Tiempo de descuento: el Gobierno presenta el proyecto para legalizar el aborto

La iniciativa llegará al Congreso hacia el fin de semana y disparará la primera actividad legislativa intensa del año. Ante la falta de buenas noticias en materia económica, el Poder Ejecutivo se muestra jugado a la aprobación del texto en el corto plazo.

Noelia Barral Grigera
8 de marzo de 2020 12:03 hs
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El proyecto del Poder Ejecutivo para legalizar el aborto llegará al Congreso hacia fines de esta semana y disparará la primera actividad legislativa intensa del año. Con la economía en el subsuelo y sin posibilidades de generar buenas noticias para los bolsillos de los argentinos, al menos en el corto plazo, el Gobierno se muestra jugado a la aprobación del texto en el corto plazo. La iniciativa fue redactada por la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, en coordinación con el ministro de Salud, Ginés González García, y la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta. Ibarra mantiene sus detalles en estrictísima reserva. Ni las espadas legislativas que deberán defenderla ni las principales figuras feministas del Gobierno, ni los ministros que aportaron para su redacción conocen el detalle del articulado, a la espera de que el presidente Alberto Fernández le dé el visto bueno final.

Ibarra detrás de la letra chica del proyecto es garantía de calidad. En la única entrevista periodística que dio desde que es funcionaria, en C5N, la secretaria de Legal y Técnica eludió anticipar detalles pero dejó una aclaración importante sobre la inclusión o no de la objeción de conciencia institucional: "Las instituciones de salud están para hacer cumplir las normas de salud pública". Además de ser una de las impulsoras de la ley de matrimonio igualitario hace más de diez años, Ibarra es también quien está empujando cambios de estilo que reflejen los cambios sociales y la ampliación de derechos en la comunicación oficial. El lenguaje binario es uno de los más notorios.

Además, a diferencia de lo ocurrido durante el gobierno de Mauricio Macri, la Jefatura de Gabinete circuló este sábado un aviso para todas las dependencias oficiales que avisa: "En apoyo al paro internacional de mujeres que se realizará el lunes 9 de marzo, la adhesión de las trabajadoras de la Administración Pública Nacional quedará exceptuada del control biométrico y no se deberán efectuar descuentos por el día ni impactará en el presentimos".

El otro proyecto que será discutido cuando comience el debate en la Cámara de Diputados es el que impulsa la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que fue presentado hace un año con más de 70 firmas. La colectiva de organizaciones, que en 2018 consiguió el hito histórico de que la iniciativa sea aprobada en Diputados, no oculta el malestar por la aparición del proyecto del Ejecutivo ni por el hermetismo con que se maneja el Gobierno. Sin embargo, la combinación de su fuerza y organización callejera y masiva con las posibilidades de operar políticamente que tiene el Ejecutivo auguran un final diferente al de 2018 para el proyecto.

La Casa Rosada y el jefe del bloque de diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner, trabajan desde hace semanas en la estrategia para conseguir la ley. Esas acciones se intensificaron después de la apertura de las sesiones ordinarias, cuando el Presidente anunció oficialmente el envío del proyecto al Congreso. En la Cámara baja, Kirchner ya les hizo saber a los integrantes de su bloque que la bancada no repetirá lo ocurrido en 2018, cuando el entonces Frente para la Victoria se desentendió como bloque de la pelea por la legalización y apenas decidió dar libertad de acción a sus integrantes. Esta vez, avisó Kirchner, habrá discusión interna y la bancada analizará, como tal, la adhesión al proyecto del Poder Ejecutivo. Traducido: no será tan fácil ni tan libre de consecuencias internas votar en contra de la propuesta del Presidente.

El despliegue de la Casa Rosada alcanza también a los gobernadores, que gravitaron con fuerza para que el Senado rechace la ley en 2018. Muchos de ellos decidieron mostrarse esta vez prescindentes, como contó Gabriela Pepe en Letra P, en parte debido a la necesidad de mantener buena relación con la Nación en medio de una crisis económica fenomenal. A partir de esa novedad, van apareciendo por estas horas especulaciones con ausencias clave durante la votación en la Cámara alta. El ex presidente Carlos Menem, senador por La Rioja que hace dos años votó en contra de la legalización, es uno de los legisladores que podría no estar en la sesión.

En espejo, de necesitarlo, en Diputados existe la posibilidad de que el Frente de Todos sume un voto, en caso de llegar al extremo de necesitarlo. Es el de José Ignacio de Mendiguren, hoy presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) pero también diputado nacional en uso de licencia. Su voto positivo fue uno de los más emotivos en 2018. De fuertes convicciones religiosas, contó las dificultades que tuvo para llegar a la decisión. "Sigo pensando lo que pensé siempre, pero ante esta clandestinidad, que cuesta tantas vidas, tengo que adoptar esta posición", dijo entonces. Ahora, en cuanto el Frente de Todos necesite de él, su licencia no será obstáculo, porque cesará automáticamente en el momento en que De Mendiguren decida sentarse en su banca, ya sea para dar quórum o para votar.