Trump absuelto.

La semana en que ganó Trump

Tres días consecutivos en los que dio su mejor discurso desde que es Presidente, fue absuelto en juicio político y vio de costado cómo sus rivales demócratas pasaban una situación bochornosa al comienzo de las primarias.

Leticia Martínez
9 de febrero de 2020 14:02 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

Gol de Donald. Juicio político, comienzo de primarias y Discurso de la Unión en el Congreso. Esta semana en Estados Unidos fue, sin dudas, una de las más complejas en la gestión del mandatario, que salió victorioso en cada una de ellas. En un lugar más complicado quedó el Partido Demócrata, atravesado por el bochorno del conteo de la votación en Iowa y sembró la incertidumbre sobre cómo se presentará unido en las elecciones de este año, ante la fuerte disgregación que enfrenta internamente.

De película

"Tenemos una sorpresa especial esta noche", sostuvo Trump durante su Discurso de la Unión este martes en el Congreso. Hacía unos minutos el Presidente había presentado a Amy Williams y sus dos hijos, Eliana y Rowan, para contar el sacrificio que la familia hacía por el país, debido a que el marido de Amy, el sargento Townsend Williams, se encontraba cumpliendo servicio en Afganistán desde hacía siete meses. "Estoy encantado de informarle que su esposo ha regresado del despliegue. Él está aquí con nosotros esta noche, y no pudimos hacerlo esperar más", afirmó el republicano e inmediatamente el soldado bajó las escaleras en medio de fuertes aplausos. Los nenes no parecían entender mucho la situación y su esposa, algo desconcertada, lo abrazó llorando. La escena era sacada de una película.

El Discurso de la Unión es el momento en el que el Presidente de los Estados Unidos habla frente a los legisladores en el Congreso, para hacer un balance de la políticas públicas aplicadas y las que espera llevar adelante, tanto en lo doméstico como en la política exterior. Es tradición que el mandatario invite a personas ajenas a la política, pero lo que salió de lo común fue la forma en la que una y otra vez presentó a sus invitados. Una joven a la que le transmitió que recibiría una beca de estudios, la entrega de una medalla al periodista ultraconservador Rush Limbaugh, quien había anunciado esa semana que padecía cáncer, entre reconocimientos a ex soldados o víctimas de algún caso de violencia. Los gestos de Trump, la búsqueda de la lágrima, de la situación lastimosa, fueron dignas de un show televisivo.

¿Superó Trump la primera prueba?

"Trump se sigue beneficiando de no hacer las cosas de manera tradicional. El discurso fue un fenómeno televisivo, un show televisivo", explica en diálogo con Cenital el investigador del Conicet y profesor de Teoría Política de la Universidad de San Martín (UNSAM), Martín Plot. El especialista considera que pueden catalogarse como "inmorales" las situaciones en las que el mandatario aprovecha, por el ejemplo, el sufrimiento de una familia por la guerra para hacer de eso un espectáculo, pero reconoce que ese tipo de actos, tan particulares de Trump, entusiasma a gran parte de sus seguidores.

Plot sostiene que además de los invitados y lo que considera parte del show, también hubo otro momento poco tradicional en el Discurso y fue la tensa situación que se generó entre Trump y Nancy Pelosi. El republicano ingresó a la sala y dejó con la mano alzada a la titular demócrata de la Cámara de Representantes, quien fue la legisladora que dio inicio al juicio político contra el mandatario. En venganza, al finalizar el acto, en el cual se mantuvo detrás del mandatario todo el tiempo, rompió los papeles con el discurso frente a las cámaras, en un claro gesto de desaprobación. Más tarde se justificó diciendo que era lo mínimo que podía hacer ante semejante desplante.


"Trump dio el mejor discurso de los tres que dio en el Congreso. Fue más pulido, hubo cambios fundamentales, por ejemplo sigue hablando de los inmigrantes ilegales y criminales pero ya no los engloba a todos. Estuvo muy bien dirigido a su base de votantes, un Tump muy en campaña", afirma a Cenital el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Juan Battaleme. El analista político destaca además el momento en el que tanto republicanos como demócratas aplaudieron al unísono a Juan Guaidó, el líder de la oposición venezolana, a quien Trump invitó y presentó como el "único presidente de Venezuela".

Battaleme considera que el discurso de Trump estuvo muy dirigido a su base de votantes de cara a las elecciones de este año, un electorado de trabajadores mayoritariamente blancos del interior norteamericano y más conservadores. "Hay un pelea por la identidad y Trump captura muy bien esa pelea por la identidad. No recuerdo que algún Presidente haya hecho referencia al aborto en el discurso de la Unión", agrega el analista político, quien también destaca que en materia de política exterior, el republicano le haya dedicado una gran parte a Latinoamérica.

