Mesa y Camacho: los rostros políticos detrás del golpe

Evo Morales los acusó de ser los conspiradores del ataque a la democracia. ¿Quiénes son?

Leticia Martínez
11 de noviembre de 2019 14:11 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

Fernando Camacho ingresó al Palacio Quemado con una biblia, un rosario y una carta de pedido de renuncia a Evo Morales. Colocó la bandera boliviana y se arrodilló frente a ella. En paralelo, las Fuerzas Armadas y la Policía pedirían también al mandatario aymara que deje su cargo. Acorralado y argumentando que no quería que corra sangre, el primer presidente indígena del país vecino renunció. ¿Quiénes son los protagonistas que Evo denuncia que están detrás del golpe de Estado?


Camacho en el medio, acompañado por Marco Pumari (Comité Potosí) y Eduardo León (Santa Cruz).

"Mesa y Camacho, discriminadores y conspiradores, pasarán a la historia como racistas y golpistas. Que asuman su responsabilidad de pacificar al país y garanticen la estabilidad política y convivencia pacífica de nuestro pueblo. El mundo y bolivianos patriotas repudian el golpe", escribió Morales este lunes en su cuenta de Twitter, un día después de haber presentado su renuncia a la presidencia, en medio de denuncias de fraude y enfrentamientos en la calle, que terminaron con ataques a varios dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS).

Carlos Mesa es el candidato de Comunidad Ciudadana que salió segundo en las cuestionadas elecciones del 20 de octubre. El ex presidente tuvo una posición errática, por momentos se mostró con más cautela y se diferenciaba del núcleo opositor más duro, pero finalmente apoyó las violentas protestas de las últimas semanas y niega que haya habido un golpe. Por otro lado, Fernando Camacho, del Comité Cívico Pro Santa Cruz, no tiene ningún cargo político pero logró capitalizar el descontento de una parte de la sociedad y, amenaza tras amenaza, logró su objetivo: Evo fuera del poder.

El ex presidente

La historia de Mesa es más conocida. Periodista y escritor, fue dueño del canal boliviano PAT. Conocido y respetado en su faceta profesional y académica, alcanzó la prominencia al haber asumido la presidencia en 2003, cuando el entonces jefe de Estado Gonzalo Sánchez de Lozada "Goni", se vio obligado a dejar el poder en medio de una salvaje represión que dejó un saldo de más de 80 muertos.

Mesa asumió con una imagen positiva de casi el 80%. Según explican fuentes del MAS a Cenital, el escritor supo captar el descontento de los bolivianos con Sánchez de Lozada, pero terminó perdiendo ese apoyo por no haber avanzado en medidas más profundas con respecto a los hidrocarburos del país. Terminó por renunciar en el 2005, dando lugar a la celebración de las elecciones que ganó Morales con el 53% de los votos.


"Mesa en la actualidad se ha presentando en las elecciones ilegales, ha obtenido un segundo lugar de lo que podemos decir que es una persona bien reconocida, tiene apoyo del occidente más que todo. Él ha manifestado que no iba a dialogar con Evo Morales, es una persona intachable en el ámbito académico y personal, hay algunos sectores que no le quieren, sobre todo en la ciudad del Alto, que le dicen que los ha traicionado y que es un asesino", explica a Cenital el titular de Bolivia Unida Democrática, Fernando Laime Quispe, una de las plataformas que surgieron al calor del rechazo de la presentación Morales para una cuarta gestión, tras el resultado del Referéndum de 2016.

Cuando Quispe plantea que algunos lo consideran asesino, refiere a la represión de Goni, cuando ocupaba la vicepresidencia. El referente de Generación Evo Argentina, de la comunidad boliviana local, Leandro Ruiz, sostiene que Mesa, al haber sido compañero de fórmula de Sánchez de Lozada, es "corresponsable de la masacre de octubre negro de 2003 cuando usaron las Fuerzas Armadas contra el pueblo y dejó decenas de muertos y cientos de heridos."

Si bien los dirigentes del MAS cuestionaron en más de una ocasión a Mesa y su paso por el Palacio Quemado, la relación con el gobierno de Evo Morales no siempre fue mala. El propio gobierno de izquierda lo puso al frente de las negociaciones internacionales en el 2014 en su demanda marítima con Chile. Algo de lo que seguramente se arrepiente el propio ex mandatario que dio nuevamente visibilidad pública a quien terminó convirtiéndose en su principal rival político.

El portador de la biblia

La persona que mejor supo captar el descontento de los bolivianos que no reconocían el resultado de las elecciones, y además denunciaban fraude, es sin dudas Fernando Camacho. El abogado es el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, lugar que también ocupó su padre, en el departamento del oriente boliviano que más rechazó históricamente a la figura de Evo.

Camacho acaparó las noticias y aprovechó algunos titubeos de Mesa para radicalizar su postura y dar un ultimátum de 48 horas a Morales para que renuncie. "Con la biblia, el rosario y la carta de renuncia en la mano, nos encomendamos a Dios por una nueva y reestructurada Bolivia en democracia", sostuvo este domingo al llegar a la Casa de gobierno en La Paz, tal cual lo había anunciado. El abogado, empresario de seguros, es también conocido por integrar una de las dos logias religiosas -Los Caballeros del Oriente-.


"Camacho es de las logias de Santa Cruz, más inclinado a lo que es la Iglesia cristiana, siempre habla de fe, habla de la razón de las personas en el mundo, y habla de biblia. Es interesante porque ha unido lo que es occidente y oriente, se han sumado los comités cívicos de los 9 departamentos, en esta lucha encabezada por Camacho y Marco Pumari, quien es presidente del Comité de Potosí", explica Quispe con respecto al santacruceño.


Quispe sostiene que el titular del Comité Cívico es un "líder nacional", que logró aglutinar a quienes estaban descontentos y no descarta inconvenientes dentro de las organizaciones: "Como siempre en cada lucha hay peleas internas, yo creo que en dos días más eso ya se soluciona."

"Carlos Camacho es heredero de las familia que antes tenía el monopolio del gas en Bolivia. Cuando Evo nacionalizó los hidrocarburos afectó seriamente los intereses familiares. Siempre tuvo un discurso y acciones racistas y violentas con el pueblo originario", explica Leandro Ruiz sobre la personalidad de Camacho, en un tono similar al que denuncia Morales.