¿Qué Congreso acompañará al futuro presidente?

Es una elección tan importante como la presidencial, pues muchas de las medidas para capear la crisis económica deberán salir del Poder Legislativo. Por la unidad, el Frente de Todos es el que más bancas arriesga. Alberto Fernández necesita una elección récord para asegurar el dominio del peronismo en Diputados.

Noelia Barral Grigera
27 de octubre de 2019 16:10 hs
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@nbg__

Con la atención centrada en la elección presidencial, este domingo los argentinos elegiremos también al Congreso que acompañará los dos primeros años de gestión del futuro presidente. Dos años clave para intentar encarrilar la profunda crisis económica y de deuda que está atravesando el país. Los dos principales candidatos, el presidente y competidor por Juntos por el Cambio, Mauricio Macri, y el postulante del Frente de Todos, Alberto Fernández, persiguen objetivos distintos en cuanto a la conformación legislativa que esperan de ganar las elecciones. Para Macri, lo importante es concretar una presencia ideológicamente fuerte en el Congreso aunque sin posibilidades de conformar mayorías. Fernández, en cambio, busca un armado legislativo que le dé comodidad en el Congreso en caso de ser electo, para poder demostrar fortaleza política en la negociación con, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional.

Según los resultados de las PASO, los dos estarían en condiciones de acercarse a sus objetivos respecto del Congreso. En Diputados, el Frente de Todos quedará muy cerca del quórum propio, al que podría llegar apelando a legisladores que entrarán en las listas de Roberto Lavagna e incluso a algunos representantes de Juntos por el Cambio que ya anticiparon que buscarán ser parte de una eventual oposición dialoguista y concertadora si gana el peronismo. Le garantizarán, dicen, 18 meses de gobernabilidad al futuro presidente. Detalles de ese armado fueron publicados por Cenital aquí y y aquí.

El Presidente, por su parte, lograría sumar al Congreso a figuras como Maria Lujan Rey y Mariana Zuvic y la reelección de Mario Negri, además de la permanencia de Elisa Carrió, Fernando Iglesias y otros nombres refractarios a cualquier posibilidad de dialogar con el peronismo.

Como contó Cenital, la Cámara de Diputados renueva 129 bancas, De ellas, 61 corresponden a los sectores políticos que hoy están dentro del Frente de Todos (por ahora divididos en el Congreso, repartidos entre el Frente para la Victoria, el Frente Renovador, el Movimiento Evita y otros) y

46 a los que conforman Juntos por el Cambio. Por la unidad, la oposición es la que más arriesga en los distritos más populosos, como la provincia de Buenos Aires, aun cuando algunas de las bancas que pone en juego, como la de Graciela Camaño por el Frente Renovador, no esté hoy reportando al Frente de Todos.

En la provincia hoy gobernada por María Eugenia Vidal, el peronismo debería repetir la elección de 2011 (57,1% en el tramo legislativo, con Julián Domínguez a la cabeza de la lista) para conservar los 22 lugares que pone en juego. Un objetivo lejano, teniendo en cuenta que la provincia elige en total a 35 diputados nacionales. Juntos por el Cambio, en tanto, renueva doce bancas. Podrá sostenerlas si supera el 33% de los votos bonaerenses. Mientras que el Frente de Izquierda pone en juego un escaño y debería conseguir entre el 4% y el 5% de los votos para mantenerlo.

Con los diputados por la Ciudad de Buenos Aires pasa algo similar. La oposición que hoy conforma el Frente de Todos pone en juego 6 bancas (de un total de 12 que se renuevan), entre las que se cuenta la de Marco Lavagna, quien no integra el armado de unidad aunque en el peronismo no lo descartan como un interlocutor válido. Para conservarlas todas debería superar el 45% de los votos en octubre. Parece difícil. Juntos por el Cambio también arriesga 6 escaños porteños y con su historial electoral en la Ciudad no parecería difícil que consiga revalidarlos todos.

Por el FIT, según el resultado que dejaron las PASO, Myriam Bregman necesitará de un corte de boleta fenomenal en su favor para lograr regresar al Congreso.

Por el recambio, algunas figuras de mucho peso dejarán el Congreso en diciembre sin posibilidad de revalidar: Emilio Monzó, Mayra Mendoza, Nicolás Massot, Diego Bossio y Daniel Lipovetsky son algunos de los que no volverán después de esta renovación a la Cámara de Diputados.

El Senado, en tanto, renueva 24 escaños. Eligen senadores nacionales las provincias de Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires. También en este listado hay nombres que quedaron afuera de las listas y ya no volverán a la Cámara después de diciembre, como el del macrista Federico Pinedo, el peronista entrerriano Pedro Guastavino y, al menos como senador, el rionegrino Miguel Pichetto.

El candidato a vice de Macri podrá continuar trabajando en el Senado sólo si el Presidente es reelecto. Su candidatura fue pensada como una pieza fundamental para intentar acercar a Macri al quórum en el Senado en caso de un segundo mandato, aunque dos de las figuras que logró acercar a una foto con el presidente (Adolfo Rodríguez Saá y Carlos "Camau" Espínola) terminaron en el último tiempo mostrándose junto al Frente de Todos.

Según las PASO, sin embargo, lo más probable es que la conducción del Senado quede a cargo de Cristina Fernández de Kirchner, que entonces debería dejar su banca para que asuma su suplente, Jorge Taiana. Además, la ex presidenta logrará abultar su bloque con nombres de dirigentes muy leales, listos para cualquier discusión que deban dar.