Deudas provinciales: el corazón de las tinieblas

¿Están en emergencia económica? Su situación apremiante, ¿es un relato o una realidad? ¿Hay algunas que administren bien? ¿Cuáles son?

Varias son las provincias que intentan aprobar leyes de emergencia e impositivas en lo inmediato, entre ellas la Provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Río Negro, Chubut, Córdoba, Tierra del Fuego, San Luis y San Juan. Hace casi dos años las mismas vienen sufriendo las consecuencias de la crisis económica, por lo que en parte estas leyes buscan dar una respuesta rápida a estas urgencias. En ese sentido, existe una variable más que será muy relevante para las finanzas provinciales en los próximos años: la deuda pública local.

Gran parte de las preocupaciones provinciales que derivan en estos "mega proyectos de ley" están vinculados con los vencimientos de deuda que tienen por delante los estados provinciales. Impulsadas por una dinámica de tasas bajas y optimismo inversor, en los últimos años siguieron la línea del gobierno nacional y se endeudaron en dólares con el sector privado. En un informe que realizó recientemente la consultora Elypsis se detalla la composición de los títulos públicos (bonos) emitidos por 14 provincias, que comprenden el 99% del total, para entender mejor la magnitud del problema.

El tamaño de la deuda y su composición

A pesar de que la deuda total provincial solo significa 8% de la deuda pública nacional, la dinámica que ha seguido en los últimos años -considerando el aumento en su tamaño (stock) y el cambio en su composición- la convierte en una preocupación para cada provincia y marca un interrogante acerca de si estas cuentan con los recursos suficientes para afrontarla.

El tamaño de la deuda provincial medido en dólares saltó un 36% entre 2015 y el segundo trimestre de 2019. Esto significó que el stock pasara de USD 20.714 millones a 28.100 millones en ese período.

Además, hubo un cambio en la forma de endeudarse. De forma resumida, podemos decir que las provincias reemplazaron endeudamiento en pesos con el sector público por endeudamiento en dólares con el sector privado, quedando así muy expuestas a la inestabilidad cambiaria. Para ponerlo en números: el endeudamiento con el gobierno nacional pasó de representar el 35% al 13% del total, mientras que la participación de los bonos en el total de deuda saltó del 47% al 70% del total. Actualmente, el 90% de esos bonos se encuentra denominado en moneda extranjera (mayormente en dólares), mientras que todas las provincias tienen más del 65% de sus títulos públicos en moneda extranjera y ocho de ellas tienen el 100% en dólares.

¿Qué consecuencias tiene esto sobre su economía?

Por un lado, la carga de intereses como porcentaje del gasto primario (el gasto total antes del pago de intereses) pasó del 1,5% al 5,1%, obligando a las provincias a resignar recursos que podrían haberse destinado a inversión o a solventar demandas sociales. Además, el peso de la deuda en relación con los ingresos provinciales escaló del 31% al 52%. La explicación es sencilla y se debe a que el tamaño de la deuda aumenta ante saltos en el tipo de cambio, mientras que los ingresos están en pesos.

El peso de la deuda se convierte, de esta manera, en un desembolso más que asfixia las finanzas provinciales y que, al ser mayormente en dólares y ley extranjera, no admite solución fácil. En 2020, las provincias enfrentan vencimientos de títulos por USD 3.961 millones, de los cuales Buenos Aires representa el 68%. Sólo en el primer semestre, los vencimientos ascienden a USD 2.834 millones y el territorio bonaerense abarca el 75% (USD 2.220 millones). El 2021 presenta las mismas dificultades: los compromisos ascienden a USD 4.100 millones.

Las provincias que enfrentan mayores vencimientos en 2020 además de la recientemente mencionada (USD 2.705 millones) son CABA (USD 459 millones), Córdoba (USD 159 millones), Neuquén (USD 130 millones), Chubut (USD 112 millones) y Río Negro (USD 77 millones).

Perfil de vencimientos títulos públicos 2020

Por Provincia (sin PBA), en USD millones


¿Quién es quién en el juego de la deuda?

Existen provincias que se encuentran más exigidas que otras en cuanto a sus necesidades financieras, entendidas estas como la suma de los vencimientos de deuda que deben enfrentar en 2020 y el resultado fiscal primario obtenido en ese período. Si el resultado fiscal es superavitario (las provincias generan ahorro), entonces las necesidades financieras se achican. Caso contrario, si en las provincias el resultado fiscal es deficitario, sus necesidades financieras serán mayores.

Sin dudas Buenos Aires es la más complicada: sus vencimientos en 2020 ascienden a USD 2.705 millones, lo que le genera necesidades financieras por aproximadamente 13% de sus ingresos totales (netos de lo que deben transferir por coparticipación y discrecionalmente a los municipios), debido al superávit primario de USD 965 millones del último período anual que reduciría sus necesidades financieras a USD 1.756 millones.

Neuquén, Córdoba y Río Negro también presentan vencimientos de deudas considerables en 2020 y, en caso de no mejorar sus resultados primarios, se encontrarían con necesidades financieras por 11%, 9% y 7% de sus ingresos totales respectivamente.

De las analizadas, Mendoza, Salta y Chaco son las que se encuentran en una situación más favorable al considerar sus vencimientos de deuda y resultado fiscal que alcanzaron en el último ejercicio. Enfrentarán en 2020 vencimientos por menos de USD 75 millones (USD 74 millones, USD 60 millones y USD 25 millones respectivamente) y en los últimos 12 meses mostraron sendos superávits primarios de USD 103 millones, USD 153 millones y USD 40 millones. De este modo, Mendoza y Chaco presentarían excedentes financieros por 1% de sus ingresos netos y Salta por 6%.

Necesidades financieras en 2020

Por Provincia, en USD millones

Finalmente, existe un conjunto de diez provincias en las que al menos el peso de la deuda no parece ser un dolor de cabeza. La razón principal es que en los últimos años mantuvieron sus cuentas públicas en equilibrio o superávit, por lo que no necesitaron recurrir al endeudamiento para cubrir sus gastos. Entre este selecto grupo se encuentran Formosa, Corrientes, La Pampa, San Juan, San Luis y Santiago del Estero, entre otras.

¿Entonces?

La incógnita es si las provincias podrán cumplir en tiempo y forma con los próximos vencimientos de deuda. Con el mercado de crédito cerrado, sumado a un contexto donde también la Nación se encuentra muy condicionada fiscalmente- y por lo tanto no podrá asistir financieramente a las provincias- y en el que tampoco hay mucho margen para seguir ajustando el gasto, los gobernadores optaron por la suba de impuestos. Sin embargo, observando la fuerte caída real de la recaudación tributaria provincial en los últimos dos años, para muchas de ellas esta iniciativa podría no ser suficiente. En ese caso, cobra mayor fuerza la hipótesis de que las provincias deberán buscar sumarse a la estrategia del Gobierno Nacional de renegociar sus deudas y así despejar el horizonte financiero de los próximos años.