¿En qué consiste la economía del cuidado?

El ministro Daniel Arroyo recibió a Cenital y dio detalles de cómo abordará uno de los temas que planteó como centrales en su gestión.

Estefanía Pozzo
22 de diciembre de 2019 10:12 hs
 
@estipozzo

Por primera vez en muchos años, el recambio presidencial ahuyentó el fantasma maldito de diciembre como símbolo del caos social en la Argentina. La atención, en cambio, está puesta en el Congreso. El Gobierno enfrentó allí su primera gran batalla legislativa: aprobar la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, el primer paso de un programa macroeconómico que busca resolver parte de la crisis que dejó Mauricio Macri. Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social, explica los detalles a los legisladores que conforman las comisiones que deben analizar el proyecto antes de que se trate en el recinto. En un intervalo entre su paso por Diputados y un viaje a Concordia para el lanzamiento de la primera fase del plan Argentina Contra el Hambre, el funcionario nacional recibe a Cenital en su despacho en el ministerio para dar detalles de cómo abordará uno de los temas que definió como centrales en su gestión: la economía del cuidado.

- ¿Cómo están pensando el Sistema de Cuidados y desde qué concepto se está diagramando?

Te hago una introducción antes para contarte cómo llegamos al sistema de cuidados. Nosotros entendemos que la creación de empleo masivo, el vínculo entre lo que suele llamarse 'planes sociales' y trabajo, se va a dar en cinco sectores: la construcción, el textil, producción de alimentos, reciclado y economía del cuidado. Este último, además de tener que ver preponderantemente con la actividad de las mujeres, está relacionada con los servicios. Como se ve, es muy estratégico en la política general del ministerio. Vemos al Sistema de Cuidados en tres dimensiones. Desde un punto de vista más tradicional, que es gente que cuida gente, se cruza más con Salud, sobre todo en el cuidado de adultos mayores o niños. Esto es en general lo que se llama Sistema de Cuidados y se ha legislado en algunos países de América latina y claramente requiere un reconocimiento porque es una actividad laboral y es importante tener capacitación, protocolo, formalización. Esta es una parte muy importante. Hay una segunda parte, que es lo que se podría llamar Sistema de Cuidados Comunitarios, que en la Argentina está muy desarrollado. Son guarderías, jardines maternales y jardines comunitarios que no están reconocidos por el ministerio de Educación y no califican en términos de las condiciones que requiere el sistema educativo, pero que si lo vemos desde lo social, son jardines, guarderías y hay chicos. Ahí hay deuda de legislación. Han habido algunos avances en la provincia de Buenos Aires, pero aún hay deudas importantes.

-¿Hay alguna política sobre esos cuidados comunitarios?

Con respecto a esto de los cuidados comunitarios hay que hacer tres cosas: ir generando un protocolo que brinde un salto hacia el sistema educativo, es decir, una línea de acompañamiento. El gobierno anterior planteó el trabajo en primera infancia como la construcción 3000 jardines, pero no hay que construir más edificios, hay que fortalecer lo que está. Esto requiere un protocolo de acompañamiento y una política de Estado. Y lo tercero que hay que desarrollar es un sistema, porque las cosas que existen están dispersas. Es importante armar un sistema con acreditación, capacitación. El esquema de cuidadores requiere todo un sistema de capacitación y reconocimiento del Estado. Todo esto es una política transversal, no solo del ministerio de Desarrollo Social, porque cruza especialmente la situación de las mujeres. Nos hemos reunido por eso con la ministra de la Mujer, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta. Lo más avanzado en la región es la ley uruguaya. Ahí está el reconocimiento de que los cuidados son trabajo y desarrollan una protocolización. Y también una hoja de ruta que indica cómo hacemos para que un jardín comunitario, que hacen lo que pueden, se transforme en un jardín o transita un proceso en el que se fortalece y consolida. Esto también es un emprendimiento productivo, no en términos industriales pero sí de desarrollo. Hay que generar un mecanismo para que la política pública vaya capacitando, acompañando, armando protocolo, reconociendo la actividad y generando hoja de ruta para que se vincule lo educativo o con salud dependiendo del caso.

