Evo y las milicias populares

El ex mandatario boliviano declamó la necesidad de organizar grupos armados en el seno de la sociedad, a imagen de lo que sucede en Venezuela.


13 de enero de 2020 14:01 hs

Evo Morales sostuvo que habría que organizar milicias armadas del pueblo y abrió un sin fin de críticas. Tras los cuestionamientos de diversos dirigentes y sectores, el ex mandatario boliviano justificó sus dichos al afirmar que en su país actualmente hay un "Estado sin derecho", con grupos irregulares que actúan como fuerzas paramilitares.

¿Qué pasó?

"Si de acá a poco tiempo, no sé si volvería o alguien vuelva (a Bolivia), hay que organizar, como en Venezuela, milicias armadas del pueblo", afirmó Morales, al participar de un acto en Argentina junto a militantes del Movimiento al Socialismo (MAS), haciendo referencia a los grupos armados que responden al dirigente chavista.

"En algunas regiones se llamó guardia comunal; en otros tiempos: milicias. Ahora, policía sindical o seguridad sindical. Todo en el marco de nuestros usos y costumbres, y respetando la Constitución", continuó Evo Morales en su Twitter, luego de que se conocieran este domingo sus dichos.

Los dichos del ex mandatario, que fueron transmitidos por Radio Kawsachun Coca, generaron una ola de críticas. "Las declaraciones de Morales sólo demuestran que la paz, la reconciliación y la democracia nunca fueron opciones para él. Ante la intención de sembrar terror y violencia sólo encontrarán al pueblo boliviano unido, y frente a las amenazas nuestra más profunda vocación democrática", afirmó a través de Twitter la actual mandataria, Jeanine Áñez, quien ocupa el cargo de Presidenta tras el golpe de Estado.

En la vereda de enfrente de Morales, el líder de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, quien obtuvo el segundo lugar en las últimas elecciones, también cuestionó los dichos del líder indígena: "Primero quiso cercar las ciudades y ahora sugiere armar grupos irregulares y violentos para enfrentar a los bolivianos y a las FFAA. Estas amenazas recurrentes muestran las verdaderas intenciones de Evo Morales".

En campaña

Las idas y vueltas se dan en el marco de la situación de refugiado que el gobierno argentino le otorgó a Evo Morales, luego de que haya llegado al país el pasado 12 de diciembre. Tras haber estado antes un mes en México, luego del golpe de Estado en Bolivia el 10 de noviembre. Si bien los primeros días de la llegada de Evo se supo que el gobierno de Alberto Fernández le había pedido que no realice declaraciones públicas, ese acuerdo duró apenas una semana.

Durante su estadía en Buenos Aires, el ex mandatario boliviano además de brindar entrevistas también realiza reuniones con dirigentes para decidir quién será el candidato del MAS en las elecciones presidenciales de este año.

En ese sentido, se espera que el próximo 19 de enero se anuncie quiénes serán los candidatos. Los nombres que más resuenan son los ex cancilleres David Choquehuanca y Diego Pary, el ex ministro de Economía, Luis Arce, y el joven dirigente cocalero, Andrónico Rodríguez. Tras el anuncio, se realizará un multitudinario acto para lanzar oficialmente la campaña de cara a las elecciones presidenciales del 3 de mayo próximo.

El ex mandatario contestó a las críticas por sus dichos, al explicar cómo se encuentra su país en este momento: "Bolivia vive un Estado sin derecho, donde mandan grupos irregulares "pititas" y "motoqueros", convertidos en fuerza paramilitar del gobierno de facto, cercando domicilios, golpeando, requisando a particulares y violando derechos fundamentales con la complicidad de la Policía".

Los días previos al golpe de estado, Bolivia había vivido enfrentamientos violentos, con hostigamiento sistemático contra figuras gubernamentales, a las que les incendiaron sus casas, y enfrentamientos que terminaron con tres manifestantes opositores fallecidos, una cifra que escalaría rápidamente tras el golpe de estado, cuando la represión llevó a más de treinta la cifra de fallecidos. En este marco, la normalización democrática de Bolivia aparece más difícil, aún tras la celebración de elecciones libres.