Los tambores de la guerra vuelven a sonar en Siria

La ofensiva del gobierno de Bashar Al Asad sobre el bastión rebelde de Idlib ponen a sus fuerzas en confrontación con los militares turcos allí apostados, amenazando un conflicto más serio.


13 de febrero de 2020 18:02 hs

Los gobiernos Siria y Turquía acumulan incidentes y amenazas cruzadas en la provincia de Idlib. Mientras el gobierno ruso de Vladimir Putin, que apoya a Bashar Al Assad en el país árabe, sigue de cerca la situación y busca negociar con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, la muerte de decenas de soldados y civiles en los últimos días amenaza con recrudecimiento de la violencia y la crisis humanitaria en un país golpeado por una guerra civil que ya lleva nueve años.

¿Qué pasó?

La provincia siria de Idlib, en el noroeste del país, es escenario de conflicto reciente entre Turquía y Siria. La disputa comenzó con la muerte de al menos 14 soldados turcos, como consecuencia de bombardeos de las fuerzas sirias de Al Assad sobre la provincia. Vale recordar que la escalada de tensión se lleva adelante en el último bastión que queda de los rebeldes árabes enfrentados al gobierno de Asad.

En respuesta al ataque sirio, Turquía, que cuenta con una docena de puestos de observación militar en Idlib afirmó que realizó un ataque de respuesta en la región, dando muerte a más de cien personas. "Declaro aquí que a partir de hoy, si se produce un ataque contra nuestros soldados, atacaremos al régimen en todas partes", sostuvo Erdogan, lo que encendió las alarmas sobre la posibilidad de un conflicto bélico.

Rusia en busca de un acuerdo

Putin, quien apoya a las fuerzas de Al Assad, se comunicó telefónicamente con Erdogan para mediar en la escalada de tensión. De acuerdo a lo que informaron fuentes gubernamentales, en la llamada los mandatarios hicieron referencia a la importancia de respetar los acuerdos firmados en 2018, por los cuáles se establecía un cese al fuego en Idlib, y una zona desmilitarizada que nunca se creó.

El vocero de Putin, Dmitry Peskov, aseguró que pese a los compromisos que tomó Turquía, los rebeldes islamistas continuaron atacando al ejército sirio, e incluso derribaron un avión con cuatro militares. Unas horas antes el gobierno de Siria había dado a conocer que había recuperado el control de la autopista que une las principales ciudades del país árabe.

Por su lado, desde el gobierno de Donald Trump enviaron a Turquía a su enviado especial para Siria, James Jeffrey, quien afirmó que la administración estadounidense respalda el derecho del gobierno turco a defenderse de su vecino país.

¿Qué mirar?

Por los conflictos en el norte de Siria, donde se encuentran las milicias que rechazan a Al Assad y las organizaciones kurdas que rechaza Turquía, se calcula que más de 700 mil personas huyeron de sus hogares desde diciembre pasado.

El canciller turco, Mevlut Cavusoglu, prometió que una delegación de su país viajará a Rusia para llegar a un acuerdo de desescalamiento. Sin embargo, las acciones recientes no transmiten esa intención. Más bien dejaron en la cornisa un posible recrudecimiento en un país que ya ha sufrido una enorme crisis humanitaria, con cientos de miles de muertos y millones de desplazados.