Diputados del parlamento turco: "Hay un gran peligro de que ocurra un genocidio"

En su gira por América Latina, Ebru Gunay y Garo Paylan dialogaron con Cenital sobre la persecución del Estado, el miedo a una catástrofe y las perspectivas de lograr la paz en su país.

Ebru Gunay es de origen kurdo. Garo Paylan, de origen armenio. Ambos son miembros de la Asamblea Nacional de Turquía en representación del Partido Democrático de los Pueblos (HDP, por sus siglas en turco), el partido apoyado por la mayoría de los cerca de quince millones de kurdos que viven en Turquía. Estuvieron en Argentina en el marco de una gira por América Latina "por la lucha de los derechos humanos y los derechos de las mujeres", para advertir sobre una potencial incursión de Turquía en el norte de Siria que finalmente se concretó esta semana. Conversaron con Cenital sobre la persecución del Estado, el miedo a una catástrofe y las perspectivas de lograr la paz.

El HDP es un partido de izquierda en una sociedad que siempre voto del centro a la derecha; es un partido plurinacional en una sociedad que se constituyó nacionalista; y un partido feminista en una sociedad fuertemente patriarcal ¿Cómo llevan adelante su programa en el seno de la sociedad turca?

EG: El HDP es un partido donde diferentes partes de la sociedad de cierta forma confluyen. Nuestra fuerza se basa en las diferencias. Yo creo que la política es debe crear ideales. Nosotros decimos que lo podemos hacer porque lo creamos. Estamos en una parte del mundo en la que hay muchos problemas primordiales. Y nuestra filosofía tiene la fuerza para resolver esos problemas. Mardin, la provincia por la que fui elegida diputada, es una provincia donde viven turcos, árabes, asirios, kurdos. Tenemos cuatro diputados por Mardin uno es árabe, otro asirio caldeo y otros kurdos. Dos mujeres y dos hombres. Esta paridad es muy importante para nosotros y logra una simpatía muy importante en la sociedad. Por ejemplo, yo soy kurda, pero no tengo problema de relacionarme con asirios caldeos. Y nuestro amigo, el diputado asirio caldeo, puede relacionarse muy tranquilamente con los árabes. Esto está vinculado con la fuerza política y la estrategia del HDP. En Turquía ahora vivimos una gran polarización. En una sociedad donde hay tanta polarización debemos tener una estrategia muy fuerte. Esta unión en las diferencias crea emociones muy fuertes en la sociedad. En las últimas elecciones eso se reflejo de una manera muy clara, es una experiencia para todos.

Garo, tu origen es armenio, si bien no sos el único parlamentario de ese origen, han sido muy pocos, y tu rol siempre fue mucho más vocal. ¿Por qué es tan raro hablar de diputados armenios en la política turca?

GP: Durante 105 años, la comunidad armenia no logró hacer justicia. Somos minoría en Turquía, no se logró castigar el genocidio, y los armenios saben que los grandes crímenes impunes se puede repetir en cualquier momento. Por décadas mantuvimos silencio. Mis padres me pedían que por favor no hablara acerca de esto, ya que podía haber problemas si lo hacía. Así fuimos criados. Pero los armenios empezamos a hablar del pasado, sobre el Genocidio, sobre todo (el periodista, fundador del diario Agos) Hrant Dink, pero fue asesinado. Dentro de la comunidad, conocimos a mucha gente que quería recordar el Genocidio Armenio y hacer justicia por Hrant Dink. También conocí amigos Kurdos y turcos que querían democracia. Cuando hablábamos, nuestras palabras eran las mismas, las demandas kurdas o armenias eran las mismas. De esta forma comenzamos a conocernos y hablar sobre lo que queríamos hacer. Desde 2015, un invierno muy oscuro comenzó en Turquía y cuando el invierno comienza, las minorías saben que deben guardar silencio. Y están en silencio, lamentablemente. Yo les digo a los armenios que guardar silencio no significa que uno está a salvo. En cualquier momento puede estar en peligro. Así que yo les digo que deben levantar la voz, eso es lo que estoy intentando hacer: darle coraje a los armenios más jóvenes para que levanten sus voces.

MS: ¿Fuiste suspendido del Parlamento, no?

GP: Muchas veces pasa cuando se habla sobre el genocidio.

Es decir que, lo que depende de lo que digas en el Parlamento, te pueden suspender.

GP: Yo fui elegido, y podía hablar acerca del Genocidio Armenio en 2015. Pero, luego de que Erdogan estableció la coalición con el Partido de Acción Nacionalista (MHP), lamentablemente, se prohibió mencionar el Genocidio, y por eso me suspendieron unas sesiones.

Ebru, sos abogada y por lo que tengo entendido fuiste detenida ¿fue por el ejercicio de la abogacía?

EG: Si sos kurdo y además tenés convicciones políticas, en cualquier momento podés ir preso. Para nosotros está naturalizado. Me arrestaron por que era abogada de Abdullah Ocalan. Estuve cinco años presa, y todavía la condena está en la Corte Suprema, no hay una decisión final.

¿Cómo fue el trayecto de la cárcel al parlamento?

