El mal estado de la unión entre los estadounidenses

El presidente Donald Trump dio un discurso anual en un marco de ataques y gestos de abierta hostilidad con la oposición demócrata.


5 de febrero de 2020 14:02 hs

Sin mencionar el impeachment y en tono electoralista, Donald Trump brindó el tradicional discurso del Estado de la Unión ante el Congreso. Con algunas perlitas que dejaron expuestas las tensiones con sus opositores, el mandatario habló de salud, educación, criticó a sus posibles rivales en las elecciones de este año y respaldó fuertemente a quien su gobierno reconoce como presidente de Venezuela, Juan Guaidó. Ese fue el único momento de coincidencia de los representantes tanto del Partido Demócrata como Republicano.

En clave electoral

Envalentonado por la última encuesta de Gallup, que indica que Trump tiene actualmente el mayor nivel de aprobación desde su asunción, el mandatario omitió por completo el juicio político que se lleva adelante en su contra y sobre el que hoy el Senado decidirá su responsabilidad, en lo que se conoce como el Ucraniagate.

Horas antes del discurso, la encuestadora Gallup dio a conocer su último informe, de acuerdo al cual el 49% de los encuestados aprueba su gestión, por lo que el impeachment no solo no opacó su imagen sino que la fortaleció. Desde el 2016, Trump tenía un apoyo en esa encuesta que rondaba el 40%, y en los últimos meses había superado el 43%.

"El nivel de desempleo es el más bajo de los últimos 50 años", afirmó Trump, sobre los índices económicos de su gestión, y en ese contexto aseguró que 3,5 millones de personas se incorporaron al trabajo durante su administración. También aseguró que su gobierno tiene entre sus prioridades "una agenda pro familia, pro trabajadores, pro crecimiento", en clara alusión a las demandas de sus seguidores, mayoritariamente de suburbios y ciudades relativamente pequeñas, más conservadores y religiosos.

Al destacar sus logros de gobierno, cuestionó las políticas de su antecesor, Barack Obama, y ratificó su apoyo a la eliminación del sistema de salud universal aprobado durante la administración demócrata. También se mostró contrario a que los inmigrantes ilegales reciban asistencia médica gratuita, en clara alusión a las propuestas de los senadores del ala izquierda y precandidatos presidenciales, Bernie Sanders y Elizabeth Warren. Además pidió que se prohíba el aborto en la segunda mitad del embarazo y ratificó su apoyo a la segunda enmienda constitucional que garantiza el acceso a la tenencia de armas.

Política exterior

Si bien los temas relacionados al mundo se dejan para el final del discurso, luego de hacer un repaso por la política doméstica, Trump decidió darle un espacio de importancia a Venezuela antes de meterse de lleno con los temas internacionales. Como se acostumbra, los representantes y el mandatario invitan personalidades y el invitado sorpresa de Trump fue Juan Guaidó.

"La dictadura de (Nicolás) Maduro será destruida. Lleve a su país el mensaje de que Estados Unidos los apoya", aseguró el mandatario y fue el único momento en el que tanto republicanos como demócratas se pusieron de pie y al unísono aplaudieron. El magnate ratificó que el gobierno norteamericano considera al líder opositor venezolano como "el verdadero y legítimo presidente de Venezuela".

Uno de los temas más esperados en materia internacional tenía que ver con Medio Oriente. En ese sentido se vanaglorió del asesinato del general iraní Qassem Soleimani en Irak, defendió el plan de paz que llamó "acuerdo del siglo" y adelantó que buscará retirar todas las tropas de Estados Unidos en Afganistán. "No es nuestra función ser fuerzas de seguridad de otras naciones", concluyó.

En materia internacional también festejó el nuevo tratado de libre comercio con México y Canadá, habló de la pausa en la guerra comercial con China, que concluyó una primera fase de negociación y resaltó también el acuerdo que firmó con los gobiernos mexicano, hondureño, salvadoreño y guatemalteco para reducir la entrada ilegal de inmigrantes, que provienen mayoritariamente de centroamérica.

Invitados y perlitas

No faltaron los momentos que causaron más de una lágrima a algunos de los invitados. Entre las personas que fueron por pedido del mandatario, se encontraba un veterano de la cuestionada Patrulla Fronteriza, un hermano de un hombre que fue asesinado por un inmigrante ilegal, y una madre con dos hijos, a quienes sorprendieron con la presencia de su esposo que estaba desde hacía 7 meses en Afganistán.

Sin dudas, la perlita de la noche fueron los incidentes con la titular de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. Relación trizada especialmente desde que la diputada inició el proceso de juicio político en su contra, y respecto de la cual el último vínculo que se conoce entre ambos fue una reunión en octubre pasado que terminó en gritos.

Al momento de llegar al Congreso, el Presidente entregó a Pelosi y a su vicepresidente, Mike Pence, quienes lo acompañarían en el estrado desdee atrás, las hojas con el discurso que brindaría, y esquivó el saludo a la diputada, a quien dejó con la mano alzada ante la mirada expectante de Melania Trump. Al terminar el evento, la demócrata le devolvió el gesto rompiendo frente a las cámaras las hojas del discurso, a las que calificó de "sucias".

"En tres escasos años, hemos hecho trizas la mentalidad decadente de América y el recorte de miras del destino de Estados Unidos", sostuvo Trump, mientras que los legisladores le pedían 4 años más, un anhelo que decidirán las elecciones presidenciales de noviembre.