Ecuador: paz con los indígenas, guerra con el correísmo

Mientras la tranquilidad regresa a las calles, asoman signos preocupantes de persecución política.


16 de octubre de 2019 13:10 hs

La marcha atrás en la quita de subsidios a los combustibles trajo tranquilidad en las calles de Ecuador. Tras 11 días de manifestaciones, 8 muertos y más de 1300 heridos y detenidos, Lenín Moreno derogó el decreto 833 que disponía el ajuste. El escenario de calma con campesinos e indígenas abrió paso a la persecución de dirigentes políticos, cercanos a Rafael Correa, a quienes allanaron sus casas. En algunos casos, los dirigentes fueron detenidos, mientras otros alcanzaron a obtener resguardo en la Embajada de México.

Acuerdo y represión

El domingo por la noche Moreno anunció que había llegado a un acuerdo con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y que decidía derogar el decreto 883, que había implementado el gobierno con el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI) para quitar los subsidios a los combustibles y que generó que distintas organizaciones campesinas e indígenas se manifestaran por todo el país.

Con la nueva medida se dejaron atrás las movilizaciones, los saqueos, y bloqueos de calles y rutas que habían sido el escenario del país durante los últimos 11 días. Pero tras la calma con los manifestantes, llegó la guerra contra los dirigentes políticos. Moreno acusa al ex presidente, Rafael Correa, de estar detrás de las movilizaciones, y mandó a detener a los dirigentes que responden políticamente al ex mandatario.

El lunes detuvieron y allanaron la casa de la gobernadora de Pichincha, Paola Pabón, quien se encuentra con prisión preventiva, mientras que ordenaron la detención también del ex legislador Virgilio Hernández, y de dos dirigentes más identificados como Christián G. y Pablo D., según el Ministerio Público.

A la par, la Embajada de México en Ecuador decidió dar protección esta semana a los diputados nacionales Luis Fernando Molina, Soledad Buendía y Carlos Viteri, además de sus parejas, como así también al procurador síndico de la gobernación de Pichincha, Leónidas Aníbal Moreno Ordóñez. Desde el pasado 12 de octubre también se encuentra en la sede diplomática, la legisladora nacional Gabriela Rivadeneira.

Críticas

La persecución a los dirigentes acusados de estar detrás de las protestas, generó el cuestionamiento de diversos políticos de la región, entre ellos, el propio candidato a presidente de Argentina por el Frente de Todos, Alberto Fernández.

"Veo con mucha preocupación los graves hechos que se viven en Ecuador y la persecución política y judicial que están sufriendo dos mujeres jóvenes que son referentes de la oposición política. Me refiero a Gabriela Rivadeneira, que solicitó asilo a México, y a Paola Pabón, prefecta (gobernadora) de Pichincha, detenida desde la madrugada del lunes; no podemos no observar este tipo de violaciones del estado de derecho en la región", afirmó Alberto Fernández, tras tomar conocimiento de las detenciones.

La ex presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, también cuestionó las detenciones y culpó al FMI por "experimentar en América Latina e incentivar el modelo neoliberal". Y agregó: "La OEA debe ponerse de pie y actuar contra las acciones represivas del gobierno de Moreno, que son una demostración completa de falta de respeto a los derechos humanos y los fundamentos del estado de derecho democrático".

Traslado gubernamental

Sin dar importancia a los cuestionamientos regionales, Moreno trasladó nuevamente a Quito la sede gubernamental. El presidente había decidido su cambio de sede a la ciudad de Guayaquil, ante el temor de que las movilizaciones lleguen a la casa de gobierno. Desde el balcón del Palacio Carondelet, el mandatario afirmó ayer: "¡La democracia va! Se fortalece con el trabajo de todos, de agricultores, maestros, artesanos, emprendedores; con ese apoyo, la paz se recupera". Las detenciones de dirigentes opositores, sin embargo, generan interrogantes sobre si esta paz recuperada provisoriamente no se habrá conseguido a costa de la vigencia plena de la democracia pluralista.