EG: No salí de la cárcel al Parlamento, hubo un tiempo en donde ejercí la abogacía. Pero el ejercicio parlamentario es una tarea mucho más complicada, en la cárcel estamos juntos, nos comunicamos. Sabés porque estás en la cárcel, y quienes son responsables de que estés ahí. También hay cierta normalización de la situación. En cambio, en el Parlamento, la mayoría del Parlamento está con el (partido oficialista) AKP, con Erdogan. Tienen una actitud en la que rechazan cualquier postura de la oposición, aunque tratamos de ejercer una oposición muy activa. Además, con el cambio de la constitución, pasamos a un sistema presidencial, el parlamento no tiene más peso, todo depende del presidente.

Tienen varios parlamentarios presos ahora...

EG: Los compañeros que están presos no son parlamentarios de la última legislatura, eran sino de la anterior. Leyla Güven estaba presa, y la liberaron luego de una huelga de hambre. Pero Sebahat Tuncel está presa, Selahattin Demirtas y Figen Yuksedag que eran copresidentes, siguen presos. Muchos ex diputados están presos.

¿Cuál es la situación de las minorías ahora en Turquía? ¿Qué es ser una minoría en Turquía?

GP: Las llamadas "minorías" no son las minorías de hace 100 años. Los cristianos representaban el 50% de las población, hoy nosotros somos menos del 0,1%. Así que si, somos minorías, pero la mayoría de las minorías mantienen silencio porque saben lo que ocurrió hace 100 años y los crímenes que han sucedido desde ese momento. Es por esto que se esconden. De pequeño tenía un nombre falso, Kaya, que es un nombre turco, en lugar de Garo, que es armenio. Cuando mi mamá me llevaba al doctor me llamaba Kaya porque ella sabía que si me llamaba por mi nombre real, el doctor podía darme un tratamiento que no era el indicado. Y esto continúa sucediendo. Armenios, judíos, se continúan escondiendo. Yo intento darles coraje, pero quizás tienen razón. Me dicen "mira lo que sucedió con Hrant Dink, por esto tenemos que mantener el silencio". Yo les doy otros ejemplos más allá de los diputados ¿Qué sucede con los granjeros, los trabajadores? Personas simples, pero también fueron asesinadas. Levantar la voz no significa que uno esté en peligro. Aunque uno se esconda, inclusive en la casa, podrían buscarte, y encontrarte de todas formas.

Hace unos años, en Occidente, la imagen de Erdogan era de reformador. Se hablaba de una apertura hacia los armenios, se comenzó un proceso de paz (con el PKK, la insurgencia kurda), y ahora la situación completamente diferente ¿Qué pasó? ¿Cuál es el sentido de esa transformación, si es que la hubo?

EG: Ahora entendemos mejor que Erdogan defendió reformas pero que no creía en ellas. Tiene una política de engañar, dice una cosa pero practica otra. En medio del proceso de paz, 2010, 2011, los arrestos, la represión, las masacres, seguían existiendo. Por ejemplo, ahora mismo el estado turco no reconoce oficialmente la lengua kurda. Simbólicamente sí, crearon dos institutos, que para no nombrar la lengua kurda los llaman "instituto de las lenguas vivas". Eso demuestra que hace gestos para afuera, pero que internamente no es así. Y ayer mismo cerraron los dos institutos. Él nunca dejó su política negacionista. A veces presenta ciertas reivindicaciones simples como si fuesen muy importantes, por ejemplo, el aislamiento para Ocalan en Imrali, el mismo estado no respeta sus propias leyes. En Turquía cualquier abogado tiene derecho de visitar a su cliente, es válido para todos los presos, excepto en Imrali. Y cuando se le permite a un abogado visitarlo, se presenta como un gran gesto democrático.

GP: A Erdogan solamente le importa su poder. Es un oportunista, que se comportaba como un liberal, que apoyaba el ingreso a la Unión Europea, también se comportaba como un conservador y como un demócrata. Pero, luego de que cambió el ciclo de poder, y tras romper con los gulenistas (seguidores del clérigo exiliado Fethullah Gulen, un ex aliado de Erdogan al que el gobierno turco acusa de estar detrás de un intento de golpe de estado) se acercó al partido nacionalista y por cuatro años continuó con esa coalición. Y con esa coalición tiene todavía más poder. Es por ello que va por este camino. Si ve otro camino, otra oportunidad mejor, seguro va a ir por ese lado. Pero quizá esté bailando su último baile. Se ha quedado preso de este status quo y ninguno de los poderes europeos le ofrece algo distinto. Así que es un círculo vicioso, para Erdogan y para Turquía. Estoy seguro de que está bailando su último baile, pero en el interín está demoliendo la democracia turca y su historia. Así que todos los turcos están luchando con su último baile, intentando que se termine. Pero hay un gran problema, la oposición, incluido mi partido, piensa que cuando Erdogan se vaya, se va a lograr llegar a la democracia, pero esto no va a ser así. Tenemos un ejemplo, el Sultán Abdulhamid en los últimos años del Imperio Otomano, estaba luchando contra los demócratas turcos y armenios en una autocracia. Pero los demócratas turcos no eran demócratas, eran nacionalistas. Eran seculares, pero por sobretodo eran nacionalistas, y nosotros lo ignoramos, hicimos una coalición con ellos, ignorando que fueran nacionalistas. Logramos liberarnos del Sultán pero el Partido de los Jóvenes Turcos llevó a cabo el genocidio. Así que si nos libramos de Erdogan, el objetivo es establecer la democracia en Turquía. Por supuesto que hay mucho odio contra Erdogan, pero no debemos olvidar que existe una máquina del pecado en Turquía y que esa máquina ha estado trabajando por más . Erdogan es solo el mecanismo de esa máquina de pecado. Por eso nuestro objetivo es la máquina, y no solo Erdogan.

