¿Cómo evolucionó el empleo durante la gestión de Cambiemos?

Un análisis a partir de los datos de cierre de año que publica el Ministerio de Trabajo.

El empleo es, probablemente, la variable de mayor impacto en el bienestar económico de una sociedad, ya que es la encargada de generar los ingresos de la mayoría de las personas. Incluso cuando no es así, por ejemplo en las jubilaciones, tiene una incidencia indirecta sumamente importante (ya que se financian en su mayoría con los aportes de las personas que actualmente tienen trabajo -en blanco).

¿Cómo se compone en la actualidad el empleo argentino?

Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo, obtenidos a partir de los registros que surgen del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el 2019 cerró con un total de 12,1 millones de personas con un empleo registrado. De ese total, más del 75% son asalariados (casi 50% en el sector privado y el 26,5% en el sector público). Por otro lado, dentro del monotributo y los autónomos se encuentran en su mayoría cuentapropistas que realizan servicios de distintos tipos. El monotributo social es para aquellas personas que reciben algún tipo de prestación, como la AUH.

Composición del empleo total registrado (a diciembre de 2019)


Fuente: SIPA

Al comparar el empleo total actual respecto de fines de 2015, se observa un incremento leve del 1,1% (unos 135.000 puestos de trabajo). No obstante, hay dos cuestiones importantes a destacar. En primer lugar, que en estos 4 años la población argentina creció (a razón de 1% anual aproximadamente), con lo cual el empleo total debería haber aumentado en unos 450.000 puestos de trabajo como para mantenerse en línea con ese crecimiento poblacional.

En segundo lugar, se observaron cambios significativos en la composición del empleo. Como se desprende del gráfico a continuación, el empleo privado se redujo considerablemente, en casi 235.000 puestos de trabajo, que fueron más que compensados por la expansión de los monotributistas y del empleo público, que, a contramano del discurso oficial, se terminó incrementando en casi 120.000 puestos de trabajo.

Variación del empleo total entre diciembre 2015 y 2019, según sus componentes


Fuente: SIPA

¿Cuál es el problema? ¿No son todos los puestos de trabajo lo mismo? El sueldo y la calidad respecto de las condiciones de contratación difiere bastante. Por ejemplo, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), los cuentapropistas ganan 30% menos que los asalariados, y dentro de éstos los del sector público ganan en promedio 5% menos que el privado. Una salvedad adicional es que resulta muy probable que parte del incremento en los monotributistas y en el empleo doméstico no hayan significado una creación genuina de puestos de trabajo, sino más bien la formalización de una persona que ya trabajaba pero que no se encontraba registrada en el SIPA.

¿Por qué se redujo el empleo privado?

Como se desprende del gráfico a continuación, si bien fueron varias las ramas del empleo privado afectadas durante estos 4 años, la más golpeada fue sin dudas la industria. Esto explica en buena medida la caída del empleo privado, ya que la industria es el componente de mayor peso (representa casi el 20% del total).

Además de los factores comunes que perjudicaron a todos los sectores, como la caída de la demanda (por menor actividad) y el incremento de los costos (por la devaluación, el incremento en las tarifas y el encarecimiento del crédito), para el caso de la industria fue muy perjudicial además la apertura hacia los bienes importados, sobre todo en algunos sectores en particular como textiles o calzado (donde se destruyeron más de 40.000 puestos de trabajo).

El desplome de la industria no solo es relevante por su peso en el empleo registrado, sino también porque es un sector donde se observan bajas tasas de no registro y sueldos relativamente altos (a septiembre de 2019, último dato disponible, el salario bruto promedio para los últimos 12 meses fue de $50.600, casi 20% por encima del promedio del resto de los sectores del sector privado).

Una mención aparte requiere el sector agropecuario, que a pesar de haber sido una de las pocas ramas que se benefició de la devaluación y la quita de retenciones, y que mostró un crecimiento en estos 4 años (habiendo sufrido en el medio una dura sequía), generó de manera directa solamente unos 7.000 puestos de trabajo. También es importante destacar que es uno de los sectores con salarios más bajos dentro del empleo privado, con una remuneración bruta promedio de $24.700, que representa un 40% menos respecto del promedio que se paga en el resto de las ramas del sector privado.

Variación del empleo privado entre diciembre 2015 y 2019, según sus componentes


Fuente: SIPA

En suma, durante estos 4 años se observó un deterioro significativo, no tanto en la cantidad sino en la calidad del empleo. Primero, debido a la caída en los puestos de trabajo del sector privado, que fueron compensados por la expansión de los monotributistas y del empleo público. Pero, a su vez, al analizar la caída del empleo privado se observa una lógica similar, donde la rama más perjudicada, la industria, es a la vez una de las más relevantes del sector, por sus condiciones de contratación y sueldos relativamente más altos que el resto.