Sebastián Piñera: "Estamos en guerra"

En medio del conflicto social más serio desde la recuperación democrática en Chile, el gobierno alterna entre la negociación de las medidas y la militarización de las calles


21 de octubre de 2019 12:10 hs

Rodeado por más de 20 militares, Sebastián Piñera aseguró que Chile está en guerra. El presidente definió así al conflicto que atraviesa su país, en medio de protestas, saqueos y fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, en los cuales murieron 11 personas, más de 60 resultaron heridos y casi mil personas fueron detenidas. Horas después de las palabras del mandatario, el jefe de Defensa Nacional y máxima autoridad del operativo militar, general Javier Iturriaga, se distanció del dirigente político y afirmó que él no está en guerra con nadie ¿Qué está pasando en el país vecino?

Contexto

Todo comenzó la semana pasada con el anuncio de la suba del precio del Metro, subterráneo, de Santiago que pasó de 800 a 830 pesos en la hora pico (casi 70 pesos argentinos). El anuncio generó malestar en los ciudadanos, representado especialmente en los estudiantes que comenzaron a organizar las "evasivas", por las cuales ingresaban masivamente al subte sin pagar su boleto.

Las protestas se profundizaron y masificaron, y Piñera decretó el Estado de Emergencia. Con un recrudecimiento de la violencia en las manifestaciones, donde se empezaron a registrar incendios en oficinas, estaciones de subte y saqueos, el mandatario decidió el sábado dar marcha atrás con la suba del precio del boleto pero, al mismo tiempo, decretó el toque de queda. Un mecanismo que no se utilizaba desde la dictadura de Augusto Pinochet, según el cual los efectivos pueden detener a las personas que transiten por las calles de Santiago.

La decisión de implementar el toque de queda generó una reacción en las calles, donde se registraron cacerolazos que excedían la cuestión del precio del subte. Bajo la consigna de "no son los 30 pesos (por la suba del boleto) sino son por los últimos 30 años", comenzaron a reclamar por salud, educación, e incluso a pedir la renuncia del Presidente. Por otra parte, se intensificaron los incendios y los actos de vandalismo, al mismo ritmo que el aumento en la represión.

¿En guerra?

En ese contexto de caos social que se vio reflejado también en las redes sociales a través de videos con cientos de militares en las calles disparando y matando a manifestantes, Piñera habló anoche rodeado de efectivos del Ejército y afirmó que estaban "en guerra contra un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie". Una declaración que trajo recuerdos oscuros en uno de los países donde las dictaduras militares que fueron comunes en la región trajo los resultados más sanguinarios.

Distanciandose del presidente, quizás en la búsqueda de generar tranquilidad, el general Iturriaga, a cargo de la Emergencia, aseguró cuando fue consultado: "Soy un hombre feliz, no estoy en guerra con nadie". El efectivo, la máxima autoridad del operativo militar, informó que hay 8700 efectivos en las calles de la Región Metropolitana de Santiago, aunque consideró que "no son suficientes para contener la situación".

Desde el gobierno buscan llevar tranquilidad y demostrar que la semana arrancó con mayor normalidad en relación a lo que se vivió el fin de semana, que la gente va a trabajar y que incluso funciona una línea de subterráneo. En medio de la violencia, cuesta creer que la olla a presión que se destapó el fin de semana, se desvanezca en una recuperación súbita de la normalidad, aún bajo el renovado tutelaje de las fuerzas militares.