Son un Partido amplio pero la base más importante la tienen en las provincias de mayoría kurda ¿Cual es la situación en esos territorios?

EG: Puedo decir que en Turquía en general es la misma, pero que en la parte kurda es peor. Lo mismo sucede con su política internacional en oriente medio, hoy mismo está haciendo una operación militar en el territorio de Irak; al mismo tiempo ocuparon una parte del norte de Siria y están preparando una misión militar muy grande allí; y dentro de Turquía realizan operaciones militares y campañas de adiestramiento político a hombres y mujeres. Entonces la política del AKP toma como base la enemistad con los kurdos. Si sos kurdo, de una manera potencial sos terrorista. Para ellos, ser kurdo es ser terrorista, es normal que en cualquier momento puedas ser víctima de una injusticia. En la frontera entre Turquía, Irán e Irak hay campesinos que se ganan su vida comerciando. Todas las fuerzas militares saben muy bien que lo hacen. Ese día un helicóptero comenzó a disparar y mató a un niño de 14 años. El gobernador dijo "que lástima, fue un error". Esto resume la situación en Turquía. No hay límite a las injusticias en la región. Por ejemplo, cuando alguien muere, la familia tiene derecho a enterrarlo. Nosotros no tenemos ni derecho de apropiarnos del cuerpo. Eso provoca una reacción muy fuerte en el pueblo kurdo.

En el norte de Siria, se ha creado un agrupamiento que por lo menos se ha presentado con ideas y principios muy similares a los que ustedes presentan. Y se han organizado en la resistencia a Daesh (ISIS) ¿Como es la relación de ustedes con esa experiencia?

EG: Esa experiencia, no sólo para los kurdos, si no para todos los pueblos del mundo, es muy importante. Es el derecho de autodeterminación de los pueblos. Esto no quiere decir que automáticamente se haya logrado la independencia. El derecho de autodeterminación para nosotros es el derecho de autoadministrarse. Es una experiencia que dice que diferentes pueblos, diferentes creencias pueden existir y administrarse juntos. Esta estrategia es la que los preservó contra los ataques de Daesh, por eso digo que no solo es un ejemplo para los kurdos sino para todo el mundo. Ellos mostraron de una manera clara que otro mundo es posible.

¿Hay alguna perspectiva de paz?.

GP: Quizás debido a mi memoria veo un gran peligro de que ocurra un genocidio nuevamente. Por supuesto existe una posibilidad de paz. Pero cien años atrás se hizo lo mismo, se negociaron políticas con los armenios y se les dio esperanza. Pero al mismo tiempo se estaban preparando para el Genocidio Armenio. Ahora sucede algo similar. Si la comunidad internacional, incluso países como Argentina, si ninguno toma responsabilidad, Erdogan y su coalición pueden llevar a cabo un genocidio. Pero si, hay esperanza de paz, la lucha actual no es vano. Necesitamos el apoyo internacional para detener el genocidio. Estoy muy contento de que en Argentina reconozcan el Genocidio Armenio, pero si la Argentina y otros poderes no toman acción concreta, en diez o veinte años quizás enfrentemos otro genocidio, un genocidio kurdo. Es por eso que tenemos que actuar ahora. En 1915 los políticos armenios pidieron que se tomaran medidas, pero la comunidad internacional se mantuvo en silencio. Por eso ahora necesitamos acciones concretas para detener el genocidio.

EG: Hace unos días Ocalan realizó una declaración a través de sus abogados. A pesar de todo lo negativo que está sucediendo, la paz es posible. Öcalan dice que él puede resolverlo. Estamos viviendo un momento militar muy conflictivo. Es muy difícil defender la posición de la paz, los enfrentamientos son permanentes, los dolores son permanentes, y eso se transforma en polarización, en odio. Por eso es importante insistir sobre la paz. Si le dan iniciativa a Ocalan, él tiene poder para parar esta guerra. Yo conozco muy bien la sociedad kurda, porque trabajé mucho y lo sigo haciendo. Ocalan tiene el carisma y el poder para pararla, pero si dejan avanzar la guerra, se apodera de todo, genera mucha más polarización y odio. Si no dejamos a tiempo esta polarización, puede que la paz ya no sea posible. Si dejan que Ocalan dirija un proceso por la paz, todos los kurdos (de Turquía y de Siria) lo apoyarán. Entonces sí, hay posibilidades de paz.