COP25: fracaso de la cumbre del planeta

La reunión ambiental de Naciones Unidas realizada en Madrid terminó sin avances, mientras el problema climático se agrava.


16 de diciembre de 2019 15:12 hs

La Cumbre del Clima de Naciones Unidas (COP25) que se llevó adelante en Madrid, bajo la presidencia de Chile, terminó sin consensos. En un contexto de importante demanda mundial, especialmente de los más jóvenes, para endurecer las políticas medioambientales a fin de contrarrestar el cambio climático, el encuentro generaba gran expectativa. Sin embargo, los resultados merecieron más críticas que resultados y la palabra que más se pronunció fue "desilución".

Encuentro

La cumbre ya había empezado complicada. El encuentro debía realizarse en Chile, que ejerce la presidencia del grupo, pero debido al estallido social en ese país, la conferencia de la que participaron representantes de más de doscientos países debió trasladar de urgencia la sede, que finalmente fue Madrid. El encuentro, con una duración de dos dias, se convirtió además en el más largo de la historia.

Uno de los principales objetivos que tenía la COP25 era llegar a un acuerdo para reducir los gases de efecto invernadero. Si bien el documento final "Chile-Madrid. Tiempo de actuar", establece aumentar la "ambición climática" para el próximo año, y reafirma el compromiso de cumplir con el Acuerdo de París, las organizaciones ambientales aseguraron que es un acuerdo "débil" que no contempla las verdaderas demandas.

"No he visto nunca una desconexión mayor como lo que estamos viendo en esta COP entre lo que la ciencia requiere y el mundo demanda y lo que los negociadores del clima están acordando en términos de impulsar acción climática", aseguró el científico Alden Meyer, director de estrategia de la organización Union of Concerned Scientists, una de las tantas organizaciones que alzaron la voz para demostrar su rechazo a las conclusiones de la cumbre.

Una de las críticas tiene que ver con la reducción de las emisiones de carbono. Si bien se acordó la intención de reducirlo para el 2020, se propuso que el acuerdo se realice en el próximo encuentro que será en Glasgow, en Escocia, el próximo año.

"Queríamos cerrar el Artículo 6 (Acuerdo de París) para implementar un mercado de carbono robusto, con integridad ambiental, enfocado en generar recursos para transitar hacia un desarrollo sustentable, basado en bajas emisiones y resiliente al clima. Es triste no haber podido llegar al acuerdo final, estuvimos tan cerca", reconoció la presidenta de la cumbre y Ministra del Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, sobre el hecho de no haber llegado a un acuerdo con la emisión de carbono.

Lluvia de críticas

Los cuestionamientos llegaron desde todos lados. Por supuesto uno de los más importantes fue el de las organizaciones medioambientales, pero también se sumó el del propio titular de la ONU, António Guterres, quien confesó sentirse desilusionado con el documento final. Uno de las grandes críticas es el desinterés de países como Estados Unidos o China de participar activamente, cuando son los responsables por mayores emisiones de efecto invernadero.

En respuesta, sin embargo, el gobierno de Xi Jinping trasladó la responsabilidad a los países más ricos. "No hay suficiente apoyo de los países desarrollados. Tienen que ponerse al frente y compartir con los países en desarrollo sus valiosas políticas, así como otorgar más fondos para cerrar la brecha y poder alcanzar los objetivos del Acuerdo de París en 2020", sostuvo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Geng Shuang.

El documento que se produjo tras una tensa conversación con Brasil, debido a que el gobierno de Jair Bolsonaro no aceptaba algunos párrafos que hacían referencia a los océanos y uso de tierras, y el resultado fue un acuerdo escaso en compromisos concretos, que dejó un gran sabor amargo entre quienes esperaban avanzar en políticas más duras para combatir el cambio climático. Mientras el problema crece, los principales gobiernos de potencias desarrolladas, emergentes y en vía de desarrollo, lejos de aumentar proporcionalmente sus compromisos, parecen incluso estar transitando un camino de retroceso en la materia, con enormes peligros para el planeta.