Brasil: lavar al presidente

Los allanamientos contra el senador Flavio Bolsonaro apuntan a la familia y sus vínculos con el crimen organizado. El mandatario se desentendió de su hijo.


20 de diciembre de 2019 15:12 hs

Flavio Bolsonaro,senador e hijo del presidente de Brasil, fue acusado por lavado de dinero y allanaron negocios y domicilios de su propiedad. Las maniobras fraudulentas que se habrían realizado desde el 2007 hasta el año pasado, cuando comenzó la campaña presidencial que llevó al poder al actual mandatario.

La fiscalía de Río de Janeiro acusa a Flavio Bolsonaro, por lo que se conoce como "rachadinha". Un mecanismo por la cual se desvían sueldos de asesores para financiar a quien ocupa el cargo. Con este mecanismo, el senador, antes diputado, habría desviado de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro hasta medio millón de dólares.

Los delitos se habrían cometido entre el 2007 y 2018 e incluye una red de 20 personas, entre las que se encuentran familiares de la segunda esposa de Jair Bolsonaro. Por la acusación allanaron los domicilios de Flavio, entre ellos, una chocolatería de la que es dueño y que se ubica en un shopping de Barra de Tijuca, un barrio de clase alta de la Ciudad Maravillosa.

"Yo no tengo nada que ver con eso", se desentendio el Presidente cuando lo consultaron sobre el caso de corrupción en el que investigan a su hijo. "Brasil es más grande que los pequeños problemas, hablo por mí, pregúnteme sobre mis problemas y yo respondo, yo no tengo que ver con eso (de Flavio), hablen con su abogado".

Pese al distanciamiento del mandatario, llamativo es que entre las personas que se investigan como miembros de la red de lavado de dinero, se encuentra el policía Fabricio Queiroz. Un ex efectivo policial muy cercano al presidente, a quien conoció en el Ejército en la década del '80, y de quien luego fue chofer. Queiroz fue asesor de Flavio hasta el año pasado, cuando se dio a la fuga tras ser señalado en el marco de las investigaciones contra el senador.

Como en otras ocasiones, los Bolsonaro apuntaron contra el gobernador de Río, Wilson Witzel. De acuerdo a la versión del mandatario, el alcalde realizó diversas maniobras para vincular a la familia presidencial con los milicianos, una especie de fuerza parapolicial que opera en las favelas donde enfrentan denunciados por miles de crímenes y maniobras de extorsión y hasta tráfico de drogas.

Con cada investigación, sin embargo, aparecen más claros los vínculos entre estos grupos y la familia Bolsonaro. En marzo del año pasado, habían sido vinculados a los acusados de asesinar a la concejala Marielle Franco. En esa oportunidad, el presidente también responsabilizó a Witzel por la investigación. Los indicios, sin embargo, se siguen acumulando, y apuntan, inequívocamente, en la misma dirección.