¿Y el juicio político?

La otra gran cita que debía enfrentar Trump esta semana tenía que ver con el veredicto del juicio político que se llevaba en su contra en el Senado. En diciembre pasado, Nancy Pelosi comenzó con el pedido de juzgamiento al mandatario, por considerar que cometió abuso de poder e interferencia en la investigación en lo que se conoce como el Ucraniagate. El magnate habría presionado a su par de Ucrania, Volodímir Zelensky, para que investigue a Hunter Biden, hijo de Joe Biden, posible rival electoral, para eso se había congelado el financiamiento militar al país que se encuentra en guerra con Rusia, tras la anexión de Crimea en el 2014.

Este miércoles Trump, con mayoría republicana en el Senado, fue absuelto. Solo un legislador de su partido apoyó la destitución, Mitt Romney. "Con el juicio político quedó demostrado que el Partido Republicano está alineado detrás de Trump. Hace tres años cuando asumió la duda era cómo se llevaría con el partido, al principio le votaba algunos proyectos en contra. Hoy vemos que un tipo que venía de afuera, al que criticaban, que lo apoyan completamente. Se fortaleció dentro de su espacio político y con sus seguidores", explica a Cenital el analista político y docente de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) y UNSAM, Juan Negri.

Para el analista en parte fue un error la decisión del Partido Demócrata de llevar adelante el juicio político, debido a que sabían que los números no le daban para destituir a Trump, y además corrían el riesgo de fortalecer la imagen del Presidente. De hecho así fue. Esta semana se conoció también la encuesta Gallup, que indica que el magnate alcanzó en medio del impeachment un 49% de aprobación, el número más alto desde que llegó al poder.

En una línea similar, Plot también considera que la decisión del juicio fue desacertada: "Para mi fue un error político de los demócratas, que lo único que iban a lograr era perder, y perder nunca entusiasma a nadie, además e iban a envalentonar a la base de Trump". El especialista recuerda lo que pasó con Bill Clinton, luego del impeachment. "Tras el impeachment a Clinton en el '98, terminó su presidencia, antes de que llegara Obama, con la imagen positiva más alta de la historia". La motivación para llevar adelante un juicio que tenía un final anunciado, habría sido la presión por parte de las bases demócratas y sus dirigentes habrían decidido obedecer, pese a sus recelos.

El bochorno en el comienzo de la primaria demócrata

Sumado a la absolución en el juicio político y los comentarios positivos a su discurso, se sumó esta semana otro factor que también benefició en parte al mandatario: el comienzo de la primaria demócrata en Iowa. Con Joe Biden y Bernie Sanders como favoritos, este lunes se dieron cita en el pequeño Estado rural. Sin embargo, la imposibilidad para contar los votos opacó la primera cita electoral para elegir al candidato que competirá en noviembre con Trump.

Los resultados debían estar el mismo lunes a la noche. Por fallas en la aplicación, desde el Partido explicaron que se conocería la votación más tarde, la cual terminó de hacerse al 100% esta noche de jueves. En la primera votación lideró el alcalde de South Bend, Pete Buttigieg, con un 26,2%, y muy cerquita por detrás, el senador por Vermont Bernie Sanders con 26,1%. En un tercer lugar quedó la legisladora, Elizabeth Warren, y recién en un cuarto puesto el ex vicepresidente de Obama, Joe Biden.

¿Qué mirar?

El martes será la segunda cita de primaria en New Hampshire y todas las miradas estarán puestas en lo que se conoce como Supermartes el 2 de marzo, donde compiten 15 estados a la vez. Iowa dejó con un sabor amargo al sector más centrista de los demócratas, por el cuarto lugar que ocupó Biden. A quien medios de comunicación afines al candidato lo postulan como el único que puede ganarle a Trump. Algo que quedó en duda tras el comienzo de la primaria, que se cuestiona qué tan competitivo es el ex vicepresidente.

Aún no está todo dicho con respecto a la interna demócrata, y el panorama estará más claro después del Supermartes, donde votan estados de peso como California o Texas. Lo cierto es que Sanders que representa al ala izquierda demócrata reaparece como una figura más fortalecida frente a la reciente caída de Biden. La dificultad del histórico partido estará en evitar su quiebre entre centristas y progresistas y apoyar a quien quede nominado para las elecciones de noviembre. Por lo pronto, Trump salió más fortalecido de los recientes hechos que lo tenían en la mira. Habrá que esperar cómo avanza todo, ningún punto está cantado y habrá que dejar de lado las subestimaciones y prejuicios que tanto pronóstico desacertado brindaron.