Kicillof vs Vidal: internas, pactos incumplidos y mensajes desde París

Tenían un acuerdo de gobernabilidad que sucumbió en medio de los cruces internos en Juntos por el Cambio que debate sus liderazgos. Cronología de la ruptura que hizo caer la Ley Impositiva en la Legislatura.

Noelia Barral Grigera
29 de diciembre de 2019 16:12 hs
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El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su antecesora, María Eugenia Vidal, empezarán 2020 de la misma forma en la que atravesaron casi todo 2019: enredados en una lucha política a todo o nada. Esta vez la historia empezó con una tregua, surcada por la promesa de gobernabilidad para el mandatario entrante. Pero ese pacto cayó estrepitosamente el viernes por la tarde, cruzado por internas en Juntos por el Cambio y en el Frente de Todos, y que por estas horas enfrenta momentos de definiciones. ¿Sobrevive el acuerdo entre ambos o cae definitivamente y en consecuencia se reconfigura, una vez más, el mapa político en la provincia?

El acuerdo sellado hace un mes incluía el compromiso de Vidal de garantizar las leyes de emergencia e impositiva y, de parte de Kicillof, el otorgamiento de unos 25 cargos en el Estado provincial a quienes la ex gobernadora designara. Nombramientos en el directorio del Banco Provincia, en la Tesorería bonaerense y en otras dependencias y organismos. Ese entendimiento no estuvo exento de tensiones. Vidal, que hace cuatro años le había dado diez veces más cargos al peronismo a cambio de gobernabilidad, reclamaba para sí la misma cantidad. Kicillof se puso firme. "Si en su momento ella hizo una mala negociación con (Sergio) Massa, yo no tengo por qué hacerme cargo de eso", se le escuchó decir al gobernador. Hay un dato extra: Vidal pedía para su tropa los cargos que tradicionalmente estaban destinados a la oposición pero que ella misma como gobernadora ocupó con oficialistas, como la Contaduría General, la Fiscalía de Estado y el Tribunal de Cuentas.

Más allá de esos tironeos, el acuerdo quedó establecido y dio sus primeros frutos cuando Kicillof consiguió que la Legislatura le aprobara la Ley de Emergencia Social, Económica, Productiva y Energética con un punto que requería el voto de los dos tercios de los legisladores: la posibilidad de tomar deuda por $ 66 mil millones para pagar vencimientos. Sin Vidal, esos dos tercios hubieran sido imposibles: Juntos por el Cambio tiene a 26 de los 46 senadores de la Cámara alta y a 38 de los 92 diputados de la baja.

Hasta la víspera de Navidad, todo indicaba que con la Ley Impositiva el trámite sería similar. Algunos retoques al proyecto, algunas concesiones a los intendentes y sanción. Pero la historia fue muy distinta y para entender el desenlace hay que mirar de cerca su cronología.

El martes 24 Kicillof envió el proyecto de ley. El miércoles 25, feriado nacional, no salieron los diarios y los principales programas de televisión y radio tuvieron envíos grabados por los festejos de Navidad. Es decir, durante sus primeras 48 horas de vida, el proyecto no tuvo gran repercusión. Pero el jueves 26 cambió el escenario. "Kicillof intenta aprobar de urgencia una fuerte suba del impuesto inmobiliario", tituló a cuatro columnas en su tapa La Nación. En sintonía, Clarín también le dedicó su título principal ese día: "Kicillof propone subas de hasta el 75% en los impuestos bonaerenses". Los zócalos de algunos canales de noticias y el veredicto de varios conductores radiales fueron más tajantes: "Impuestazo".

Los legisladores de Juntos por el Cambio del interior de la provincia empezaron a preocuparse. "Atenta contra nuestros votantes", dijo uno. "Nos venden a cambio de un par de cargos", escuchó otro de boca de un productor rural. El bloque se empezó a agitar. Aún así, el Senado comenzó la sesión. Vidal colaboró en el primer paso: el quórum. Y en ese momento, con el debate abierto y su bancada en incipiente ebullición, la ex gobernadora hizo el check in en Ezeiza y embarcó rumbo a París. No sin antes prestarse a una entrevista para el programa de América TV Involucrados, que hasta ese viernes estuvo en pantalla y conducían Mariano Iúdica, Débora Plager y Pía Shaw. Respondió sobre cómo conoció a su nueva pareja, el periodista deportivo Enrique "Quique" Sacco.

Con la ex gobernadora en vuelo (aunque conectada vía wi fi), la pelea interna por la conducción de la oposición empezó a tallar en la discusión de la Ley Impositiva. Así, aparecieron en el teléfono de Kicillof y sus ministros y legisladores mensajes del intendente de Vicente López, Jorge Macri; del de Lanús, Néstor Grindetti; y del de La Plata, Julio Garro; entre otros emisarios. Los mensajes de esos sectores eran rupturistas. "Jorge Macri reclamó y planteó en su bloque que Vidal cerró ella y se fue a Europa de Luna de miel", contaron a Cenital en el oficialismo. La negociación se ensució, Vidal no pudo cumplir su parte del acuerdo, el Senado pasó a un cuarto intermedio, luego a una prórroga y finalmente, al otro día, la sesión cayó.

"No quisieron discutir esta ley aunque habían dicho que iban a ser una oposición responsable", explotó Kicillof minutos después en una conferencia de prensa en la que también avisó: "Este gobernador no va a aceptar extorsiones para aprobar leyes".

Sobre la medianoche del viernes, llegó el segundo episodio, esta vez surcado por la interna del Frente de Todos. Estancado en el Senado, Kicillof envió el proyecto a Diputados, adonde el oficialismo puede alcanzar mayorías gracias a la colaboración de aliados. Pero allí ni siquiera consiguió abrir la sesión y en este caso fue por la ausencia de un legislador propio: el diputado José Pérez, un hombre del intendente paceño, Mario Ishii, quien según versiones que circulan en la provincia marcó así su disgusto por el reparto del poder en la Legislatura. Horas más tarde, tanto la CGT como la mayoría de los intendentes del Frente de Todos bonaerense salieron en redes sociales a respaldar a Kicillof.

¿Y ahora qué pasa?

Kicillof volverá a intentar aprobar su Ley Impositiva el 7 de enero. Las estrategias que barajan en el oficialismo para que esta vez sí sea sancionada dependen de si Vidal recompone el acuerdo o no.

"Hay varios escenarios. Uno es que Vidal cumpla y la Ley sale. Otro es que no cumpla y se parta bloque en el Senado, lo cual ya parece posible. Hay una disputa muy grande entre Jorge Macri y ella", confió una fuente calificada del Frente de Todos a Cenital.

Intentar quebrar al bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara alta no había aparecido hasta ahora como una opción para Kicillof, que consideró más fácil acordar directamente con la ex gobernadora y garantizarse los dos tercios para el endeudamiento. Pero con ese ítem ya aprobado y con el acuerdo con Vidal dañado, ahora evalúa esa opción. "Axel le iba a dar 25 cargos a Vidal en representación de la oposición, pero los cargos siempre son para los que votan. Si Juntos por el Cambio se parte, se los llevarán los nuevos opositores", dicen por estas horas en el Frente de Todos.