Acuerdo China-Estados Unidos: primera fase

El gigante asiático y la superpotencia americana suscribieron un acuerdo parcial que marca una tregua en la guerra comercial entre los países que, juntos, explican el 40% del producto global.


16 de enero de 2020 13:01 hs

Finalmente, la guerra comercial entre China y Estados Unidos tuvo su primera tregua. Los representantes de ambos países firmaron ayer en la Casa Blanca un documento que pone fin, al menos por ahora, a las amenazas que tuvieron en vilo a la economía internacional.

¿Qué pasó?

Luego de 18 meses de conflicto comercial, el vice primer ministro chino, Liu He, visitó ayer la Casa de gobierno para suscribir la primera fase de entendimiento. Tras la firma del documento, el representante chino leyó una carta enviada por el presidente, Xi Jinping, en la cual aseguraba que el nuevo compromiso asumido es bueno no solo para China y Estados Unidos, sino para "todo el mundo".

Minutos después, el propio Trump afirmó que el acuerdo representa "un cambio radical en el comercio internacional", y agregó que lograron "enderezar los errores del pasado". En el documento rubricado de 86 páginas se establecen los primeros pasos para salir de la situación de escalada de aranceles en la que se involucraron ambos países.

¿Qué propone el acuerdo?

La firma del documento prevé una primera fase que se irá ampliando en la medida en que se cumpla esta primera etapa. Se busca aumentar las exportaciones de Estados Unidos a China como punto principal en cuanto a la demanda de Trump, quien inició el conflicto comercial al cuestionar que en la balanza comercial entre ambos países existía una brecha de 300 mil millones de dólares favorables para China.

En ese contexto, China se comprometió a importar bienes de Estados Unidos por un total de 200 mil millones de dólares en un plazo de dos años, de los cuales 50 mil serían productos agrícolas, algo que representaría una duplicación de las compras actuales en ese sector. Otro monto similar será en energía, y adquiriría alrededor de 75 mil millones en productos manufacturados.

Por su lado, Estados Unidos se comprometió a reducir los aranceles del 15% al 7,5% en productos chinos por un valor de 120 mil millones de dólares. También se acordaron puntos relacionados a la protección de la propiedad intelectual y transferencias de tecnología, por las cuales Trump había acusado al gobierno de Xi jinping de quedarse con activos sensibles de las empresas norteamericanas.

¿Un mundo económicamente más estable?

"Mantener a estas dos naciones gigantes y poderosas juntas en armonía es muy importante para el mundo. El mundo está mirando hoy", afirmó Trump, luego de dar el primer paso. Y los números demostraron que es así. Los casi dos años de guerra comercial afectaron no solo a las economías de sus estados, sino también al resto del mundo. El FMI redujo en octubre las proyecciones de crecimiento mundial, debido a las consecuencias de la guerra comercial.

Sin embargo, y más allá de los mensajes esperanzadores de los dirigentes, se necesitará tiempo para ver cómo continúa. En estos últimos dos años, las idas y vueltas de Trump en la materia generan incertidumbre ante la posibilidad de que surjan nuevos imprevistos.

¿Qué mirar?

Trump anunció que la segunda fase del acuerdo comercial será luego de la elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre. En un contexto en que el mandatario se juega la reelección y se expondrá a un juicio político que se iniciará la próxima semana en el Senado, aunque con casi nulas posibilidades de ser destituido.

El republicano enfrenta además una escalada con Irán, que puede arrojar diversos escenarios. Si Trump logra renegociar un nuevo acuerdo nuclear, algo que no parece imposible tras la amenaza de los países europeos firmantes de restablecer sanciones contra la República Islámica, sin dudas será un punto a favor para el mandatario. Si Irán lograra dar algún golpe certero a Estados Unidos podría complicar al candidato presidencial. Aunque esta última posibilidad, en un país agobiado económicamente y con protestas en las calles, parece más compleja.

Del lado chino, el acuerdo busca traer certidumbre en un contexto en que la crisis en Hong Kong y cierta desaceleración del crecimiento económico amenazan con agregar complejidad a lo que se muestra como un proceso de ascenso irrefrenable.

Estados Unidos y China dieron un primer paso para traer tranquilidad, tras haber alimentado el conflicto comercial, alimentado expectativas de calma económica en 2020. Mientras la coyuntura, de uno y otro lado, favorece el acuerdo, no está claro que esos impulsos vayan a mantenerse en el tiempo.