Coronavirus: el debate sobre el rol del Estado

Más de 328 mil casos de contagio en todo el planeta. ¿Cuáles son los países más complicados? Reacciones y marchas atrás de los dirigentes sobre la pandemia que dejó en el foco las decisiones que deben tomar los gobiernos.

Leticia Martínez
22 de marzo de 2020 13:03 hs
leticia@cenital.com  
@aletimartinez

La búsqueda de medidas para paliar la propagación del Covid 19 abrió la reflexión sobre qué rol debe jugar el Estado y cuál es el sistema de salud más adecuado para enfrentar la pandemia. Huérfanos de organismos multilaterales que brinden claras directrices para evitar la propagación del coronavirus, los mandatarios de los países más afectados por el coronavirus reaccionaron de manera distinta. ¿Cómo lo hizo cada uno de ellos?

Al momento se contabilizan más de 328 mil casos de contagio de coronavirus en todo el mundo, y la cantidad de muertes supera las 11 mil en al menos 170 países. Los cinco países con mayor tasa de mortalidad son Italia (5476), China (3.259), la República Islámica de Irán (1.685), España (1.756) y Francia (562).

El punto de partida

Cuando el coronavirus era aún solo problema para China y algunos países de la región, se miró con admiración cómo el gigante asiático era capaz de construir un hospital en diez días y se observó con desconfianza la veracidad de la información que transmitía, especialmente por contar con un Estado acusado de ejercer un fuerte control social.

El gobierno chino tomó la decisión de poner en una estricta cuarentena a más de 50 millones de ciudadanos de la provincia de Wuhan, donde partió la epidemia. Con fuertes controles evitó que esas personas continúen en contacto con el exterior. La enfermedad que surgió con fuerza en enero pasado en China, no registra nuevos casos de SARS-CoV-2 de contagio local y brinda asistencia a países como Italia, que ya superó la cantidad de muertos a nivel mundial.

Cuando llegó a Europa

Si bien Donald Trump es el único que habla de manera xenófoba sobre el "virus chino", parece que en la práctica algunos mandatarios europeos también creyeron que se trataba de una enfermedad que afectaba solo al país asiático.

Italia registró esta semana 5476 muertes a causa del coronavirus, el número superó al total de víctimas mortales en China que es de 3.259. Las cifras italianas son aterradoras sobre todo si se mira de acuerdo a la población que tiene cada uno. En el Estado europeo viven poco más de 60 millones de ciudadanos, mientras que el asiático es el territorio más poblado del mundo con un total de 1355 millones de personas.

¿Qué pasó? Se habla de cierta subestimación por parte de la dirigencia italiana cuando comenzó el brote en su país, a fines de febrero, por no haber tomado medidas más estrictas para combatir el virus. Eso llevó a que el sistema de salud se vea colapsado ante la masiva cantidad de contagios. Incluso hoy con una mortalidad diaria que ronda las 600 personas, y con imágenes escalofriantes como una caravana de camiones militares llevando los restos mortales para cremar, el grupo de especialistas chinos que llegaron al país para ayudar denuncian que los controles son escasos.

"Aquí no hay medidas lo suficientemente estrictas, hay personas en la calle, el transporte público funciona, hay personas en hoteles, no se ponen las máscaras. No sé qué están pensando", denunció el vicepresidente de la Cruz Roja china, Sun Shuopeng, sobre la situación en Italia.

España es el segundo país europeo con peores índices, hay más de 28 mil contagiados, y 1756 muertes. El gobierno español que preside Pedro Sánchez también fue criticado por no haber reaccionado de manera rápida y más estricta, aunque, la peor parte se la lleva esta semana la monarquía. Mientras el Rey Felipe VI brindaba un discurso de apoyo para combatir el virus, miles de españoles protestaban al ritmo de la cacerola para pedir que su padre, el Rey Emérito Juan Carlos I, done al sistema de salud los 100 millones de euros, que habría recibido como coima por parte de Arabia Saudita. La denuncia de corrupción se había conocido unos días atrás en los medios de comunicación.

El otro país europeo que quedó en la mira fue el Reino Unido. Luego de que el premier conservador, Boris Johnson, le pidiera a su población que esté preparada para perder a más familiares a causa del coronavirus y que se negara a avanzar con medidas más estrictas como el cierre de escuelas o de fronteras. Finalmente, el premier debió dar marcha atrás algunos de sus anuncios. Hasta ahora, en la isla se registra 6575 casos y 281 muertos.

