¿Qué pasa con el dengue en la Ciudad de Buenos Aires?

Se confirmaron 1833 casos en lo que va del 2020, el 86% de los cuales no presentaron antecedente de viaje. Especialistas responsabilizan al Ejecutivo porteño por la falta de prevención.

Martín Waisman
28 de marzo de 2020 10:02 hs
waisman@cenital.com  
@MJwaisman

"Todo pinta para que sea una situación grave y que estemos en el marco de una epidemia", advertía el director del Grupo de Estudios de Mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Nicolás Schweigmann, en febrero a Cenital. Esta semana en Capital Federal se confirmaron 1833 casos, 257 de los cuales presentaron antecedente de viaje. Paraguay fue el origen de la mayoría de estos; los restantes, es decir el 86%, corresponden a personas que no viajaron a una zona con circulación viral reconocida fuera de territorio porteño. Los casos se distribuyen en toda la ciudad, pero hay 12 barrios que notificaron el 80% de los casos confirmados.

Según Schweigman, hay que pensar que hay "entre 10 y 100 casos más" de los notificados oficialmente por el gobierno porteño ya que "hay gente que tiene dengue y no tiene una afección muy grave y no va al sistema de salud y nadie se entera, como también hay casos que no se notifican sea porque los médicos no los anotan o por hay una decisión política para que ello ocurra".

La ex jefa del servicio de Infectología del Hospital Italiano, Laura Barcan, remarca que "el dengue en Buenos Aires está desde el 2009, nunca fue muy alto el número de casos salvo en 2016 y este año esperamos que haya más casos". "El dengue ya es endémico en Argentina y ya hay bastantes casos autóctonos. Tenemos el mosquito y tenemos el virus, es cuestión que se junten ambos para empezar a ver casos clínicos, está la presencia del mosquito prácticamente en la mayoría de los barrios de la ciudad", agrega.

Los barrios donde se presentan los conglomerados o clusters, que presentan el 80% de los casos son: Flores (21%), Villa Lugano (16%), Barracas (16%), Retiro (4%), Liniers (4%), Villa Urquiza (4%), Vélez Sarsfield (4%), Villa Soldati (3%), Floresta (3%), Villa Del Parque (2%), Parque Avellaneda (1%), Monte Castro (1%).

Barcan precisa que "este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) había hecho una advertencia de que el número de dengue iba a ser mayor que el de otros lados en las Américas en general por el tema del cambio climático. Hay más humedad, hace más calor y hay más inundaciones".

Según información publicada por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la subregión de las Américas durante el 2019 ocurrieron 3.076.287 casos de dengue y 27.893 casos de dengue grave, con 1.523 fallecimientos. La incidencia total en América del Sur es de 767,44 casos por 100.000 habitantes.

En el país, desde agosto de 2019 hasta el 17 de febrero de 2020 fueron notificados 4089 casos con sospecha de dengue u otros arbovirus, de los cuales 748 resultaron confirmados y probables (274 sin registro de antecedentes de viaje y 474 casos con antecedentes de viaje a zonas con circulación viral). Hasta el análisis presentado se registran zonas con circulación viral autóctona en 11 provincias (Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Formosa. Misiones, Salta, Jujuy y La Rioja). En febrero pasado el ministro de Salud, Ginés González García, confirmó el primer caso de muerte por dengue desde 2016: un hombre de 73 años, oriundo de Avellaneda.

"Fue un hombre que llegó ya en estado crítico y requirió terapia intensiva. Le hicimos los análisis, acá nos dio reactivo y lo enviamos para confirmar y realmente es dengue. El dengue grave es la inmensa minoría de los casos de dengue pero a veces ocurre. Por ahora la experiencia no va ni de lejos a lo que es hoy en día Paraguay donde la gente está con suero en los pasillos de los hospitales", explica Barcan, que diferencia la situación de la ciudad de Buenos Aires respecto a provincias como Corrientes y Misiones donde "hay un número muy alto" de casos de infectados por el virus.

¿Qué quiere decir que haya dengue?

En palabras de Schweigmann, "significa que hay presencia de Aedes aegypti en cantidades suficientes en una región donde hay dengue ya que el mosquito es la única forma de que el virus se transmita a los humanos. La transmisión se genera a través de personas que llegan con el virus en sangre, que todavía quizás no tienen síntomas, y llegan a una manzana urbana donde hay Aedes aegypti entonces esas personas infectan a los mosquitos locales de esa manzana y después de un tiempo de latencia en ellos los mosquitos empiezan a transmitirle a los vecinos. Como esos vecinos se infectan antes de tener síntomas se mueven a otra manzanas de la ciudad e infectan a los mosquitos de las otras entonces en cada manzana se produce un brote y el conjunto de los brotes produce una epidemia".


¿Existen vacunas contra el dengue?

