Perú, fragmentado

La dispersión partidaria y la desconfianza hacia la clase política son los datos salientes tras la renovación del Congreso peruano disparada por el conflicto entre el legislativo y el ejecutivo.


27 de enero de 2020 14:01 hs

Las elecciones en Perú dejan un Congreso completamente fragmentado. Según los resultados provisorios, habrá al menos ocho bloques y espacios políticos tradicionales como el Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) no obtendrían ninguna banca. El fujimorismo de la mano de Fuerza Popular, que era el principal partido opositor, redujo notablemente su base electoral y quedó como la sexta fuerza. Un dato saliente es el bajo apoyo con el que contarán los elegidos. El partido vencedor superó apenas el 10% de apoyo.

¿Qué pasó?

Finalmente ayer se llevaron adelante las elecciones legislativas, luego de que el pasado mes septiembre el presidente de Perú, Martín Vizcarra, disolviera el Congreso de acuerdo a la Constitución y convocara elecciones anticipadas. La jornada electoral arrojó algunas particularidades: un Congreso fragmentado, donde perdieron popularidad partidos históricos y ganaron terreno espacios creados recientemente, además del bajo apoyo popular con el que cuentan los futuros legisladores.

De acuerdo a las primeras mediciones de América TV-Ipsos Perú, se posicionó primero el partido de centro derecha Acción Popular con el 10,1% de los votos por la cual obtendría 24 bancas. La novedad se produjo en el segundo puesto, donde quedó el ultraconservador Frente Popular Agrícola del Perú, de base evangélica, con el 8,9%, aunque por la distribución peruana no será el segundo con más asientos parlamentarios y contará con 16. En un tercer puesto quedó Podemos Perú, una fuerza nueva, que tendrá 10 bancas.

Le siguen en cuanto a votación no en cantidad de bancas a ocupar: Alianza para el Progreso (8%), Partido Morado (7,5%), Fuerza Popular, el fujimorismo (7%), Unión por el Perú (6,9%), Frente Amplio (6,1%), Somos Perú (5,6%) y Juntos por el Perú (5,1%). Mientras tanto, partidos tradicionales como el APRA y el Partido Popular Cristiano (PPC) no obtendrían ninguna banca.

Observaciones

Con la corrupción en el centro del debate, y las críticas a la imposibilidad de los dirigentes políticos para llegar a acuerdos entre el Congreso y el Poder Ejecutivo, la sociedad plasmó en su voto el descontento a los partidos tradicionales que perdieron fuerte apoyo, como el caso del fujimorismo que pasó de tener 73 escaños en el 2016 a contar con tan solo 12 bancas y otros espacios que directamente no tendrán banca en el recinto legislativo.

Por el contrario, recobraron fuerza espacios que fueron creados en el 2019 como es el caso de Podemos Perú que quedó como tercera fuerza, y que según explicó Daniel Urresti, cabeza de lista, harán lo posible para destrabar los conflictos que antes se generaron entre el Ejecutivo y el legislativo. Vale recordar que el presidente Vizcarra argumentó que el ex Congreso, de mayoría fujimorista, bloqueaba el tratamiento de sus proyectos, por lo que se espera que este nuevo espacio se encuentre más cercano al mandatario, que no tiene partido. Otro de los partidos que fue una novedad es el Morado, liderado por el economista Julio Guzmán.

Otra de las particularidades de esta elección tiene que ver con que los legisladores electos ayer solo tendrán mandato hasta julio de 2021, debido a que la elección se realizó de manera adelantada tras la disolución del Congreso, por lo que tendrán mandato solamente hasta el vencimiento de los mandatos originales.

¿Ganó Vizcarra?

La moción de confianza que presentó el Presidente en septiembre que desencadenó en la disolución del Congreso, tiene su origen en el cuestionamiento del mandatario que acusaba al fujimorismo de realizar un bloqueo legislativo, por el cual el mandatario no podía avanzar en ningún proyecto.

Se espera que tras las elecciones que fragmentaron el Congreso, resulte más difícil llevar adelante un bloqueo como lo hizo Fuerza Popular desde que asumió Vizcarra en el 2018. El mandatario accedió a la Presidencia tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, envuelto en un caso de corrupción con la empresa Odebrecht, igual que sus predecesores, Alan García, Alejandro Toledo y Ollanta Humala.

Justamente el partido de Acción Popular que obtuvo la victoria en las elecciones de ayer, tras décadas de ocupar un espacio secundario en la política peruana, fue uno de los pocos partidos que no se vio salpicado por los casos de corrupción de la empresa Odebrecht. Por lo que de los resultados se puede deducir que ganó el descreimiento a los dirigentes y el agotamiento al conflicto constante para avanzar en medidas políticas para el pueblo peruano.