la responsabilidad de la ciudadanía para generar transformaciones positivas en términos ambientales en vez de asignar esa responsabilidad al aparato estatal y a las corporaciones contaminantes. Así operaba el discurso del ecologismo hegemónico. El neoliberalismo incide fuertemente en este contexto, privatizando al activismo para legitimar a la ausencia estatal permitiendo mercantilizar hasta el último tramo de naturaleza. Con el objetivo de romper con esta lógica liberal, irrumpe el sujeto político joven en el escenario del activismo ambiental, librando una disputa de sentidos sin precedentes en el ecologismo latinoamericano. Los proyectos de militancia colectiva pasan a imponerse por sobre las propuestas de activismo que nos quieren mantener desvinculados.

Hacia la construcción de un movimiento popular y latinoamericanista, experiencia de organización política de Jóvenes por el Clima

Todo comenzó cuando se viralizaron las manifestaciones estudiantiles impulsadas por Greta. No existía ninguna expresión juvenil argentina que atendiera a la crisis climática y ecológica desde el plano de la protesta social. A fines de febrero de este año un grupo de amigos y amigas adolescentes se reúnen para charlar acerca de la necesidad de elaborar una propuesta de militancia ambiental inspirada en el movimiento internacional gestado en Europa pero insertado en un marco de ecología latinoamericana y crean Jóvenes por el Clima Argentina, que se propone como un movimiento estudiantil, popular, interseccional e inclusivo. El objetivo a corto plazo era muy claro, organizar la convocatoria a la primera movilización argentina contra la crisis climática en el marco de una citación mundial de manifestaciones establecida para el viernes 15 de marzo. Con menos de un mes para difundir la jornada las estimaciones de convocatoria no eran muy esperanzadoras, pero llegado el día de la protesta se llena la plaza frente al Congreso Nacional con cinco mil manifestantes activos exigiendo medidas para hacerle frente a las devastadoras consecuencias que acarrea la crisis. Jóvenes por el Clima, con el pueblo de testigo, entrega a la presidencia de la Cámara de Diputados un petitorio con exigencias muy especificas, elaborado minuciosamente. El documento pasa por la comisión de Recursos Naturales y Preservación del Ambiente Humano de la cámara y finalmente la conquista se materializa en la primera jornada de lucha por la crisis climática y ecológica, la problemática se inserta efectivamente en los medios de comunicación masivos y, a su vez, llega la preocupación de los manifestantes a las manos de los diputados nacionales. El 15 de marzo Argentina tuvo la movilización más grande de la región en relación a la temática. A partir de esa experiencia histórica Jóvenes por el Clima comienza a crecer en todo el país, llegando al dia de hoy a estar en todas las provincias. El nivel de incidencia política que atraviesa el movimiento crece exponencialmente, JOCA comienza a reunirse con distintos referentes políticos de diversos espacios para comprometerlos con el pliego reivindicativo del movimiento teniendo en cuenta al año electoral. Cada compromiso asumido significaba un instrumento de presión social adquirido.

Con mayor nivel de organización JOCA impulsó la segunda manifestación climática del país que tuvo lugar el viernes 24 de Mayo con una convocatoria de siete mil manifestantes pero con un hecho político sumamente importante, la presentación de un proyecto de declaración formulado de manera autogestiva y por pibes y pibas mayormente de 15 y 19 años. Es a partir de la repercusión de la segunda instancia de protesta que el presidente de la comisión de ambiente del senado hace un llamamiento a sesionar para tratar el proyecto de Jóvenes por el Clima un miércoles 17 de Julio -la comisión de ambiente solamente tuvo quórum cuando se constituyó en 2016 y posteriormente cuando se trato este año el proyecto de emergencia climática presentado por la juventud. Habiendo reunido a los senadores después de dos años, JOCA logró que se apruebe el proyecto convirtiendo a la Argentina en el primer país de América Latina y cuarto en el mundo en declarar su estado de emergencia climática y ecológica. Jóvenes por el Clima mantuvo reuniones periódicas con los equipos técnicos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación en donde se pudo expresar el completo repudio a la gestión del macrismo en la política ambiental, un gobierno representante de la doctrina del "ecologismo de brillantina" puramente liberal, cosmético y profundamente engañoso con la ciudadanía. En estos cuatro años el gobierno decidió incrementar el nivel de depredación ambiental por medio de políticas muy concretas. Se negó a implementar la ley de bosques permitiendo que se avancen con políticas de desmonte en zonas completamente prohibidas por ley, aprobó el acuerdo federal minero, eliminando restricciones a las exportaciones del sector, en la ciudad brilló por su ausencia a la hora de tener que elaborar obras de infraestructura que prevengan inundaciones, no se ocupó de problemas de hábitat muy graves como el caso de la cuenca matanza riachuelo, la región ambiental más degradada de Argentina. El mismo presidente salió a defender a la industria de los agrotóxicos cuando en Entre Ríos se produjo un fallo para prohibir que se lancen pesticidas alrededor de escuelas rurales -el argumento presidencial sostenía que las escuelas debían mudarse para que la actividad agrícola pueda desarrollarse en paz. Paralelamente el Presidente utilizó como instrumento de campaña su política ambiental destacando el avance en el porcentaje de fuentes renovables empleadas en la matriz energética, pero teniendo en cuenta que Argentina emite un 0,6% del total de gases de efecto invernadero a nivel mundial, el gobierno de cambiemos se resume en un fracaso ambiental.

Jóvenes por el Clima tuvo la oportunidad de trasladar toda esta experiencia de organización política al escenario más importante de la política internacional, Naciones Unidas. Allí junto a Greta Thunberg, JOCA intervino categóricamente para afirmar una vez más que el único camino viable para luchar contra la crisis climática y ecológica es el de la organización popular en las calles.

Hacer historia

Tras un largo recorrido iniciado en la jornada de lucha el viernes 15 de Marzo, Jovenes por el Clima cumplio con uno de sus mayores cometidos: obligó a la política a adoptar a la crisis climática y ecológica como un asunto prioritario de discusión, organizando una tercera movilización con más de 15 mil manifestantes volcados a las calles. Evidentemente si la juventud se posiciona al frente de la lucha ambiental es posible construir una contrahegemonía al activismo ambiental colonizado. Reivindicando los procesos de resistencia de los primeros ecologistas y asumiendo el desafío de liberar a nuestra América de la depredación ambiental impulsada por los agentes foráneos de siempre -y de derrotar a los títeres nacionales de esos intereses-, es que se podrá ganar la mayor carrera contra el tiempo.