La OMS autorizó la comercialización de la vacuna Dengvaxia en México en 2015 y está disponible en algunos países para las personas de entre 9 y 45 años de edad. Desde la OMS recomiendan que la vacuna solo se administre a las personas que hayan tenido una infección anterior por el virus del dengue confirmada.

"Acá no está acá. Es una vacuna muy difícil de hacer, de hecho hace muchísimos años la están buscando y recién hace pocos años lo lograron y se dieron cuenta que era para evitar el dengue grave. Siguen buscando una mejor vacuna pero es muy difícil al haber tantas variantes del virus", detalla Barcan. El virus del dengue posee cinco serotipos inmunológicos (DEN-1, DEN-2, DEN-3, DEN-4 y DEN-5) y si la persona posee la infección por uno de ellos no puede volver a tenerla por el mismo serotipo. La infectóloga añade que "si recibís una infección por otro de los serotipos del virus del dengue puede hacerlo más grave". Actualmente en la Ciudad se encuentran circulando los serotipos DEN-1 y DEN-4, representando el 55 y 42% de los casos, respectivamente.

El riesgo de una epidemia

La Gerencia Operativa de Epidemiología del ministerio de Salud porteño publica semanalmente un boletín epidemiológico desde el 26 agosto de 2016, donde se realiza un seguimiento de más de 100 patologías entre ellas el dengue y el sarampión.

"Van a aparecer mucho más casos. Se está incrementando porque es extremadamente complejo frenar esto, desde el gobierno de la Ciudad estamos haciendo un trabajo enorme en diferentes aspectos y ámbitos para frenar, morigerar, prevenir que haya mucho más casos", cuenta Julián Antman, a cargo de la gerencia.


"El dengue es una enfermedad viral, transmitida por el Aedes aegypti, y lo que se trata es de poder controlar o minimizar la densidad y la cantidad de mosquitos en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por ese motivo cuando uno habla de dengue se dice que es una enfermedad de desorden socioambiental, si bien es una enfermedad viral, lo que se trata es de evitar el ciclo vital del mosquito", afirma el subsecretario de planificación sanitaria, Daniel Ferrante.

La responsabilidad gubernamental

Schweigmann es crítico de la tarea del gobierno porteña de la Ciudad en materia de prevención del dengue. En 2016 se diseñó el Plan estratégico-operacional integrado Prevención, control y vigilancia de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti para desarrollar un conjunto de actividades articuladas para minimizar la morbimortalidad, disminuir el riesgo de propagación de brotes y prevenir la endemicidad de dengue en la Ciudad de Buenos Aires.

El biólogo del Conicet argumenta que "en el plan estratégico se planteaba trabajar integralmente con un programa y no con una campaña como hablan hoy, que es a corto plazo". De esta forma considera que "no hay suficiente difusión, sólo algo tibio por las redes pero por la calle y la televisión no se ve" por lo que "las autoridades del gobierno deberían responder por qué no se cumplió con el plan".

"Son decisiones políticas, Qué era lo que le preocupaba más al gobierno propagandizar en desmedro de participar de un plan para prevenir enfermedades transmitidas por mosquitos. El Estado debería estar presente para atender al público y cumplir con el rol de avisarte y explicarte qué hacer y dónde ir si tenés alguna duda. Si no te digo nada, te agarrás una sorpresa. ¿Cómo llegan estos boletines al público?", agrega Schweigmann.

En ese punto coincide Barcan, que señala que "algunas acciones están haciendo, pero que otras no, no hay mucha campaña gráfica o escrita sobre el dengue en los medios" y la médica infectóloga remarca que "lo importante es que la gente ayude, que haya el descacharramiento, que consulte al tener fiebre, dolores musculares, manchitas rojas, que consulte de forma precoz".

Desde el Ejecutivo porteño rechazan esas acusaciones. "Desde la Ciudad empezamos el plan anual de contención y disminución del mosquito en los meses de invierno, trabajando con las instituciones públicas en actividades barriales junto a la comunidad. En la segunda etapa, que es la que está ocurriendo en este momento, trabajamos fuertemente en evitar que las larvas puedan llegar a mosquito adulto, para eso el descacharreo y la eliminación del agua acumulada con larvas son elementales", cuenta Ferrante.

El subsecretario de planificación sanitaria señala que "la forma de contener o disminuir la cantidad de mosquitos tiene que ver con la activación comunitaria y sobre todo el Estado comunicando, acompañando, fortaleciendo y facilitando la participación social puertas adentro del ámbito privado ya que es un mosquito de vuelo corto y el ordenamiento socioambiental es un componente esencial".

De esta forma, indica que "la estrategia de comunicación y transparencia de la información es un punto fundamental" al referirse a la publicación del boletín epidemiológico. "La comunidad es un componente esencial en la disminución de casos año a año", cierra.