Bolsonaro, otra vez apuntado en relación al asesinato de Marielle Franco

Aunque sin responsabilidades directas, el presidente brasileño aparece nuevamente mencionado en la investigación por la muerte de la concejala, y denuncia una conspiración en su contra.


30 de octubre de 2019 14:10 hs

Furioso. A las 3.40 de la madrugada, desde Arabia Saudita, Jair Bolsonaro grabó un video desde la habitación de su hotel. "Ustedes, TV Globo, todo el tiempo hacen un infierno mi vida, ¡mierda!", gritaba el mandatario frente a la cámara. Por momentos intentaba mantener la compostura, pero estaba visiblemente irritado. Minutos antes, el noticiero central del grupo mediático había puesto al aire un informe donde un testigo de la causa por la muerte de la concejala, Marielle Franco, aseguraba que uno de los sospechosos del crimen había dado el nombre del entonces candidato para ingresar al condominio en el que vivían tanto uno de los sospechosos de la muerte de Franco como el propio Bolsonaro, horas antes del asesinato de la dirigente.


En contexto

Franco era una concejala de Río de Janeiro conocida por su defensa de los derechos humanos especialmente de las mujeres, de la comunidad LGTBI y de los afrodescendientes. Tras una actividad política, la noche del 14 de marzo de 2018 Marielle regresaba a su casa cuando el auto en que se trasladaba fue sorprendido por un vehículo desde el cual le dispararon, produciéndole la muerte a ella y a su chofer, Anderson Gomes.


Fueron acusados del asesinato Ronnie Lessa y Elcio de Queiroz, dos ex efectivos policiales pertenecientes a las milicias de Río de Janeiro. Las agrupaciones, conformadas en su mayoría por miembros o ex miembros de las fuerzas de seguridad son una de las formas más extendidas del crimen organizado en la ciudad, realizando actividades de extorsión a partir de la provisión de "protección", así como el control de servicios básicos en las favelas, como pueden ser servicios de cable o electricidad, y apuestas ilegales. Marielle Franco, y su partido, el PSOL hicieron de la denuncia del accionar de estos grupos, señalados por casos acoso y violencia constante contra los jóvenes pobres, incluyendo torturas y homicidios, una parte central de su actividad política.

Bolsonaro, otra vez señalado

El noticiero Jornal Nacional, de la cadena Globo, publicó un informe donde revela que un portero del condominio donde vivía Bolsonaro antes de asumir como Presidente, afirmó que uno de los sospechosos de haber matado a Franco, horas antes del asesinato, había declarado que iba a visitar al entonces diputado y candidato a gobernar Brasil.

De acuerdo al relato del portero, Elcio Queiroz, acusado de manejar el vehículo desde donde mataron a la concejala, habría asegurado al llegar al condominio que iba a la casa de Bolsonaro y que el propio candidato presidencial habría dado el visto bueno.

Sin embargo, se supo luego a través de las cámaras que Queiroz se dirigió a la casa de Ronnie Lessa, el sospechoso de haber disparado a la concejala y vecino de Jair Bolsonaro. Además, tal como el propio presidente asegura en el video que grabó desde Asia, Bolsonaro no se hallaba en Río en ese momento, sino que estaba en Brasilia.

El video del enojo

"O el portero mintió o indujeron al portero a un cometer falso testimonio o escribieron algo en la investigación que el portero no leyó y firmó. ¿Cuál es la intención? Siempre la misma, todo el tiempo están encima de mi familia, de mis hijos y de quien está próximo a mí", afirmó el mandatario en el video,en el que, durante más de 23 minutos, negó su vinculación con el asesinato de Franco.


El Presidente apuntó también contra el gobernador de Río, Wilson Witzel, un ex aliado suyo, al que acusó de ser quien facilitó la información a los periodistas, pese a que la causa está bajo secreto de sumario. "Usted fue electo gobernador solo porque se quedó todo el tiempo pegado a Flavio Bolsonaro, mi hijo, y ahora se vuelve mi enemigo porque quiere disputar la presidencia en 2022", afirmó Bolsonaro sobre el político carioca, también ultraderechista.

Vínculos con la milicia

Desde el comienzo de la investigación por el asesinato de Franco, el apellido Bolsonaro apareció vinculado al caso, aunque nunca directamente. Hasta ahora, se sabe que uno de los sospechosos detenidos, Ronnie Lessa, era vecino del ahora mandatario en el complejo del barrio Barra de Tijuca donde vivía en Río. El otro, Elcio Vieira de Queiroz, que supuestamente invocó su nombre para ingresar al complejo, había posteado en redes sociales una foto junto al actual mandatario, cuando éste era apenas diputado.

Con el caso de Franco salió a la luz además el vínculo de la familia Bolsonaro con las milicias. Más allá de los dichos que se pueden rastrear del Presidente en defensa de esas organizaciones criminales, se conocieron otros datos que los vinculan directamente. Flavio Bolsonaro, hijo del mandatario y actual senador, contrató en su época de diputado estadual a la madre y a la esposa de Adriano Magalhaes da Nóbrega, un ex miembro de las fuerzas de seguridad, prófugo, acusado de ser cabeza de la milicia "Oficina del crimen".

¿Y entonces?

Tras sembrar dudas sobre el testimonio del portero, que lo vinculó con el sospechoso de asesinar a Franco, Bolsonaro anunció que le pidió al ministro de Justicia, Sergio Moro, para que la Policía Federal tome declaración al testigo para "aclarar el hecho". Una orden que, de concretarse, violaría las reglas del proceso judicial, aumentando las sospechas sobre el presidente y el ex juez, acusado de imparcialidad en el juicio que condenó a Lula Da Silva.

Por otro lado, desde el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), espacio al que pertenecía la concejala asesinada, adelantaron que pedirán una audiencia "inmediata" con el presidente del Tribunal Supremo de Brasil, José Antonio Dias Toffoli. "Exigimos esclarecimientos inmediatos. Las informaciones de hoy son muy graves. Brasil no puede convivir con cualquier duda sobre la relación entre un presidente de la República y un asesinato", explicaron a través de un comunicado. Debido al cargo de Bolsonaro, la aparición de su nombre como sospechoso en el expediente obligaría a llevar el caso ante la máxima instancia judicial del país, que debe á completar la investigación y deslindar eventuales responsabilidades.

Bolsonaro, mientras tanto, acumula problemas y enemigos, dentro y fuera de las fronteras de Brasil.