Quién es quién en el Gabinete de Áñez

La autoproclamada presidenta de Bolivia designó a 11 de los 20 ministros. ¿Quiénes son, a quién responden y qué proponen los nuevos funcionarios?

Leticia Martínez
15 de noviembre de 2019 20:11 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

La autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, nombró a los funcionarios que integrarán su gabinete de transición. Pese a asegurar que los ministros son "personas conocedoras, especializadas y en su mayoría de perfil técnico", su designación parece estar más ligada a cuestiones ideológicas. En sus primeros discursos hablaron de cacería y de encarcelar a quienes apoyen las movilizaciones.

El día de su asunción como presidenta, Áñez cambió la cúpula militar y designó como comandante de las Fuerzas Armadas a Carlos Orellana, en reemplazo de Williams Kaliman quien le había "sugerido" a Evo Morales renunciar a la presidencia. Al día siguiente hizo su parte con los funcionarios y nombró a 11 ministros de los más de 20 que tenía la estructura del líder del MAS. Algunos pertenecen a su propio partido Unidad Demócrata (UD) y otros muy cercanos a Luis Fernando Camacho -muchos de ellos santacruceños, el bastión que históricamente más rechazo tuvo hacia el ex líder aymara. ¿Quiénes son, a quién responden y qué proponen los nuevos funcionarios?

El plantel

Arturo Murillo, ex senador del mismo partido de Áñez, fue sin dudas el funcionario que se mostró más duro en su postura contra los ex miembros del gobierno de Evo Morales. Lejos de buscar la pacificación, el flamante ministro de Gobierno les advirtió a los integrantes del Movimiento al Socialismo (MAS) que "empiecen a correr" porque, adelantó, realizarán una "cacería".

"A los que están haciendo sedición vamos a pedir también que se los encarcele. Este no va a ser un ministerio de persecución, para nada, este va a ser un ministerio que va a ayudar a la gente y va a buscar seguridad, pero aquel que trate de hacer sedición, a partir de mañana que se cuide", explicó Murillo en su primer discurso.

En esa misma línea, el ahora ministro Murillo apuntó contra quien fuera el ministro de Presidencia, uno de los hombres más fuertes del MAS. "Vamos a ir a la cacería de Juan Ramón Quintana porque es cacería, ese es un animal que está matando a gente en nuestro país", afirmó el flamante titular de la cartera nacional del gobierno de Áñez.

Camacho presente

Al cargo del ministerio de la Presidencia quedó el abogado del titular del Comité Cívico pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien jugó un rol clave en el golpe de Estado contra Morales. Tiene un prosa religiosa del mismo tono que quien ingresó al Palacio Quemado con una biblia y un rosario, y en el 2012 había brindado una presentación en el Congreso de Estados Unidos para denunciar que en Bolivia no había una justicia independiente.

"Realmente difícil la obra de Dios en este conflicto. Ambos sectores le piden tal vez cosas distintas a Dios. Por eso la Voluntad De Dios es Sabia. 'Hágase su Voluntad.' Espero que esa voluntad sea la nuestra y la paz llegue a nuestro país", son algunas de las frases que posteaba el ahora ministro de Presidencia en sus redes sociales, emparentado con el discurso de Camacho y de la propia Áñez que al ingresar al Palacio Quemado aseguró que ahora volvía la biblia a la Casa de Gobierno, pese a que el Estado Plurinacional es laico.


Funcionarios del Gabinete al momento de jurar.

Sedición

Otra de las funcionarias que llamó la atención en el gabinete de Áñez por su postura fue la ministra de Comunicación de Bolivia, la periodista Roxana Lizárraga. En sus primeras palabras ante la prensa, la funcionaria advirtió a los comunicadores nacionales y del extranjero que aplicará la Ley sobre quienes considere que realizan sedición e incluso aseguró que ya tienen identificados a algunos.

Las palabras de la ministra de Comunicación se dan en un contexto en el que diversos periodistas argentinos denuncian que hay una campaña en su contra, por la cual publican fotos suyas en las redes sociales acusándolos de sedición y denuncian que son víctimas de ataques en las calles bolivianas, cuando quieren cubrir las movilizaciones.

A tal punto llegaron las agresiones contra periodistas de América, Telefé y TN, entre otros, que la propia Cancillería argentina pidió a las autoridades de Bolivia "velar por la seguridad e integridad física de los medios argentinos en territorio boliviano". La situación de las radios, canales y portales de allá no es muy distinta. Desde el golpe del pasado 20 de octubre son víctimas de violencia contra sus instalaciones y de censura.

Como canciller, Áñez nombró a la académica y diplomática de carrera Karen Longaric, rompiendo con la tradición de que el cargo de Exteriores sea ocupado por un indígena. En Defensa se designó a Luis Fernando López, en Medio Ambiente la ex legisladora María Elba Pinckert; el de Justicia Álvaro Coimbra; el de Economía José Luis Parada; Obras Públicas el ex senador Yerko Núñez; de Desarrollo Rural Samuel Ordóñez y de Energías Álvaro Guzmán.

Las carteras de Hidrocarburos, Planificación, Educación, Salud, Trabajo y Culturas quedaron vacantes por el momento.

Áñez que fue reconocida como presidenta interina por países como Estados Unidos, Brasil y Rusia, aseguró que su principal labor será "restaurar la paz social, realizar elecciones libres y transparentes en el plazo más breve posible y traspasar el Gobierno a quienes los bolivianos elijan con plena legalidad y legitimidad democrática".

Restaurar la paz social, en palabras de Áñez, suena lejano cuando se escuchan los discursos revanchistas de sus funcionarios designados. La nominación de la Asamblea Legislativa que sesionó el jueves y nombró a Eva Copa como presidenta del Senado fue un signo de un eventual avance en el reordenamiento institucional. Sin embargo, al cierre de esta nota la ex senadora autoproclamada dejó entrever que no reconocerá a la legisladora del MAS como titular de la Cámara Alta.