- El reconocimiento de esta tarea, ¿de qué forma sería? Un pedido de las organizaciones feministas es que se reconozca una remuneración monetaria para cuidadores y cuidadoras.

Ese es el punto de llegada. ¿Qué hay hoy? Gente que cobra por el salario social complementario. No se llama "economía del cuidado" pero hoy hay 550.000 personas que están en programas sociales (Hacemos Futuro o Salario social complementario), que muchas son mujeres y están en estas actividades. Hay una parte que hoy està desarticulada, pero que sucede. Hay que establecer un protocolo, una categorización y hacer un trabajo previo para llegar ahí. Ese claramente es el punto de llegada. Argentina no está en cero. No es que por esas tareas nadie cobra. Se cobra de distintas maneras, dispersas, con planes sociales, con alguna beca con el municipio. Antes tenemos que tener un estado de situación, que no existe hoy.

-¿Ese diagnóstico está pensado?

Para economía del cuidado hablamos de un diagnóstico activo. Ya estamos haciendo el diagnóstico de los comedores y los centros comunitarios. En marzo vamos a tener una base de ese diagnóstico. Pero es una base que hay que construirla muy artesanalmente, porque es mucho de lo informal y de lo que va surgiendo en cada lugar. De hecho lo que ha pasado mucho es que han crecido producto de la crisis. Va a ser un diagnóstico y una base de datos que se van a ir nutriendo con el tiempo.

- Sobre la legislación que decía que hace falta, ¿qué está pensando?

Me parece que la ley uruguaya es un horizonte. Tenemos que llegar a tener un Sistema Nacional de Cuidados.

- ¿Hay un plazo para la creación de ese Sistema?

No, pero hay proyectos de ley ya presentados. Los proyectos son bastantes similares así que pensamos que se pueden fusionar en uno y esperamos que se pueda aprobar en el año parlamentario. El diagnóstico es la base activa y a partir de ahí el proyecto de ley.

-¿El ejecutor sería Desarrollo Social u otro ministerio?

El hogar natural sería Desarrollo Social pero va a cruzar mucho con otros ministerios, porque claramente cruza con Salud, con Mujer.

-La crisis impacta de manera particular en las mujeres y otras poblaciones vulneradas. ¿Hay algún plan que contemple la asistencia de la población travesti trans?

El plan Argentina contra el Hambre cruza con el tema de cuidados, porque está orientado a madres que tienen chicos menores de 6 años. Ese es un punto muy significativo. Respecto de la población trans, hemos hablado con el nuevo ministerio para empezar a cumplir algunos mecanismos. Una de las primera iniciativas es cumplir con el cupo laboral trans.

-Que a nivel nacional no está aprobado.

Pero que nosotros podemos hacerlo independientemente que no exista. Queremos empezar a abrir un esquema. Vamos a trabajar mucho con el nuevo ministerio para encararlo y hacerlo. Ellos nos van a hacer una serie de capacitaciones. Empezamos por ahí.

-Si se considera al trabajo doméstico como trabajo, ¿hay planes de otorgar una jubilación (y no una moratoria) para personas que se hayan dedicado a cuidar de manera intensiva?

Creo que hay que distinguir el sistema de seguridad social de lo que es creación de empleo. El sistema de seguridad social tiene que ser lo más universal posible. Distinto es el sistema de cuidados en términos de reconocimiento laboral. Se cruzan, porque finalmente va a terminar teniendo una jubilación, pero para mí son dos planos diferentes. Conceptualmente.

-O sea que el reconocimiento de los cuidados en la legislación también reconocería una eventual cobertura de la seguridad social

Eventualmente se va a cruzar eso, sí. Este o cualquier otro trabajo que reconozcas automáticamente te da aportes.

-¿Y sería retroactivo? Porque si se considera trabajo ahora también era trabajo antes.

Creo que es una tarea del sistema de seguridad social, que requiere una ley y un reconocimiento específico, que yo no lo estoy trabajando pero que naturalmente va a traer un debate.