En Alemania, donde la propia canciller Angela Merkel habló del principal reto desde la Segunda Guerra Mundial, registró 2.958 nuevos contagios, por lo que llega a más de 22 mil casos y 84 muertes. En Francia hay 14459 casos confirmados de coronavirus y 562 decesos.

¿Países ejemplo?

"Italia decidió esperar a ver qué pasaba, cuando no se tomaron en serio las medidas de aislamiento y después tuvieron una situación absolutamente inmanejable. El caso contrario es el de Corea del Sur que manejaba test masivos y logró saber dónde tenía que hacer aislamiento, no hizo un aislamiento masivo como hizo China. Decían bueno acá hay un foco aíslo esta ciudad y así es como lograron controlarlo", explica en diálogo con Cenital el doctor en Biología e investigador de Conicet, Juan Carballeda, sobre cómo actuaron los estados que pudieron controlar el virus.

Como detalla Carballeda, la posibilidad de realizar test de manera masiva, gratuitos y de manera rápida permiten brindar una asistencia personalizada de acuerdo a los focos de los brotes. De hecho, lo que sucede en otros países donde colapsaron los sistemas de salud, es que se cree que de la cantidad de cifras de infectados, hay que sumarle otros casos que aún no saben que contrajeron el virus. Países como Corea del Sur o Dinamarca, realizaron test masivos, incluso sin la necesidad de bajar de sus autos, o en el caso del país europeo prepara un kit para enviar a sus ciudadanos y que puedan hacer las pruebas desde sus casas.

Estados Unidos y América Latina

Donald Trump estuvo entre los mandatarios que al comienzo de la propagación del coronavirus lo subestimó. Además de llamarlo "virus chino", afirmó que se iría solo. Sin embargo, ante el avance del Covid-19, que ya se extendió por los 50 estados norteamericanos, el mandatario republicano tuvo que dar marcha atrás con su postura.

Primero decretó el Estado de Emergencia, canceló los vuelos y cerró las fronteras. Incluso anunció la eliminación de ciertos trámites burocráticos para avanzar en vacunas y tratamientos, y hasta recurrió a una Ley de Producción de Defensa, utilizada en plena Guerra Fría, para indicarle a la industria privada qué debe producir. Se registran 30.285 contagiados y 390 muertos.

En Latinoamérica el caso más controvertido es el de Jair Bolsonaro. Pese a que Brasil es el país de la región con más contagios, 1128 y 18 muertos, y de tener más de 20 funcionarios enfermos, el mandatario se mostró en una movilización, en contacto con las personas y aseguró que el Covid-19 se trataba de una "histeria colectiva". Tras el avance del virus, las protestas en su contra con cacerolazos por su actitud, al igual que Trump o Johnson debió dar marcha atrás y anunció el cierre de las fronteras y un paquete de medidas económicas.

Apoyo económico

Otra de las medidas que abrió el debate sobre el rol del Estado es cómo en los países que se vieron más afectados, los mandatarios decidieron enviar partidas económicas para solventar a los más vulnerables (en algunos casos la imposibilidad de desalojos o la cancelación de las facturas de servicios públicos), o directamente a las empresas. Dando por sentado que el virus se quedará por un rato y que los números no cierran en un mundo casi paralizado. Irán, que está entre los países que más contagios y muertes, pidió a Estados Unidos que levante las sanciones económicas que pesan contra ese país para poder enfrentar la pandemia.

Salud y Estado

El otro punto que quedó en el foco de la discusión tiene que ver con el sistema de salud con el que cuenta cada país. Al pasar los días, se pudo apreciar las diferencias en la capacidad de reacción. Mientras algunos estados cuentan con un esquema sanitario universal y de calidad, otros quedaron en la mira por su costo y dificultad de acceso.

En medio de lo dramático que es la situación del Coronavirus, no solo por los muertos sino también se suma las complicaciones económicas especialmente para los más vulnerables, en la gran mayoría de los países se apeló a la solidaridad entre los ciudadanos, y se puso nuevamente en cuestión la necesidad de contar con un Estado presente. Incluso llamó la atención que se escuchara el pedido de más control o asistencia estatal en boca de quienes rechazan contar con políticas públicas activas.