El mismo tribunal y una nueva condena para Lula

La Cámara de Apelaciones de Porto Alegre ratificó una condena contra el ex mandatario por las reformas a un inmueble que frecuentaba. Por ahora, no volverá a la cárcel.


28 de noviembre de 2019 15:11 hs

El mismo Tribunal de Justicia que confirmó la condena de Sergio Moro contra Lula Da Silva en el caso del "Triplex de Guarujá", sumó otra condena contra el ex presidente brasileño, que no volverá a la cárcel. El Tribunal de Apelaciones de Porto Alegre ratificó la segunda condena por corrupción, que había dictado la jueza Gabriela Hardt, quien reemplazó a Sergio Moro, en una causa relacionada con la empresa Odebrecht.

El fallo del Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre ratificó la culpabilidad del líder del Partido de los Trabajadores (PT) en una causa en que se investigan las refacciones que realizó la empresa Odebrecht en una casa de campo en Atibaia, un municipio en el Estado de Sao Paulo, que no era propiedad del ex-mandatario, pero a la que este asistía.

En la causa se alega que la firma, envuelta en casos de corrupción en toda la región, realizó las obras por encargo de la fallecida esposa de Lula, Marisa Leticia Rocco, en beneficio del ex-presidente. Si bien el ex mandatario no es el propietario de la casa quinta, que pertenece al empresario Fernando Bittar, hijo de un dirigente de origen sindical amigo de Lula, este la frecuentaba luego de dejar la presidencia en 2010.

La condena fue ratificada, por unanimidad, por los magistrados Joao Gebran Neto, Leandro Paulsen y Carlos Thompson Flores. Los mismos jueces que enviaron a la cárcel en la causa que instruyó y decidió el actual ministro de justicia, Sergio Moro, por el triplex de la ciudad de Guarujá, repitieron el procedimiento de aquel entonces, aumentando la pena de la sentencia recaída en el juzgado de Curitiba. Mientras la jueza subrogante de la ciudad de Curitiba Gabriela Hardt había condenado a Lula a 12 años y 10 meses de prisión, el Tribunal incrementó la pena a 17 años, un mes y 10 días.

En foco

El nuevo fallo de la cámara de Porto Alegre fue cuestionado por irregularidades procesales. Dictado en tiempo record, desestimó no la reciente jurisprudencia del Supremo Tribunal Federal que ordena reiniciar todos los juicios en los que los acusados no pudieron alegar en el momento final del proceso, luego de que lo hicieron otros acusados que se hubieran beneficiado con acuerdos de delación premiada, como sucede en el caso de Odebrecht. Por otra parte, no aparece evidente cuáles habrían sido las ventajas irregulares obtenidas por la constructora a cambio de las obras realizadas, un requisito para configurar un delito. Por último, la sentencia tampoco hizo eco de los alegatos de la defensa de que la jueza Hardt meramente copió y pegó los argumentos de Moro contra el ex-presidente.

A 19 días de su liberación, la nueva condena busca poner presión sobre Lula, luego de que las revelaciones sobre el accionar irregular de Sergio Moro en relación a los fiscales pusieran en entredicho la imparcialidad del juez, reforzando los cuestionamientos recaídos sobre su figura. Al respecto, se espera una decisión del Supremo Tribunal, que aún debe expedirse acerca de si avala o anula aquella primera condena.

Lula salió de la cárcel el pasado 8 de noviembre, luego de que el Supremo Tribunal Federal (STF) considerara que nadie puede estar preso sin haber agotado todas las instancias de apelación. La ratificación de la pena de ayer, de primera instancia, no implica que Lula regrese a la cárcel, aunque sí impediría que recupere sus derechos políticos en el caso de que el máximo tribunal brasileño anule la sentencia dictada por Moro. Dictada por una jueza subrogante, aunque cercana al actual Ministro de Justicia, esta nueva condena, aunque también cuestionable desde el punto de vista jurídico, busca blindar a la Operación Lava Jato de los cuestionamientos que afectan a su máxima figura, y seguir erosionando la figura del máximo opositor al gobierno de Jair Bolsonaro.