España: en busca de un gobierno de izquierdas

La coalición que acordaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias busca terminar de coser los apoyos suficientes para la investidura.


15 de diciembre de 2019 12:12 hs

El actual presidente del gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, apunta a terminar de negociar con la izquierda independentista y ser investido antes de las fiestas, aunque aún nada está confirmado, por lo que el país europeo podría comenzar el año sin tener una nueva gestión definida.

Historia de desacuerdos

Vale remontarse a abril de este año cuando se realizaron las primeras elecciones presidenciales, donde el PSOE obtuvo la victoria con el 28.67% de los votos. Si bien el partido de Sánchez quedó primero, debía negociar con otros para formar gobierno. El oficialismo intentó acordar con Unidas Podemos, el espacio que comanda Pablo Iglesias, pero las negociaciones fracasaron en la discusión por el reparto de cargos, provocando un nuevo llamado a elecciones, que se realizaron el 10 de noviembre pasado.

El segundo llamado generó cierto malestar y descreimiento en la política, y tanto el PSOE como Unidas Podemos vieron reducido el apoyo del electorado por la baja en la participación. Por el contrario, subió -aunque poco- la derecha. El PP endureció sus posiciones y el partido ultraderechista VOX, con Santiago Abascal a la cabeza, pasó de recibir un 10% de apoyo en abril a un 15% en noviembre obteniendo más de cincuenta bancas. Del otro lado, Ciudadanos apenas consiguió 10 parlamentarios.

El temor ante el avance de la ultraderecha, o al cansancio de la población, que no toleraría un nuevo fracaso, llevó a que el acuerdo al que no habían podido llegar durante meses sucediera en menos de una hora. Sánchez e Iglesias anunciaron que formarían un nuevo gobierno, en el cual el segundo ocuparía una vicepresidencia. Además del PSOE y Unidas Podemos, la alianza también cuenta con el apoyo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Más País, entre otros espacios más pequeños.

Para formar gobierno, Sánchez e Iglesias requieren que los votos afirmativos en el Congreso de los diputados superen a los negativos; obtenidos los apoyos y descontada la oposición de los espacios derechistas, necesitará que algunos independentistas al menos se abstengan. Las miradas apuntan a Cataluña, donde Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), tiene la llave para habilitar la coalición entre socialistas y podemitas.

Cataluña siempre Cataluña

Entre una elección y otra, el proceso contra los que impulsaron el referéndum independentista en Cataluña tuvo sentencia. Tras las condenas de varios años de cárcel a los líderes del procés, el asunto ganó importancia electoral. A diferencia de abril, hoy ERC es presionada por los sectores más intransigentes y, a pesar de que su líder es el que ha recibido la condena más dura, el espacio no fue inmune a recibir ataques en sus sedes partidarias.

En ese contexto de conflicto y negociaciones, el otro gran espacio del independentismo catalán, Junts per Catalunya, liderado por el prófugo Carles Puigdemont, anunció el retiro una moción sobre autodeterminación en el parlamento autónomo catalán que podía complicar las negociaciones entre ERC y el PSOE. La medida había sido pedida por la propia Esquerra para facilitar las negociaciones.

Tanto el PSOE como ERC mantienen un optimismo moderado respecto a la posibilidad de que las negociaciones culminen en un acuerdo. La abstención de Esquerra en la votación del Parlamento, permitiría al Partido Socialista alcanzar la mayoría simple.

Si bien ya son varios los integrantes del PSOE que expresaron su deseo de formar gobierno antes de Navidad, desde el ERC son más cautos respecto del plazo. Por lo pronto, el Rey Felipe VI recibió a los representantes de los distintos partidos, y encargó a Sánchez formar gobierno, lo cual llevaría a poner una fecha de investidura. Izquierdistas, autonomistas e independentistas saben que unas nuevas elecciones podrían abrir camino a una derecha española fortalecida y radicalizada, que sería una derrota para todos.

Habrá que esperar unos días más para saber si Papa Noel traerá el regalo tan ansiado para el oficialismo español.