Un revés para Matteo Salvini

El fracaso del líder ultraderechista en las elecciones de la región de Emilia Romaña, bastión de la izquierda, pospone sus ambiciones de acceder al gobierno.


28 de enero de 2020 14:01 hs

Falló la estrategia de Matteo Salvini. Amparado por encuestas que daban a su partido como posible ganador, el ex ministro del Interior italiano y líder del espacio ultraderechista La Liga, esperaba que su partido gane las elecciones de una región clave de Italia y forzar la la caída del Ejecutivo, una coalición de centroizquierda conformada por el Movimiento Cinco Estrellas y el Partido Democrático. Sin embargo, en medio de un fuerte movimiento callejero encabezado por el movimiento juvenil Las Sardinas, Salvini recibió un revés en las urnas que dejó algo más fortalecido al Primer Ministro Giuseppe Conte.

¿Qué pasó?

El domingo se llevaron adelante las elecciones en Emilia-Romaña, una región del norte que es la segunda jurisdicción más rica del país, para elegir su gobierno local. Las encuestas vaticinaban una paridad o incluso una victoria para la candidata de La Liga, Lucia Borgonzoli, sobre el candidato del PD y actual mandatario regional, Stefano Bonaccini. Sin embargo, el representante del Ejecutivo fue quien se terminó imponiendo.

Pese a que la región de Emilia-Romaña vota desde hace más de cinco décadas mayoritariamente a partidos de izquierda o centroizquierda, Salvini se mostraba optimista ante los números que recibía de las encuestadoras. Es por eso que durante la campaña el ex ministro del Interior no disimuló su intención de, con una posible victoria de su partido, hacer caer a la debilitada coalición entre el premier Conte y el Partido Democrático, dañada enormemente tras la renuncia del Ministro de Relaciones Exteriores y ex líder del partido gobernante Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio.

De romperse la coalición, el gobierno habría estado obligado a llamar nuevamente a elecciones nacionales, en las que el lider de ultraderecha sería favorito, tras su fracasado intento de 2019. En ese entonces, Salvini renunció a su cargo de Ministro del Interior descontando unas nuevas elecciones y su victoria en ellas, pero el PD y el Movimiento Cinco Estrellas llegaron a un acuerdo de gobierno, reconstituyendo una mayoría parlamentaria que Salvini hostilizó en todo momento. Por ese motivo, el resultado en una de las regiones más importantes del país se lee como una segunda derrota del dirigente de La Liga.

El revés no fue absoluto apenas porque ayer se llevaron adelante las elecciones en la región sureña de Calabria, donde sí ganó la candidata que apoyaba La Liga, Jole Santelli, referenciada en Silvio Berlusconi e integrante de una coalición entre los partidos de derecha. Trece regiones son gobernadas por la derecha, mientras que apenas seis están en manos de la centroizquierda.

La victoria de Las Sardinas

Las calles de Bolonia, capital de Emilia-Romaña, se vieron invadidas por miles y miles de jóvenes que salieron en los últimos días en repudio a Salvini. De hecho, las autoridades nacionales aseguran que los jóvenes que integran el movimiento Las Sardinas fueron los que galvanizaron el freno al ascenso del ex ministro del Interior.

El movimiento surgió en noviembre pasado, cuando miles de jóvenes salieron en Bolonia de manera espontánea en repudio al racismo y la xenofobia. Al canto de Bella Ciao, canción emblema de la Segunda Guerra Mundial contra del fascismo, los jóvenes lograron extender su pedido al resto del país.

"Gracias a las sardinas, hoy Salvini perdió la elección", aseguró el secretario general del PD, Nicola Zingaretti, con respecto a las votaciones en Emilia-Romaña. Los jóvenes que forman parte de este movimiento tienen puesto el foco en rechazo al ex Ministro del Interior no forman parte de ningún espacio político, aunque más de uno quiera tenerlo en su órbita. Lo cierto es que en esta primera elección consiguieron su objetivo: evitar la victoria del líder ultraderechista.

Salvini deberá esperar otra vez, o apuntar otra estrategia para lograr su objetivo de acceder al gobierno de Italia. De repetirse el proceso de Emilia Romaña, donde la participación aumentó del 37 al 67 por ciento del electorado, y el resultado fue una derrota del espacio de derecha mayor a ocho puntos, le resultará cuesta arriba.