La OTAN pelea por su vida

La Alianza Atlántica cumple setenta años en medio de acusaciones cruzadas y desacuerdos entre sus miembros.

Leticia Martínez
3 de diciembre de 2019 15:12 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

Muerte cerebral. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, definió así la situación que atraviesa la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a setenta años de su creación. Una polémica que derivó en el fuerte rechazo de sus pares de Estados Unidos, Donald Trump, y de Turquía, Tayyip Erdogan, quien escaló la discusión y dijo que quien se encuentra en estado vegetativo es el líder francés. Las idas y vueltas, las chicanas y los agravios de estos días entre los dirigentes políticos exponen la compleja relación que atraviesan los miembros del bloque militar noratlántico.

Diferencias

A comienzos de octubre de este año, Donald Trump anunció de manera abrupta, sin consultar con sus aliados de la OTAN, el retiro de las tropas estadounidenses del norte de Siria. Algo que Turquía, otro de los miembros de la Alianza, aprovechó para lanzar una operación ofensiva contra las fuerzas kurdas de esa región, a las que considera terroristas.

Ambas decisiones cayeron mal en algunos socios del Tratado, que consideraron que les tocó ver de afuera cómo Estados Unidos y Turquía tomaban decisiones bélicas sin importarles la posición europea al respecto. En ese contexto, Macron brindó una entrevista con la revista The Economist, y disparó fuerte contra esos líderes y con respecto al bloque militar.

"No hay ninguna coordinación en las decisiones estratégicas de Estados Unidos con sus socios de la OTAN y asistimos a una agresión dirigida por otro aliado, Turquía, en una zona donde nuestros intereses están en juego, sin coordinación", sostuvo Macron, que graficó el estado de la alianza en dos palabras: "muerte cerebral".

El presidente francés llamó a los miembros de la OTAN a actuar de forma inmediata, o desaparecer del plano internacional. Según explicó, Estados Unidos ya desde las administraciones de Barack Obama comenzó a mirar más a China y a Asia, en detrimento de sus históricos aliados del viejo continente.

Enojo

Uno de los primeros y más duros en reaccionar fue el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. "Haga primero analizar su propia muerte cerebral. Estas declaraciones solo convienen a las personas como tú, que están en estado de muerte cerebral", sostuvo el pasado viernes el presidente turco, cuando faltaban días para el comienzo de la cumbre que se realiza esta semana en Londres, para celebrar el septuagésimo aniversario de la creación del Tratado.

Macron había cuestionado fuertemente la decisión turca de atacar a los kurdos del norte de Siria, algo a lo que Erdogan hizo caso omiso. La respuesta del mandatario turco fue jugar una y otra vez con la carta de los inmigrantes, amenazando con dejar de recibir los migrantes sirio que los países europeos rechazan por ingresar de forma irregular.

Al llegar a Londres, le tocó el turno de hablar a Trump. El mandatario norteamericano sostuvo que quedó "sorprendido" con los comentarios de Macron, que los consideró un insulto y remarcó que las palabras del líder francés "son peligrosas porque nadie necesita más a la OTAN que Francia".

"Francia no atraviesa por un buen momento económico y ha tenido un año muy duro, así que no puedes hacer declaraciones de ese tipo sobre la OTAN", afirmó Trump, al referirse a las protestas de los chalecos amarillos en Francia, que ya llevan más de un año.

Además de cuestionar los dichos del presidente francés, Trump volvió a reiterar sus quejas para que el resto de los socios destinen un aporte del 2% de su PBI a la Alianza Atlántica. Una molestia que el mandatario norteamericano ha cuestionado en más de una ocasión e incluso ha amenazado con retirarse.

Más choques

Al margen de la discusión sobre el accionar de la OTAN, otro tema se metió de lleno en la disputa entre Estados Unidos y Francia: los aranceles. Tras haber anunciado por la mañana que reimplantaría impuestos a Brasil y Argentina por la importación de acero y aluminio, el presidente norteamericano aseguró por la tarde que también hará lo mismo con productos galos por un total de 2.400 millones de dólares y de hasta el 100% del valor a ciertos bienes.

Si la justificación de los aranceles para los países del Cono Sur fue la devaluación de sus moneda, en el caso de Francia Trump adujo que fue en respuesta al gravamen que el gobierno de Emmanuel Macron impuso a servicios digitales de empresas norteamericanas como Facebook y Google.

El ministro de Economía y Finanzas francés, Bruno Le Maire, fue uno de los más duros con la decisión de Trump, de la cual sostuvo que "no está a la altura de un aliado y no es el comportamiento que esperamos de Estados Unidos hacia uno de sus principales aliados, Francia, y de manera más general, Europa". Desde el gobierno francés adelantaron que responderán con "contundencia" a la decisión del presidente estadounidense.

La celebración de los setenta años de la creación de la OTAN, que se cumplieron en abril pasado, mediante la reunión de líderes pautada para hoy y mañana en Londres se convirtió en una exposición de debilidades. Los jefes de gobierno se reúnen para conmemorar la fundación de un bloque de defensa contra un enemigo común. Algo que hoy aparece complejo, en un marco en que las amenazas se formulan entre los propios miembros.