La última pieza en el rompecabezas español

Pedro Sánchez logró ser investido como presidente del gobierno, con la mayoría más estrecha desde el regreso de la democracia.


8 de enero de 2020 10:01 hs

Tras dos elecciones y arduas negociaciones, Pedro Sánchez consiguió los avales necesarios para ser investido Presidente. El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) formará parte, junto con Unidas Podemos, de Pablo Iglesias, del primer gobierno de coalición desde el regreso de la democracia. Un gobierno de izquierda, lo que no es un dato menor en medio del creciente apoyo a la derecha. Desde el oficialismo denunciaron presiones de la oposición para modificar los apoyos y evitar que el gobierno consiguiera el número suficiente de legisladores. Sin embargo, el actual mandatario terminó siendo investido por mayoría simple, con el voto de 167 diputados contra 165 contrarios, con 18 abstenciones, y seguirá a cargo del Ejecutivo.

Recuento

No fue fácil. Tras las primeras elecciones del 28 de abril del año pasado, donde el PSOE obtuvo una victoria con casi el 29% de los votos, y no logró llegar a un acuerdo para ser investido. El espacio de Iglesias buscó formar un gobierno de coalición, que fue rechazado por el socialista, y tras frustrados meses de reuniones, los españoles debieron ir nuevamente a las urnas el pasado 10 de noviembre

El PSOE necesitaba acordar con otros partidos para formar gobierno. El socio elegido preferente fue otra vez Unidas Podemos, pero debió sumar otros actores más pequeños e igual de influyentes.

Por temor al crecimiento de la ultraderecha de la mano de VOX, que pasó de obtener un poco más del 10% a quedar en tercer lugar con un 15%, o por la demostración de los ciudadanos de cierto cansancio ante los fracasos de meses tras la primera elección, el conflicto entre los espacios progresistas nacionales se solucionó en poco más de una hora. Sánchez e Iglesias anunciaron el acuerdo para formar el primer Ejecutivo de coalición desde la Segunda República. No estaba, sin embargo, nada dicho. Eran necesarios otros apoyos, y la tarea más compleja se vinculaba con la situación catalana y la necesidad de obtener votos de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

Tras varios meses, con el aval de Unidas Podemos, el Partido Nacionalista Vasco y otros espacios menores, más la abstención de los partidos independentistas de Cataluña y el País Vasco, ERC y Bildu, Sánchez consiguió los 167 votos necesarios de mayoría simple y fue consagrado como presidente del gobierno. En la anterior ocasión había asumido tras la moción de censura que corrió del poder a Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP).

¿Qué le espera?

Los desafíos del nuevo gobierno, que tendrá como vicepresidente a Pablo Iglesias, no son pocos. Por un lado, además será la primera gestión con una coalición a cargo del Ejecutivo, y la primera con un espacio en el gobierno a la izquierda del PSOE, en medio de un fuerte crecimiento de la derecha en el mundo, y de Vox, de ultraderecha, en ese país europeo. La fuerza liderada por Santiago Abascal emergió en el 2019 y quedó como la tercera fuerza española, al lograr captar votos especialmente de Ciudadanos, que no tuvo una buena actuación electoral.

Como planteó en diálogo con Cenital, el secretario de Relaciones Internacionales del PSOE, y diputado por Santa Cruz Tenerife, Héctor Gómez, el nuevo gobierno propone un paquete político con fuerte énfasis en materia social y de derechos de las mujeres. Se espera que avancen en una reforma laboral, aumento del salario mínimo, más impuestos para los que mejor están económicamente, como así también abocarse a la agenda feminista, con mayor legislación para combatir la violencia machista, y mayores recursos para concientizar sobre la necesidad de erradicar todo tipo de agresión hacia las mujeres.

Otro punto clave que tendrá que afrontar el nuevo gobierno español es Cataluña. El enfrentamiento en la región, enardecida especialmente en el último tiempo tras las condenas a prisión de entre 9 a 13 años dicadas contra algunos de los líderes acusados de sedición por el intento independentista de 2017, promete marcar la legislatura.

"En el acuerdo con Esquerra Republicana no se plantea otra cosa que crear una mesa de diálogo para buscar una solución al grave conflicto que estamos viviendo en Cataluña desde hace muchos años", explicó a Cenital, Héctor Gómez. El acuerdo para la investidura entre el PSOE y el ERC fue el más complejo. El partido catalán acordó abstenerse en la votación y de esa forma posibilitó la elección de Sánchez como Presidente.

Tras conocerse el acuerdo entre el PSOE y Esquerra, llegaron las críticas de la oposición de derecha, que asegura que el nuevo Ejecutivo pone en riesgo la unidad de España. "Hoy todos los españoles están viendo cómo les está regalando una consulta a Cataluña, mientras que ellos, los de ERC, le dicen que les importa un comino la gobernabilidad de España", afirmó en la intervención de investidura, la diputada de Ciudadanos, Inés Arrimadas.

Desde el gobierno socialista sostuvieron públicamente que no darán apoyo a una consulta popular de independencia, pero que sí apuntarán al diálogo con esos espacios para salir del conflicto dentro del marco constitucional. Tras la sentencia del Tribunal Supremo español por sedición contra los dirigentes independentistas, se vivieron días de tensión en Cataluña con masivas protestas y huelgas en esa región.

Lo que no había podido lograr el líder socialista el fin de semana para convertirse en Presidente con mayoría absoluta, pudo hacerlo este martes con la mayoría simple, evitando un llamado a unas terceras elecciones, que podría generar más desgaste en una sociedad que ya demostró malestar antes las infructuosas negociaciones.

Pedro Sánchez gobernará con una mirada e social y feminista, con una derecha endurecida desde el centro hasta los extremos, el conflicto latente en Cataluña, y el desafío de gobernar en coalición. Los retos no son pocos.